Erykah Badu, la revelación

Cantante y compositora de
sonoridades jazz, soul y hip-hop, Erykah Badu ve ahora como se
lanza su disco de debut. Nacida en el sur de Dallas hace 25 años, para la
cantante hip-hop significa poesía, jazz y artes visuales. Talento,
originalidad y una imagen exótica forman parte de su imagen de marca, y su
primer y brillante disco deja a cualquiera sin palabras.
Se confiesa admiradora de
Stevie Wonder, Emotions, Chaka Khan, Al Green, Marvin Gaye, Minnie Riperton y
los Isley Brothers, pero lo suyo tiene más que ver con las divas de los años 40
y 50, eso sí, con un ojo bien puesto en el blues del siglo XXI.
Combinar el sentimiento
profundo y el sentido del blues de Billie Holiday con los ritmos más
actuales y embrujadores -el trip-hop-, no es ninguna novedad: Portishead
han investigado en esa dirección durante unos cuantos años. Lo que distingue a
Erykah Badu de estos grupos es la forma en la que une todas sus influencias.

Donde Portishead escarban en el
potencial de su música a través de la tristeza y la desesperación, Erykah Badu
encuentra la fuerza en las experiencias de sus predecesores. Las imágenes de "On
& On" nos devuelven a El color púrpura, pero el mensaje de esta cantante
se centra en la mejora de cada uno y su inteligencia.
Su voz se pasea por todos los
registros, reforzada por una lujosa producción que recuerda a la del compañero
de viaje D'Angelo. Esta combinación a veces se alía con mensajes de anhelo, como
en "Drama", que sigue el camino utópico trazado por Soul II Soul o Arrested
Development. En Baduizm, las canciones siguen un orden muy estudiado, con
repeticiones, adornos líricos y una serie de refranes musicales. Incluso cuando
la cosa se vuelve demasiado académica, los giros nos llevan a derroches
sensuales como "Sometimes...".
Después de meses y meses de
sequía, y años y años de voces femeninas de color que no dicen absolutamente
nada, encontrarse con una gema como ésta puede darle sentido a todo este tiempo
de espera. El soul ha sufrido durante mucho tiempo, lo que De La Soul
definieron como "perras del rhythm & blues cantando canciones de mierda",
pero Erykah Badu es la bocanada de aire fresco por la que el género lleva
suspirando bastantes lustros.