Leño, maneras de vivir

Los Leño se gestaron en la
fábrica de grupos de rock que por aquel entonces era la agencia "CentroRock"
que dirigía el manager Javier Gálvez, justo cuando por ahí fuera los Sex Pistols
encabezaban la revuelta punk al grito de "(No
hay futuro!". Fue a comienzos del 78 cuando Rosendo Mercado decide abandonar el
grupo Ñu, en el que compartía liderazgo con José Carlos Molina, y forma su
propia banda, acompañado por el bajista Chiqui Mariscal -más tarde sustituido
por Tony Urbano- y el batería Ramiro Penas.
Graban dos canciones ("Este
Madrid" y "Aprendiendo a escuchar") producidas por el Mariscal Romero, todo un
personaje en el naciente rock de entonces, y con ellas aparecen en el disco
colectivo Rock del Manzanares, un álbum que puede considerarse el inicio
del movimiento que surgía con el sello Chapa. Su primer disco, sin embargo, no
comienzan a grabarlo hasta más de un año después de esas dos canciones.
Producido por Teddy Bautista, significó una auténtica conmoción en el panorama
del rock nacional, logrando himnos coreados y recordados como aquel "Es una
mierda este Madrid, que ni las ratas pueden vivir".
El impacto de Leño no tuvo
parangón, salvo, tal vez, el de Tequila, aunque en otros ámbitos, acusados,
además, de falta de credibilidad. Siendo la banda más valorada y respetada por
las tribus heavy, en realidad es el grupo menos heavy de todos:
Leño es, fundamentalmente, y por encima de todo, un grupo de rock, simple,
directo y contundente. Si en esta desafortunada clasificación buscamos una banda
foránea a la que le suceda lo mismo, inevitablemente tenemos que pensar en
AC/DC.
La imagen magnética de Rosendo
Mercado y sus textos, referentes imprescindibles de la cultura urbana, han
mantenido viva hasta nuestros días la leyenda de la banda: las jóvenes
generaciones son, aun más si cabe, fervientes admiradores del grupo, y sin ellos
nunca habrían existido grupos como Reincidentes, Porretas, Extremoduro, Sociedad
Alkóholika..., bandas que siempre confesaron con orgullo su admiración y
respeto.
Maneras de vivir
es la recopilación definitiva de su obra. Contiene 20 canciones, dos de las
cuales -las versiones en estudio de la canción que la titula y "Aprendiendo a
escuchar"- nunca habían aparecido antes. Con un sonido actualizado y
remasterizado, incluso demasiado limpio, se convierte ya en referencia
indispensable para conocer y comprender la historia del rock estatal.