Jon Spencer Blues
Explosion, el poder del blues

Todo comienza con una
explosión, al grito de “Let’s have a party!” -”¡Tengamos una fiesta”!-, y la
siguiente frase audible entre todo tipo de aullidos lobunos es al propio Jon
Spencer anunciando que “No toco blues, toco uh-rock’n’roll”. Y, por supuesto que
lo uh-hacen.
Después de siete discos, Jon
Spencer y sus colegas Judah Bauer y Russell Simins siguen haciendo de banda de
acompañamiento para una encarnación sucia y ruidosa del Elvis más sumergido en
los pantanos del Mississippi. Lo suyo es un desagradable -aunque disfrutable-
asalto al blues del delta y, tal y como confirman los créditos del disco, en
este caso cuentan con la colaboración armada de un puñado de amiguetes
dispuestos a dejarse pervertir y a impregnar las estrías del disco de sus más
arriesgados postulados.
Acme fue producido por
el rey de las producciones underground americanas, Steve Albini -el mismo de
In Utero de Nirvana-, y cuenta con la participación del destroza blues
Calvin Johnson, el investigador del hip-hop Dr. Octagon y el berlinés amante del
ruido electrónico Alec Empire, así como apariciones estelares de Boss Hog -donde
milita la española Cristina Martínez, esposa de Jon Spencer- y Luscious Jackson.

La fiesta con la que amenazan
al principio, allá en los estudios de Chicago, tiene que haber sido una buena.
Steve Albini no ha hecho más que plasmar el estilo sucio y primitivo del sonido
de The Jon Spencer Blues Explosion, pero dejando que los chicos mostrasen
también su devoción por nuevos sonidos. O sea, que si Jon Spencer vuelve a
aullar entre ecos de Mick Jagger, Elvis Presley e Iggy Pop, y si a Judah Bauer
se le deja hacer cometer todo tipo de tropelías con su guitarra, el resultado
anda a medio camino entre Al Green, Muddy Waters, el funk de James Brown, el
sonido más garajero de los Rolling Stones y los nuevos experimentos con la
electrónica de tipos blancos como Beastie Boys o Beck.
Ya son siete los tratados con
los que la Blues Explosion están reinventando el rock’n’roll para el nuevo
siglo, creando un nuevo tipo de música que reconoce el blues como algo que
consigue que quieras levantarte y ponerte a bailar o, cuando menos, a mover
compulsivamente tu cuerpo. Y este nuevo tipo de rock no le tiene miedo a los
samplers, los scratches, la electrónica, como muy bien prueban en cortes como
“Lovin’ Machine” o “Talk About The Blues”. Más claro no lo podría decir nadie:
“This is blues power” -”Esto es el poder del blues”-. La Blues Explosion no
tienen simplemente el blues, tienen ‘el poder del blues’ y lo uh-demuestran.