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NIÑOS MUTANTES 2008

Niños Mutantes, veneno-polen

 

Unos quince años, cinco discos de larga duración, un álbum de versiones, varios EPs, muchas giras por toda la Península… Y, sin embargo, en la primera división del pop estatal casi nunca se ha tenido en cuenta a Niños Mutantes, por elementos ajenos al grupo. Puede que todo cambie con su nuevo álbum, Todo es el momento, que, de nuevo, presentan en directo con una larga gira.

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ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 DEVASTATIONS: Yes, U
Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño


ARTÍCULOS 2007

DEVASTATIONS: Yes, U (Beggars Banquet-Popstock!)

 

 

         Berlín, de nuevo Berlín. Devastations le deben mucho desde que Blixa Bargeld les organizara unos cuantos conciertos en Europa hace ya unos años. Tanto que, casi establecidos en la capital alemana, los australianos tienen allí su base de operaciones y en esa ciudad han grabado su tercer disco. Aún sin conocerla, se puede apostar a que hay mucho de ella en sus canciones y en los discos que ha inspirado o titulado: el Lou Reed de Berlin, el Bowie de Low o el Nick Cave de The First Born Is Dead -no, no los U2 de Achtung Baby-.

 

Puede que el mundo no necesite más discos oscuros, llenos de desengaños, historias terribles y realidades duras. Pero a algunos no les importa seguir haciéndolos. Tindersticks siguen estando por ahí, también el Nick Cave más reposado -aunque a veces también evoquen los días de The Birthday Party-, pero ahora también hay algo de Portishead y hasta de Roxy Music o Bryan Ferry. Devastations han dejado en su tercer disco su vertiente más rock y han optado por un disco de atmósferas, en el que lo que importa es cómo revestir las melodías para crear ambientes fantasmagóricos.

 

Cada instrumento, incluso cada concesión a la violencia musical -como en “Rosa”- suena necesaria, vital para la razón misma de la existencia de la canción. Cuando llega el instrumental final “Misericordia”, cada nota parece remitir a un estado emocional a la altura del betún, reclamando para su creador -y el oyente- una botella de absenta y un frasco de valium, mientras un sonido de piano queda retumbando en los oídos.

 

Xavier Valiño