Efi Arias y Noel Feáns presentan segundo disco, Finais dos 70s, comezos dos 80s, en el que inciden en poner música (en parte electrónica) a poemas de autores gallegos de ahora y siempre. Pero su disco no lo es todo, así que aprovechamos para preguntarle a Noel, el tipo con más iniciativas musicales por metro cuadrado, por sus otros proyectos.
(Sala Trapitos y
Joyas, Santiago de Compostela, 11 de enero de 2007)
Le llaman dream pop, pero quieren
decir cualquier cosa. Cualquier cosa indefinible que pueda ser considerada pop
de armazón melódica y melancolía en vena. Pueden ser muchas cosas, sobre todo
las vueltas que da la vida, que marcan, sí, pero el caso es que nuestro hombre
en Ámsterdam, Rick Treffers, engancha a todo el que lo escucha gracias a sus
canciones y, también, conquista a su audiencia con algo que no es muy habitual
entre la prole del rock: sencillez y su honestidad.
En directo, Mist son un grupo de los que
no conviene perderse, la suma de cinco componentes que aportan cada uno lo
necesario a un proyecto vivo, tan vivo que ahora están regalando una canción
cada mes en su web (www.mist-music.com, dentro del proyecto denominado Period),
de ésas que se graban hoy y se ponen a disposición de sus seguidores al momento,
gracias a la inmediatez de la red.
Pero bien porque no siempre se puede
llevar a todo el grupo de gira, o ya sea porque también le gusta enfrentarse
cara a cara con la gente, desnudo, Rick Treffers suele hacer conciertos en los
salones de las casas de quienes estén interesados (Live In The Living las llama)
o giras acústicas, tanto en Holanda como en el extranjero.
Así se presentó en Galicia en la segunda semana del
mes de enero. Él mismo reconoció que quedó muy contento de los conciertos en
Ourense, Vigo y Pontevedra. Sin embargo, en Compostela tuvo que enfrentarse a
las adversidades. En primer lugar, a un local que organizaba el segundo
concierto de su andadura y que andaba escaso de equipo. Tal vez por eso, Moncho,
de Niño y Pistola, que abrió la noche en unos escasos 20 minutos, con una
versión de The Kinks incluida (“Sunny Afternoon”), tuvo difícil hacerse oír con
escaso volumen para un local grande, a pesar de contar con gente que tarareaba
sus canciones.
Rick no las tenía todas consigo antes de empezar,
pero quiso dar lo mejor, subiendo el volumen, obviando a quien no le hacía caso
desde la barra y centrándose en aquellos que habían ido a verlo. Lo mejor fue
comprobar lo bien que se defiende en las distancias cortas, hablando un perfecto
castellano e introduciendo cada una de sus canciones con humor, presentándose
como víctima de sus errores sentimentales y moviéndose entre el público como si
estuviera en su hogar.
“We Should Have Been Stars”, en una versión muy
distinta a la que le dio a conocer en España, “How To Drain The Swamp” o “Escape
Lane” (que habla de los atascos en las autopistas holandesas de todos los días,
por muy difícil que sea pensar en tal cosa, en un símil con las relaciones en
conflicto) fueron cayendo junto a otras composiciones nuevas, que servirán para
mantener un proyecto en el que hay mucho de lucha contra los elementos y pocas
recompensas. Al acabar, Rick nos anunció que grabará próximamente un disco en
holandés con un escritor de su país y preguntó también cómo le iría si grabase
un disco en castellano. Se lo está pensando seriamente.