Midnight
Oil, el compromiso

Desde los
primeros acordes de "Underwater" ya sabes lo que va a suceder. Con su poderosa y
retumbante línea de bajo y su duro recitado a cargo de Rob Hirst está claro que
estás escuchando a los Midnight Oil más básicos. La misma banda de rock
política, punzante, dura, afilada, y un tanto intimidatoria, que llegó hace un
tiempo de las Antípodas y cuyo sonido hace que sientas la misma energía que el
grupo posee. En los surcos de Breathe, su nuevo disco, puedes ver el
sudor cayendo de la cabeza de Peter Garret y las sonrisas de sus componentes
mientras se miran, sintiendo un ritmo incesante y recordando que por eso aún
necesitan entrar en una habitación cargada, subir el volumen y tocar. Esto es
magia. Los Midnight Oil se están divirtiendo.
"Surf´s Up
Tonight" se desenvuelve en la línea de las imágenes líricas de una húmeda noche
de verano, de regreso a los días en que tocaban en los clubes nocturnos de las
playas de Sidney, allá por sus comienzos. Una demostración de que son capaces de
conservar el romanticismo y la ingenuidad, a pesar de todos los problemas que
nos han contado en anteriores discos. Una guitarra en la línea de Hank B. Marvin
pone el contrapunto a la melodía que surge de la garganta de Garret, pura
cultura surf australiana. Puedes sentir la arena en tus pies.

La realidad de la
vida cotidiana en los 90 no ha sido olvidada, evidentemente. La política también
está presente en este disco, pero más escondida, sin la estridencia de tiempos
pasados. La realidad apunta un cierto pesimismo en "Common Ground", un
reconocimiento de que debemos encontrar una tierra común porque "si nos rendimos
a las reglas industriales nos despertaremos entre los deshechos del mañana." El
optimismo que desprenden los coros encajan perfectamente en una pieza potente,
que tiene su contrapunto en "Home", una visión agridulce del desarraigo, en la
que se alaban los poderes curativos del cielo abierto mientras una guitarra
etérea nos transporta por ese azul diáfano.
La guitarra
acústica de "One Too Many Times" es puro country, pero esa inocua
apariencia de divertimiento esconde una punzada en la más pura tradición de
Midnight Oil, al confrontar una melodía sencilla y pegadiza con la realidad:
robo, abuso y avaricia. La armónica da la replica en este tema a una voz que
posee el tono y la sinceridad de un John Lennon. Es en momentos como estos
cuando nos encontramos con los Midnight Oil clásicos: un agitado rock a medio
tiempo que contenta a un mundo cansado en el que se pueden entrever momentos de
liberación, como esa "estrella de gloria, estrella de esperanza." Incluso los
instantes de esperanza no pueden esconder, como grita la garganta de Garrett
sobre un creciente clímax, que "te toca
pagar".