ARTÍCULOS 1997
Hechos contra el
decoro, puro mensaje
Esan Ozenki es el sello
vasco que en su día montaron la gente de Negu Gorriak, más concretamente
Fermín Muguruza. Hace dos años comenzaron su aventura internacional como una
tímida aventura al editar los discos de los argentinos Todos tus muertos y
los italianos Banda Bassotti. El año pasado tuvo su continuidad con la
edición de los trabajos de las suizas Wemean y un recopilatorio italiano a
favor de la libertad de expresión, con bastante que ver con la condena que
sufrieron los propios Negu Gorriak por hablar del coronel Galindo en una de
sus canciones.
Tal y como nos podíamos
imaginar, Fermín y su gente siguen luchando desde las barricadas. Así que
ahora han decidido dar personalidad y autonomía propia al sub-sello Gora
Herriak con la edición nada menos que de cinco nuevas referencias, todas con
una línea definida: los franceses Zebda, los argentinos Todos tus muertos
-de nuevo-, los cubanos Garaje H, la conexión gallego-vasca Nación Reixa y
los más internacionales Hechos contra el decoro.
"Hacer de cada canción un
discurso consecuente" es la máxima de Hechos contra el decoro, grupo que
nace a comienzos del 95 en la trastienda de un bar madrileño, y cuyo deseo
es comunicar a través de la música las inquietudes que tienen sus
componentes. Argentinos, napolitanos, sicilianos y madrileños conforman una
banda de nueve componentes que modelan desde el barrio de Vallecas una
mezcla de ritmos y sentidos, un inquieto mestizaje que fusiona el hip-hop
con el ska, el funk con el samba, el acid-jazz con el
raggamufin', el sabor latino con el compromiso social...
Su Rabiamuffin es un
huracán rítmico, un viaje alrededor del mundo a través de la música
entendida como código, como vehículo de comunicación y agitación de las
conciencias de la gente. Para muestra, uno de sus estribillos: "Aquí Radio
Rabiamuffin, la emisora antagonista, la onda antimperialista. Aquí Víctor
Jara canta rap, Carlos Puebla es el MC de esta roja hip-hop jam.
Denunciar, proclamar, la resistencia extender. Cortocircuitar la gran
máquina del poder..."
Panfletarios, sí, pero
conscientes de ello. "Hablamos de lo que para nuestra vida es importante; si
la gente lo entiende como un panfleto nos parece bien, porque sirve para que
la gente actúe, que es lo que nosotros pretendemos. Cuando escribimos una
letra queremos dejar bien claro el mensaje, provocar una reacción". Y por si
te quedaba alguna duda, otro de sus estribillos: "Democracia del mercado,
democracia de la cal, el Estado de derecho, el derecho de los GAL".