“Este álbum, Viva La Vida or Death And All His Friends, estuvo impulsado por un deseo de pasar del blanco y negro al color”, declara Chris Martin el líder de Coldplay. “O, si quieres verlo de otra forma, decidimos dejar que nuestro jardín creciese un poco más salvaje. Se liberó al sabueso de su cadena”.
Motel Mozaique,
contrastes al alcance de unos pocos
No todo es PinkPop o
Lowlands en los Países Bajos, los dos festivales más conocidos en el mundo.
Durante todo el año se celebran en el país cientos de festivales más
pequeños y también, probablemente, más interesantes, muchos de ellos con la
música de baile como principal reclamo. Sin embargo, hay otros centrados en
el pop y el rock más actual y creativo, como Crossing Border, en La Haya, o
Motel Mozaique, en Rotterdam.
The Cardigans / Mi and L'au
Este último se
celebra habitualmente en el mes de abril, en cinco escenarios en el centro
de la ciudad cercanos entre sí. La primera sorpresa es que, a pesar de lo
que se les supone, no todos los conciertos cumplen estrictamente su horario,
con la consiguiente dificultad de adaptar los cambios a los recitales que
uno había pensado ver en un principio. La segunda resulta aún más curiosa:
haber comprado una entrada no significa tener derecho a ver los conciertos,
ya que tan pronto las salas se van llenando, no se permite el acceso a nadie
más. El año pasado fueron numerosas las reclamaciones y, a pesar de que este
año no se había completado todo el aforo, se volvió a repetir la situación
en más de una actuación.
Coldcut / Emiliana Torrini
En la jornada del
viernes 14 de abril, que resultó ser la menos interesante de las dos,
Coldcut destacaron sin salirse del guión previamente escrito: ritmos de
baile sin descanso, un tanto superados a estas alturas, pero no por ello
menos contagiosos. Entre los numerosos invitados especiales, su lúdica
propuesta y las proyecciones no había tiempo para parar a pensar si aquello
tenía alguna vigencia. En el extremo opuesto, alguien que comenzó también
utilizando la electrónica, la islandesa Emiliana Torrini, convenció con su
propuesta mucho más austera de ahora, unas melodías intimistas y sus ansias
de comunicar y contar cosas entre canciones con una voz que parecía ir a
quebrarse de un momento a otro.
Mogwai / Jenny Lewis & The Watson Twins
En la misma
jornada se pudo comprobar cómo el post-rock de Mogwai sigue sonando
contundente en directo, aunque menos interesante para quien los haya visto
con anterioridad. A su lado, Battles, con un sonido que se podría encuadrar
en la misma etiqueta, sorprenden más, independientemente del atractivo de
sus canciones. Por su parte, Jenny Lewis con The Watson Twins trajeron la
única representación al festival del sonido americana, resultando tan
agradables como intrascendentes.
Guillemots
Ya en la jornada
del sábado 15, lo mejor se vivió a primera y última hora. Guillemots
abrieron a las ocho de la tarde las actuaciones de la sala Nighttown. A
estas alturas, sin haber editado aún ningún LP, todos los indicios apuntan a
que estamos ante uno de los grandes nombres de los próximos años. Sus
canciones pop, como la maravillosa “Trains To Brazil”, suenan intensas e
irresistibles, a medio camino entre un joven Mike Scott, los Prefab Sprout
de sus inicios y los Arcade Fire de ahora. De todas formas, quien más futuro
tiene por delante es, cómo no, su líder y compositor Fyfe Dangerfield. Todo
un lujo poder contemplar a un grupo así antes de ser mundialmente conocidos,
a un palmo de narices, entre una centena de afortunados espectadores
conscientes de ser privilegiados testigos de una banda con hambre de
escenario.
Los belgas Zita
Swoon fueron los encargados de poner punto y final al festival. Su
espectáculo denominado ‘banda en una caja’ resulta enormemente interesante,
con los músicos en el centro de la platea, entre el público. Baste decir
que, si en la mayoría de los conciertos la gente se sentaba sobre cómodos
almohadones gigantes, en esta ocasión aguantaron poco más de cinco minutos.
Al instante, todo el auditorio se puso en pie y ya no paró de bailar hasta
el final, con una banda que se crecía al lograr contagiar el ritmo de unos
temas que beben de distintas fuentes -sonidos negros, latinos,
afrancesados…-, como si de Willy de Ville se tratase. Sin embargo, quedaba
claro que lo que en directo funciona, probablemente no sea ni la mitad de
interesante en disco por falta de personalidad propia.
CocoRosie / Isobel Campbell
El sábado estaban
también en el cartel CocoRoise, que atrajeron la mayor cantidad de público
con una actuación similar a la vista por aquí semanas antes en Utrecht.
También Isobel Campbell presentaba nuevo disco, el que ha grabado junto a
Mark Lanegan. En su caso, su timidez en escena contrasta con la fuerte
presencia del acompañante elegido para suplantar en directo a Mark Lanegan,
que no es otro que Eugene Kelly, reverenciado por Kurt Cobain y componente
de The Vaselines. Se podría decir, sin duda, que por veteranía y actitud
Eugene Kelly le salva el concierto a Isobel Campbell.
Be Your Own Pet / Vashti Bunyan
Queda para el
final uno de los mayores logros del festival: el contraste entre varias de
sus actuaciones. Pasar de ver el descaro punk de los estadounidenses Be Your
Own Pet, con sus componentes rompiendo cables, tirando micrófonos o
confundidos tocando entre el público, a la delicadeza folk de la sexagenaria
Vashti Bunyan, en una formación que incluye violín, viola, piano y flauta, y
en la que todo fluía suavemente, sin la menor estridencia, es un lujo
reservado a pocos festivales y que éste consigue probablemente sin tan
siquiera pretenderlo.