Décima
Víctima, cada senda una sorpresa
1
Introducción
2
Biografía
3
Lars Krantz
4
Extracto de Memorias Borrosas, de Carlos Entrena
5
Discografía
6
Entrevista con
Carlos, Lars y Per
1. Introducción

Valero Toscano
Sobre otra ruta cambian las caras.
Así de directa, la voz de Carlos Entrena sugería que nada es lo que
parece por muy conocido que sea. Y así ha acabado siendo el legado
de uno de los grupos con mayor esencia y enjundia que ha dado el pop
español. Seguramente en estas páginas ya habrás leído algunos de los
razonamientos que refuerzan este juicio en boca de algunos de sus
protagonistas y de quiénes, con pasión de seguidores a través del
tiempo, se han acercado a ellos para desentrañar algunos de los ejes
creativos de Décima Víctima.
En 1994, Ibon Errazkin reforzaba la
edición de Resumen, una recopilación de lo mejor de su
carrera editada por Gasa (DRO), con un texto en el que describía a
la banda como una célula creativa que trataba temas como la soledad
y la separación con una melancolía y una serenidad poco frecuentes.
Dando en el clavo, Ibon acertaba en una de las dianas del cuarteto.
Décima Víctima nació en una época en la que su propuesta fácilmente
podía provocar sentimientos encontrados hacia su música. No eran
siniestros ni iban de torturados, no soñaban con el pop ni
pretendían aupar la efervescencia de aquellos ochenta. Lo que
simplemente parecían buscar era hacer una música rica en contenidos
verbales y visuales. Transmisión y orientación, sugerencia e
imaginación. Cosas que bien podían encontrarse, por esos extraños
vasos comunicantes que unen a los músicos, en bandas como The Cure,
Interpol, El último sueño, Colder, Family o Editors sin rechinar en
la asociación.
Los textos que Carlos Entrena hizo para
la banda parecían reflejar, de manera inusualmente cotidiana, los
puntos débiles de la sensibilidad humana sin llegar al extremo,
haciendo equilibrio con las palabras justo en el punto en el que se
podía esperar que la historia tuviese un malogrado desenlace. Pero
no, ahí era cuando la puerta se quedaba medio abierta a muchas
posibilidades de recreación cobijándose en los arreglos de Lars
Mertanen y el soporte rítmico de Per Mertanen y José Brena. Ahí,
quizás, podría radicar parte del ineludible atractivo de sus dos
elepés, sus tres singles y de su valiosísima maqueta de 1981.
La geografía sentimental asomaba su
variedad de aspectos en canciones que bien podían servir de
reflexiones de observación personal como “Escombros de un triunfo”,
“Desde el acantilado” o “Sobre otra ruta”, de nerviosos pronósticos
como “La voz que me persigue” o “Un hombre solo” y de latentes
declaraciones de principios como “Noviembre” o “Tan lejos”. Títulos
que son joyas, invitaciones a traspasar la escucha para ser, si se
quiere, verosímil protagonista de varios minutos de realismo mágico
sin afectaciones.
Así era Décima Víctima, un núcleo que
apelando al anonimato supo estar en tierra de nadie en un momento en
el que el pop se colgaba la etiqueta de promesa de futuro
resplandeciente. Cuatro personas que sin darse cuenta consiguieron
hacer canciones que de tan vivas que están parecen seguir
escondiendo secretos. Escucharles es echarles de menos de corazón.
© Aldo Linares
2. Biografía

Décima Víctima revolucionó el panorama
musical español en 1981 a través de una propuesta musical oscura e
intimista que alcanzó su momento cumbre a través de temas como “Tan
lejos”. Sin duda, este cuarteto hispano-sueco fue el máximo
abanderando de la ‘onda oscura’ del pop estatal de los años 80.
En 1981 el pop madrileño entró en una
etapa de ‘oscuras’ reflexiones, perdida la inocencia de sus primeros
tiempos. El negro imperaba en los atuendos, y los referentes
musicales apuntaban al tenebrista dark pop británico. Grupos como
Joy Division, Bauhaus, Killing Joke y otros comenzaron a verse
reflejados en las propuestas lanzadas por nuevas bandas que
comenzaban a surgir por toda la península. El after punk comenzaba a
calar en España, y en los conciertos de las nuevas formaciones
imperaba el luto riguroso y ya no había lugar para los alardes de
alegría. Por otra parte, a través del redescubrimiento de las viejas
grabaciones de The Doors Y The Velvet Underground se comenzaba a
reivindicar la psicodelia más oscura y el hieratismo musical.
Paradójicamente, tres de las primeras
bandas que asumieron estos conceptos musicales en España (Décima
Víctima, Gabinete Caligari Y Derribos Arias) surgieron tras la
escisión de sendos grupos de pop colorista y jocoso: Ejecutivos
Agresivos y Ella y Los Neumáticos. Del desenfado y la inocencia el
pop español pasa a terrenos más tenebrosos de la mano The Cure,
Siouxsie And The Banshees, Joy Division, Killing Joke..., aunque
Décima Víctima más que rock gótico hacían pop denso y oscuro, y
visualmente estaban más cerca de la austeridad de los largos abrigos
de Echo & The Bunnymen o Joy Division que de la exageración glam y
vampírica de unos Parálisis Permanente.
Poco antes, en el Madrid de finales de
1980, uno de los primeros grupos que surgió bajo las novedosas
premisas tenebristas fue Cláusula Tenebrosa, dúo instrumental
integrado por Lars y Per Mertanen, dos hermanos de nacionalidad
sueca, que antes habían formado parte del grupo Ella y Los
Neumáticos, donde también figuraba una jovencísima Christina
Rosenvinge. Cuando Ellos y Los Neumáticos se disolvieron, los
hermanos Lars y Per Mertanen formaron Cláusula Tenebrosa, que era un
grupo instrumental influido por los sonidos procedentes del surf, de
Duane Eddy, Joy Division y The Cure. Cuando Carlos Entrena conoció a
Lars y Per, tuvo la idea de hacer un nuevo grupo con ellos, más que
seguir con Cláusula Tenebrosa; entonces las canciones dejaron de ser
instrumentales, y cambiaron el nombre por el de Décima Víctima. Así,
en enero de 1981 nació Décima Víctima con Carlos (voz), Per (bajo) y
Lars (guitarra, teclados y caja de ritmos) como integrantes.
Su sonido se caracteriza por el bajo en primer plano y la forma de
cantar de Carlos Entrena, que más que cantar recita los oscuros y
gélidos textos.
Algunos meses después de organizarse,
tras epatar con su directo al público madrileño -aún poco
acostumbrado a los ejercicios tenebristas- el trío original decide
sustituir la caja de ritmos por la batería de José Brena, un músico
debutante que consigue rematar el sonido buscado por el grupo. De
esta forma, el nuevo cuarteto se encuentra ya preparado para
registrar su debut discográfico, que se materializará meses más
tarde mediante la edición de un single con Grabaciones Accidentales
(GASA), el nuevo sello independiente auspiciado por miembros de
Esclarecidos y el productor Paco Trinidad (ex-componente de
Ejecutivos Agresivos también) entre otros. Aquel primer sencillo
contenía los temas “El vacío”, “Sumido en la depresión” y “La razón
de la discordia”, tres cortes repletos de armonías siniestras y
textos oscuros y atormentados, con finos juegos de guitarra y un
bajo dominante siempre en primer plano, al estilo de los británicos
Joy Division.
Así, tras lograr consolidarse como una
de las propuestas más interesantes del pop capitalino, ya en 1982
aparece un segundo EP de Décima Víctima (que, al igual que el resto
de su discografía, sería publicado por GASA), un trabajo que alberga
una composición magistral que pronto se convertiría en uno de los
grandes hitos del pop español de los 80: “Tan lejos”, arrebatadora
canción que evoca ambientes profundos y melancólicos y que se revela
bastante más accesible que el resto del disco, completado con las
más oscuras “Noviembre” y “El signo de la cruz”. Aquel mismo año,
arropado por una minoría fiel, el grupo se entregó a la grabación de
todo un álbum que se editaría pocos meses después.
El primer LP de Décima Víctima (Décima
Víctima, GASA, 1982) constaba de 12 temas que redundaban en las
atmósferas densas que ya se habían investigado en los trabajos
precedentes, pero también se desmarcaba con algunos guiños de
crítica social mordaz (“Otro futuro”), un velado destello de
optimismo (“Fe en ti mismo”) y alguna profunda descripción subjetiva
(“Desde el acantilado”). Además, incluía una composición
instrumental de gran calidad: “Más allá del silencio”, que
demostraba cierta amplitud en la visión musical del grupo.
Paradójicamente, a pesar de ser
considerado ya como una de las formaciones más prometedoras de su
época, Décima Víctima apenas se prodigó en directo durante aquel
año; aunque más tarde, ya en 1983, terminó por saldar cuentas con el
público editando dos nuevos trabajos discográficos: el maxi-single
Algo en común (conformado por los temas: “Algo en común”, “Un
lugar en el pasado” y “Fuera del alcance de la vista”) y su
correspondiente sencillo de apoyo -todo un lujo en su ámbito-
protagonizado por “Un lugar en el pasado” y el tema inédito,
“Panorama esperanzador”, como apetecible segunda cara.
Pero, inesperadamente, aquel mismo 1983
las circunstancias se tornaron adversas para el cuarteto: el anuncio
a finales de año de un futuro cambio de residencia de la familia
Mertanen amenazaba interrumpir de forma brusca la carrera de Décima
Víctima, que llega a anunciar su disolución a través de un concierto
de despedida celebrado a finales de año en la sala Rock-Ola. Durante
los primeros meses de 1984 se especula sobre un posible cambio de
formación en la banda para su posterior regreso, pero ese mismo año
Décima Víctima reaparece con su formación original para alborozo de
sus seguidores y saca a la luz un segundo álbum, Un hombre solo,
una colección de 10 canciones que se presentan provistas de un
sonido más depurado y de una riqueza melódica que deja de manifiesto
la madurez de la banda. La crítica especializada llegó a ensalzar
con verdadera admiración el tema que daba título al celebrado álbum,
que también contenía otras joyas de pop intimista como “Es sólo el
comienzo” o “Tierra negra”, entre otras. Desafortunadamente, Un
hombre solo también significó el punto y final de la carrera del
cuarteto hispano-sueco, que se disolvería definitivamente por
aquellas fechas ante el cambio de país de residencia de la familia
Mertanen.
Años después de la disolución de Décima
Víctima, su tema “Tan lejos” fue incluido en algunas antologías
discográficas dedicadas a La Movida o al pop español de los años 80.
Asimismo, el sello DRO editó en 1994 el CD recopilatorio Resumen,
que recoge la mayor parte de la obra del cuarteto. Por otra parte,
en 1991, algunos miembros del grupo se unieron de forma puntual a
Alejo Alberdi y Juan Verdera bajo el nombre de Décima Víctima +
Derribos Arias para ejecutar una versión del viejo tema “Europa”
(original de estos últimos) dentro del álbum El chico más pálido
de la playa de Gros, un disco que se editó como homenaje a Poch
(ex líder de Derribos Arias, que fallecería siete años después), en
el que también participaron otras grandes bandas españolas de los
80.
© Rafa Skam
(Recopilación de material de Internet, la mayor parte
de Pablo Martínez Vaquero, en www.popes80.com)
3. Lars Krantz

Valero Toscano
Lars Krantz nació en Estocolmo en 1959.
Su familia se trasladó a España en 1973. Estudió Artes en Madrid en
los primeros 80, y en 1984 regresó a Suecia. Desde entonces, ha
estado relacionado con las bellas artes, con la música y con el
diseño gráfico.
Estaba interesado en el Hollywood de los
años 40, 50 y 60, interés que plasmaba en sus trabajos relacionados
con el arte, la pintura y la música. Muchos de estos trabajos han
sido expuestos en galerías durante los 80 y los 90, sobre todo en
Suecia.
Su interés por la música comenzó a
principios de los 70, cuando descubrió a T-Rex, Alice Cooper y Black
Sabbath. Antes de que el punk le impactara en el 77, había estado
escuchando a Elvis Presley, David Bowie, Lou Reed, Iggy Pop, The
Doors y Johnny Cash. Inspirado por el movimiento punk, comenzó a
tocar la guitarra, y en 1980 tuvo su primer grupo. Desde entonces ha
mostrado preferencias por Hank Williams, Frank Sinatra, Billie
Holiday, Nat ‘King’ Cole, Dean Martin, Nick Cave y Tom Waits. Su
música es una mezcla de todas estas influencias.
© Rafa Skam
(Adaptación y traducción de textos de la web de Lars
Mertanen, www.larskrantz.com)
4. Extracto
de Memorias Borrosas de Carlos Entrena

Alicia Lias
Después de la separación de Ejecutivos
Agresivos estuve hablando con Lars y Per, que formaban parte de
Cláusula Tenebrosa junto con Edi Clavo, de la posibilidad de hacer
algo juntos. Yo ya conocía a Lars de una actuación de Ella y Los
Neumáticos y Ejecutivos Agresivos en “Fresas y Nata” hacía tiempo.
Como coincidíamos en la idea de grupo, pronto empezamos a ensayar en
el chalé de casa de los Mertanen.
A Per le enseñó a tocar el bajo Ferni,
de Gabinete Caligari, y lo aprendió en un tiempo récord. Era una
maravilla ver tocar a los Mertanen. A veces se hacían el contrapunto
uno a otro cargando de sonido con sólo dos instrumentos. Yo
tarareaba hasta que escribía la letra y nos encantaban las
equivocaciones; si quedaban bien, las adaptábamos al tema para
romper la estructura de tres vueltas iguales separadas por
estribillo y con punteo en medio. Empezamos a componer temas juntos
y el primero fue “Noviembre”. La forma de hacerlos era la misma que
siempre usé en Ejecutivos Agresivos: se basaba en unos acordes en
que cada uno desarrollaba su parte, por eso la voz era un
instrumento más con una melodía independiente.
La primera actuación nos presentamos sin
nombre en el desaparecido Quadrophenia de San Bernardo con Lars, Per
y yo controlando una caja de ritmos Roland. Poco después hablamos
con Miguel Ángel Arenas (no confundir con El Capi), y nos consiguió
una actuación en el Golden Village, al lado de El Escalón. La pega
es que no teníamos nombre. Estuvimos rebuscando nombres en los
libros de cine que había en casa de un amigo. Así surgió Décima
Víctima. Más tarde haría lo mismo con el mismo libro Gabinete
Caligari.
Empezamos a actuar a contraluz detrás de
una pantalla de proyección que se subía automáticamente, llevaba un
rato sonando la canción instrumental con la que solíamos abrir las
actuaciones. La mayoría de la gente no se dio cuenta de que había
empezado la actuación hasta que la pantalla no nos descubrió de
cintura para arriba. Aquello fue un buen comienzo, el tipo de
sorpresas que siempre nos encantaba dar.
Conocí por una amiga de la época a
Eduardo Bort, guitarrista progresivo valenciano que me dijo paso a
paso qué había que hacer para conseguir editar nuestros propios
discos. Con el grupo Esclarecidos, nosotros y algunos conocidos se
hizo una sociedad anónima que se llamó Grabaciones Accidentales.
Nuestro disco registrado como el número uno del sello fue El
Vacío EP, un single muy marcado por el ambiente siniestro del
momento. Las voces se ralentizaron para darle más gravedad, y la
mayor parte de las letras eran de Lars. Per se fue un tiempo a
Suecia, y en su lugar el bajo estaba tocado por Lars (las únicas
veces que no ha grabado el bajo Per en Décima Víctima fueron ésta y
otro tema que no llegó a salir en que tocaba el bajo Ferni).

Alicia Lias
El siguiente disco, también de tres
canciones y con Per por fin, fue “Tan lejos”. Ya teníamos un sonido
mucho más definido. En estudio, Lars grababa las baterías; en vivo
yo controlaba la caja de ritmos pero, como no era programable, había
veces que estaba más pendiente de darle a los botones que de cantar.
Se hacía cada vez más necesario darle en directo el sonido personal
de una batería. Entonces nos presentaron a José Brena; era hermano
de uno de los componentes de Esclarecidos, y comenzamos a ensayar
con él. Se integró muy rápido: era muy simpático, amable y educado.
Muchas veces fue nuestro lado más diplomático.
En esa época nos fuimos a Vigo a
presentar al público los temas actuando durante una semana en un
local de moda de allí. Aquello nos sirvió para saber qué temas
tenían más aceptación para el público y nos ayudó a depurar nuestro
primer LP.
La acogida del primer LP fue muy buena.
José Manuel Costa, desde El País, decía que era su disco de cabecera
de la época. Disfrutamos como enanos haciendo experimentos en el
estudio con Jesús Gómez y Paco Trinidad, y eso se nota, aunque
cuando cortaron el disco (así se llamaba al proceso de crear un
molde para el vinilo) en Iberofon, recortaron graves y agudos, y
perdió mucho sonido. La primera vez que lo oí en el tocadiscos de
casa me deprimí bastante.
Seguimos actuando en Madrid de vez en
cuando. Nuestra idea principal en Décima Víctima era componer y
grabar, y en ese sentido estábamos encantados. En los dos años de
vida del grupo grabamos dos LPs, dos EPs, un maxisingle y un single.
No solíamos salir de Madrid a actuar.
Aparte de la semana actuando en Vigo, actuamos en Valencia un fin de
semana, otro en Barcelona en la sala Metro y otro en un pueblo de
Guadalajara. De hecho, en esta actuación tuvimos que correr con los
gastos de transporte porque no se recaudó casi nada. Decididamente,
no me atraía actuar fuera: cargar el equipo en la furgoneta, llegar
al sitio de la actuación, descargar el equipo, sonorizar, estar
esperando para actuar sin un sitio en el que descansar, actuar,
esperar a que acabaran todos, recoger el equipo, ver si te faltaban
cables, instrumentos o afinadores, esperar a que nos pagaran y
volver a casa. Aquello era agotador y nunca dejó de ser así para
nosotros. Sé que hay otro nivel de grupo consagrado que nunca
llegamos a conocer.
Yo empecé a trabajar fuera de Madrid con
lo que ensayar al volver los sábados se me hacía cuesta arriba. En
una discusión con Lars, decidí que no haría dos cosas mal, trabajar
y cantar, y que dejaría una de ellas. Como no vivíamos de la música,
decidí vivir del otro trabajo y mi situación se empezó a normalizar.
Actuamos en Rockola la última vez en
diciembre del 83. En esa actuación el sonido fue excelente gracias a
las ideas de sonorización de Paco Trinidad. Nos dio mucha pena
dejarlo pero el destino nos separaba y había que ser realista.
Después de seis meses de aquella actuación grabamos el segundo LP.
Resultó duro sin haber ensayado durante ese tiempo. Pese a todo creo
que grabamos las mejores canciones de Décima Víctima.
En el año 1994, gracias a la insistencia
de Nacho Canut, con quien no había vuelto a hablar desde hacía
muchos años, se hizo una recopilación de Décima Víctima que se llamó
Resumen. Las relaciones de Paco Trinidad con Grabaciones
Accidentales eran tensas y él no quiso que constara en los títulos
que hizo la remezcla de los temas del primer LP y la remasterización
de todos los temas, consiguiendo una nitidez en las canciones que
nunca antes habían tenido Décima Víctima en vinilo.
© Carlos Entrena
5. Discografía
- Maqueta (Demo)
(1981)
-
El Vacío (EP 7”) (Grabaciones Accidentales, 1982)
- Tan Lejos (EP 7”) (Grabaciones Accidentales, 1982)

- Décima Víctima (LP) (Grabaciones Accidentales, 1982)

- Detrás de la Mirada (Single 7”) (Grabaciones Accidentales, 1982)

- Algo en Común (Maxi-Single 12”) (Grabaciones Accidentales, 1983)

- Algo en Común
(Single 7”) (Grabaciones Accidentales, 1983)

- Un Hombre Solo (LP)
(Grabaciones Accidentales, 1984)

- Un Hombre Solo
(Single 7”) (Grabaciones Accidentales, 1984)

- Resumen (CD / LP
recopilatorio) (Dro, 1994)

(Ver segunda parte del dossier Décima
Víctima con las entrevistas)
(NOTA: Este dossier aparece aquí por cortesía de Rafa Skam, del
fanzine
El
Planeta Amarillo, y de los autores de cada una de sus
secciones. Todas las fotos tienen su correspondiente copyright, con
lo que para hacer uso de ellas debes dirigirte a sus autores)