Massive Attack, el fuego camina conmigo

Lo primero que llama la atención en Collected
es la portada: es difícil no darse cuenta de que es simple y brillante al
mismo tiempo. Se trata de un collage digital creado por Nick Knight que resume
todos los temas recurrentes en Massive Attack: la guerra, la muerte, el amor, la
tecnología, la decadencia y la intersección de estas ideas con nuestras vidas.
Es la clase de imaginería fascinante que no se ve
mucho en las portadas de discos últimamente, una pieza asombrosa que hace algo
más que simplemente advertir de los contenidos que envuelve, al construir un
puente entre la concepción y la realidad que hay en la mente de sus seguidores.
Podría tener entidad en sí misma, pero como preludio de lo que encierra es
particularmente efectiva.
Puede resultar un tanto extraño reparar tanto en una
portada, pero Massive Attack son un tanto especiales. Cada elemento que
interviene en la presentación de sus discos ha sido trabajado artesanalmente y
encajado exactamente después de un largo y, a menudo, doloroso proceso. Nunca se
apresurarán para editar un disco en directo o caras B de relleno. Por supuesto,
en ocasiones este perfeccionismo puede ser su talón de Aquiles, como se ha visto
al mostrarse especialmente vulnerables a las fricciones entre sus miembros
fundadores, algo que cualquier otro grupo con un régimen menos estricto hubiera
sido capaz de evitar.
El hecho de que Massive Attack lograse mantener un
nivel de edición de discos relativamente prolífico durante los 90, publicando
tres álbumes y manteniendo unos cuantos proyectos paralelos en el espacio de
siete años, es bastante sorprendente teniendo en cuenta el nivel uniforme de
calidad. Merece la pena destacar que, a pesar de los roces internos y la
constante evolución de la música electrónica a su alrededor, sus tres primeros
discos (Blue Lines, 1991, Protection, 1994 y Mezzanine,
1998) están considerados como una de las mejores series de álbumes consecutivos
de la historia reciente de la música, con un nivel de aprobación casi universal,
a los que es difícil encontrar rivales -Radiohead podrían estar ahí cerca, pero,
desde luego, no pueden contar en su haber con el momento cumbre de los 90,
“Unfinished Sympathy", ni tampoco se puede decir de ellos que creasen todo un
género con la influencia de su primer álbum y que un montón de artistas
partiesen de ese punto cero para crear su música”-.
Si, además, un disco recoge los momentos más
señalados de su trayectoria, está claro que lo primero que conseguirá es
recordarnos por qué Massive Attack son tan importantes. Resumiendo: basándonos
simplemente en las catorce canciones recogidas en el primer compacto de
Collected, Massive Attack podrían reclamar justificadamente su puesto como
uno de los mejores grupos pop de todos los tiempos.
Incluso las canciones de su disco del 2003, 100th
Window, considerado generalmente como el único que no está a la altura del
resto de su obra, brillan aquí de modo diferente. La atmósfera más reflexiva de
“Future Proof” o “What Your Soul Sings” encuentran una segunda oportunidad al
lado de canciones más frágiles como “Risingson” o “Five Man Army”, lo que no
conseguían dentro del discurso opresivo del que, hasta ahora, es el último álbum
de la banda.
Collected, en su
edición especial, encierra muchas otras sorpresas. Para empezar, el único corte
inédito en su primer compacto, “Live With Me”, con la voz del veterano cantante
folk-soul Terry Callier, tema que representa la perfecta conjunción del soul de
sus inicios con los ambientes más cargados de sus últimos tiempos. Por lo tanto,
aún hay vida en el seno del grupo, algo que las noticias llegadas directamente
del frente de trabajo corroboran: Robert Del Naja (‘3D’) y Grant Marshall
(‘Daddy G’) han vuelto a unir sus fuerzas en el estudio para un disco que se
publicará en el 2007.
Como era lógico, además, su segundo compacto de
rarezas de cerca de una hora no se reduce a una mera recopilación de canciones
olvidadas: en este caso, ‘rarezas’ no debe ser confundido con ‘superfluo’. El
agresivo “I Against I”, grabada con el rapero Mos Def para la banda sonora de la
olvidable Blade II, merecía un lugar entre los grandes momentos del
primer compacto. Pero no es la única: todas mantienen el nivel de exigencia que
el trío ha perseguido desde sus inicios y todas ayudan a completar la visión de
su trabajo.
Por último, se incluye en esta edición un tercer
disco en formato DVD con todos sus videos en orden cronológico, una buena
oportunidad para descubrir que Massive Attack han tenido más suerte en este
terreno que la mayoría de los grupos, al haber escogido sus colaboradores con
mucho tiento, produciendo algunos de los momentos más impresionantes jamás
filmados. Sus inicios, con “Safe From Harm” y “Unfinished Sympathy”, ya los
distanciaban del resto de sus contemporáneos. Pero hay más: “Be Thankful For
What You’ve Got”, “Sly”, “Protection”, “Teardrop”… hasta llegar a las dos
versiones de su nuevo single “Live With Me”.
En la primera se ve un impactante primer
plano de los labios de Terry Callier mientras interpreta la canción. La segunda
es una de las piezas más brutales e inquietantes que se hayan podido ver en el
mundo de los clips. Dirigida por Jonathan Glazer, el video sigue a una mujer
joven mientras intenta suicidarse bebiendo botella tras botella de vodka. No
sabemos por qué lo hace -aunque la música puede darnos una idea-, aunque es
fácil imaginarse la clase de dolor que intenta ahogar en alcohol. Duro,
absorbente y congruente punto y aparte en una trayectoria sin parangón.