Los
Pericos, en honor a la María

Luego de varios
años de trabajo, Pericos han finalizado la cosecha de Yerbabuena, su
sexto trabajo discográfico, que fue lanzado a mediados de octubre
simultáneamente para toda Latinoamérica, Estados Unidos y España.
La Yerbabuena
de Los Pericos fue grabada en los Estudios El Pie de Buenos Aires, entre
efluvios de humo adulterado, y mezclado posteriormente en Nueva York, todo bajo
la batuta del ingeniero de sonido Fernando Kral, que hasta ahora venía
trabajando con Talking Heads, Blur, Ramones, Joe Jackson o Deborah Harry, quien
viajó especialmente desde los USA para colaborar con su grupo rasta
favorito.
En su composición
han venido trabajando desde finales del 95 aunque, a pesar del tiempo empleado
en darle forma, no perdieron la cabeza y mantienen su pulsación original. Según
el grupo, el hecho de grabar la mayoría de los temas en conjunto, prácticamente
en vivo, es lo que le ha dado al disco la espontaneidad que tiene y es lo que le
permite recoger la fuerza que la banda muestra en sus presentaciones en directo.

Definido como un
material verdaderamente moldeable, como para jugar con él hasta el infinito en
la mesa de mezclas, Yerbabuena despliega a lo largo de sus 16 cortes
todos los ritmos relacionados de una forma u otra con el reggae: dance
hall, jungle, ska, rocksteady, raggamufin´... Entre otras curiosidades
incluyen cuatro versiones: "Why Baby Why", que el jamaicano Ken Boothe grabó en
los 60, "In My Room", tema de los Beach Boys en clave reggae, "Salmo a
Bob Marley", de Culture, y una toma con bases de ritmo ska del tango de
Carlos Gardel y Le Pera "Por una cabeza", con una impecable sección de vientos y
los acordes del bandoneón a cargo de Walter Ríos, destacado músico de la escuela
de Astor Piazolla.
Después de diez
años de trayectoria sin traicionar sus convicciones iniciales, Pericos tienen
claro que no son una banda de reggae sin más, vulgar, tradicional, y han
encontrado en el mestizaje de ritmos, siempre que estén relacionados con lo que
es su religión, la clave para seguir creciendo. Así que...
(fuera
prejuicios! El mejor disco reggae del año en castellano lo firman unos
argentinos. ¿Y
qué?