ARTÍCULOS 1997
Mansun, la super-producción

La ciudad imaginaria que
Paul Draper empezó a popularizar con sus estrafalarios personajes a través
de sus primeros cuatro singles hace que cualquier cosa grabada por
bandas como Space parezca una de las insustanciales películas de Mike Leigh.
Se trataba de cuatro pinchazos directos en el podrido bajo-vientre de la
humanidad, hurgando en sus cicatrices y echándose unas risas a cuenta de las
menudencias que salen a la luz. "Take It Easy, Chicken", "Egg-Shaped Fred",
"Wide Open Space" o "Stripper Vicar": viñetas de tres minutos llenas todas
ellas de elementos cómicos y personajes deformes.
Lo que viene a ser el
antecedente más apropiado para que Mansun se conviertan al esplendoroso
tecnicolor en su película principal. Desde el primer golpe de cuerda en el
evidente pastiche Bond del corte que la abre, "The Chad Who Loved Me",
Attack Of The Grey Lantern -El ataque de la linterna gris- no es
más que el montaje del director -Mansun- en amplia pantalla panorámica y con
unos extraterrestres explotando añadidos para la ocasión. O sea, el
equivalente, en disco compacto, épico y de gran presupuesto, a la película
Vidas cruzadas de Robert Altman, y que nos permite olvidar, por
primera vez, que Mansun sólo son cuatro tipos de Chester para los que un mal
día es algo inevitable.

Los ya familiares viejos
monstruos siguen aquí, pero ahora no son más que figuras sombrías en una
película mucho más grande, cubiertos por inmensas partes de orquestación
expansiva y atmósferas al estilo de The Charlatans, que hacen de "Wide Open
Space" tal increíble bofetada en los morros. Aquellas del calibre de "Stripper
Vicar" o "Egg-Shaped Fred" son ahora rellenos pop más ligeros entre
cortes como el funk marciano empapado de soul de "Mansun's
Only Love Song" o la oda metálica a lo Suede de "Taxloss". E, incluso, entre
las canciones uno puede encontrar sonidos de campanas, aullidos de perros,
cambios de escena, argumentos enredados...
Naturalmente, al igual que
todos los proyectos ambiciosos y entusiastas, hay momentos de mediocridad.
Sí, "You Who Do You Hate?" es un chiste simple recitado histriónicamente por
Kiss. Sí, "Disgusting" es Tears For Fears, la inspiración más evidente,
quieran que no. Y no, incluso al final del epílogo majestuoso de ocho
minutos "Dark Mavis", seguimos sin tener la más mínima idea de lo que nos
cuenta Paul Draper. Pero no importa cuando lo que tenemos es música para un
guión de una película inmensa e ilusoria que raya en lo pasmoso, arrasando
con todo lo que toca. Próximamente en todas las pantallas: "La linterna gris
contra la Tierra". Ándense con ojo...