Manic Street Preachers,
si toleras esto...

El grupo que hizo una
virtud de su conversión épica en el álbum que les llevó al gran público -Everything
Must Go, 1996-, está de regreso, aunque 1998 los devuelve en un estado
más sobrio y reflexivo. No toda aquella euforia del golpe directo que era su
cuarto disco ha desaparecido, pero su efectividad ha sido rebajada por un
enfoque mucho más meditado.
Tal conclusión puede
sugerir que Manic Street Preachers han perdido su acostumbrada pasión y la
dirección. Todo lo contrario: todavía consiguen atrapar al oyente por las
solapas emocionales y ponerlo boca abajo. Y, si después de escuchar las
canciones de su quinto disco tu cabeza no está dando vueltas, entonces no
hay demasiada esperanza.
Del adictivo "The
Everlasting" a la urgente y pesada losa del coro de "You Stole The Sun From
My Heart", pasando por la abreviada historia social de la guerra civil
española -y de todas las guerras- "If You Tolerate This Your Children Will
Be Next", las estrofas iniciales de This Is My Truth Tell Me Yours
marcan el pulso de un disco intenso, como no podía ser menos. De ahí se pasa
al baño de sitar pop de "Tsunami" y, después, a la grandeza de "Ready For
Drowning". Esta última puede ayudar aún más a que las teorías conspiradoras,
que hablan de que el desaparecido-en-combate Richey Edwards está escondido
en algún lugar de India, aparezcan en todos los boletines de noticias de
Internet.

Y no es todo. A
continuación, el desnudo acompañamiento de cello y guitarra de "My Little
Empire" da un repaso a su catálogo de fracasos personales, seguida del
momento más lento del disco, "I'm Not Working". Después, "You're Tender And
You're Tired" se aproxima peligrosamente al territorio habitual de la banda,
aunque rápidamente corrigen el rumbo con la simple y conmovedora "Born A
Girl".