THE ORB: Orblivion

Es fácil ver a The Orb como
tres viejos hippies que han sobrevivido adaptándose a la nueva
tecnología. Sencillo, pero equivocado. Alex, Andy Hughes y Thomas Fehlmann son,
de hecho, un intento subversivo de dominar el mundo, usando la música como una
estrategia para conducir a los incautos oyentes hacia un siniestro culto que
pervierte sus mentes.
)Qué
otra cosa podría explicar las texturas seductoras de Orblivion y sus
canciones hipnóticas y majestuosas?
Puede que The Orb simplemente
proporcionen la banda sonora ideal para que alguien se dedique a vegetar y
abandonarse a abusos estimulantes. Lo que es cierto es que, escondiéndose bajo
la etiqueta de música ambiental, han conseguido perpetrar cualquier atrocidad
que se les ha pasado por la cabeza: grabaciones de despertadores, teteras
hirviendo, el balido de las ovejas, gotas de agua, el humo del cigarrillo...

En su favor hay que tener en
cuenta que los nuevos The Orb parecen haber tenido en consideración a las
melodías por primera vez. Si se quiere una evidencia, ahí está "Ubiquity", donde
unas líneas melódicas de ensueño parecen evocar viajes espaciales.
También, por mucho que les
cueste reconocerlo, siguen las modas, y por eso Orblivion tiene de fondo
los ritmos insistentes y saltarines que son la marca de la casa de los
habituales del drum'n'bass. Por si acaso, convenientemente distorsionados
hasta parecer algo nuevo, para que nadie pueda pensar en demandarlos
judicialmente. De cualquier caso, en primera línea siempre prevalecen las
melodías, sonidos alienígenas y suficientes teclados traviesos como para darle a
cada corte un sonido que, hoy por hoy, sólo puede ser The Orb.