Janis Joplin, el blues en la
voz

Para muchos, Janis Joplin no es
más que un nombre en la lista de los muertos más alabados en la historia del
rock. Por eso colecciones como Absolute, que ahora se publica, pueden
servir para hacerle justicia o para descubrirle a alguien su privilegiada y
castigada voz.
A menudo sólo se habla de ella
como parte de ese club de inmortales de los años 60 -Brian Jones, Jimi Hendrix,
Jim Morrison- que chocaron y se quemaron junto con la década que los hizo
famosos. Tema para un buen puñado de libros, artículos y biografías, sus
canciones suelen quedar en un segundo plano para centrarse en su estilo de vida,
su imagen de mujer dura, el alcoholismo, sus escarceos amorosos y su adicción a
las drogas. Su conducta era una actitud manifiesta contra la hipocresía de la
sociedad conservadora en la que vivía. Bajo lo evidente, lo vendible, había una
persona extremadamente sensible, y eso es lo que realmente importa.
Lo esencial de su carrera
musical, si se toma como punto de referencia sus años con Big Brother & The
Holding Company, duró escasamente cuatro años. Sin embargo, durante ese tiempo
creó un trabajo magnético que supera sobradamente lo negativo que se escribió
sobre ella y sobrevive al recuerdo de lo que fue y de lo que podía haber llegado
a ser.

En su Texas natal, 17 años
después de su nacimiento en 1943, ya estaba recorriendo los escenarios del
circuito folk. Su estilo, profundamente influenciado por artistas de blues que
tuvieron vidas igualmente problemáticas como Bessie Smith o Big Mama Thorton,
fue el que convenció a la banda para reclutarla como la cantante ideal para dar
vida a un hermoso proyecto de profundo blues eléctrico.
Lo demás es historia. Su primer
disco con Big Brother y su famosa actuación en el Monterrey Pop Festival en el
67. El segundo en el 68, llamado Cheap Thrills. Poco después, un nuevo
grupo, The Kozmic Blues Band, con los que lanzó I Got Dem Ol' Kozmic Blues
Again Mama en 1969. El álbum en directo Raise Your Hand, también en
el 69. Una nueva banda, The Full Tilt Boogie Band, con los que grababa su nuevo
disco Pearl cuando murió de una sobredosis de heroína en el Motel
Landmark de Hollywood, el 4 de octubre de 1970.
Al igual que había sucedido con
Sam Cooke, su primer número uno le llegó después de muerta, con "Me And Bobby
McGee". Aunque lo verdaderamente importante es que, desde entonces, su
influencia ha sido decisiva en varias generaciones y, al igual que sus
compañeros en el club de inmortales de los 60, nadie ha conseguido hacerle
sombra.