ECHO & THE
BUNNYMEN: Ballyhoo- The Best Of Echo & The Bunnymen

Cada vez que un
legendario grupo del ayer se reúne de nuevo, la primera pregunta siempre debería
ser: ¿Por qué? Y por lo general la respuesta siempre es la misma: dinero. Sucede
que, incluso en este nuevo mundo que ellos contribuyeron a forjar, es difícil no
ver la razón por la que Echo & The Bunnymen no pueden llevarse una tajada de los
discos de oro de, tomemos por ejemplo, Radiohead. ¿Lo que nos conduce a qué?
¿Orgullo? ¿Ganas de divertirse? ¿Seguro que no se trata del síndrome del
trabajo inacabado?
Tal vez. Después
de la carrera en solitario de Ian McCulloch, con Candleland, The Prodigal
Sons y Mysterio Show, además de la reunión con sus viejos colegas el
año pasado con el nombre de Electrafixion -excepto el batería Pete de Freitas,
muerto en accidente de moto en el 90-, ellos eran los únicos con derecho a
revitalizar su viejo nombre. Evergreen es su decente regreso, un serio
aspirante al título de mejor álbum de regreso nunca grabado.

Ballyhoo
es el intento de su anterior discográfica de rentabilizar su
pasado y, salvo ese descarado interés, el antecedente de otro recopilatorio
similar y el poco agraciado epílogo de su carrera Bring On The Dancing Horses,
nada más hay que objetar. Echo & The Bunnymen fueron, en algún momento de los
80, los reyes y los únicos herederos de The Doors. "The Killing Moon" es su
testamento definitivo. "The Cutter", "Porcupine", "Heaven Up Here" o "Rescue"
están ahí, al lado de aquella joya, para demostrar que eran únicos en intensidad
eléctrica y letras impermeables. En su día se lo ganaron y, por lo de ahora, no
han acabado con su mito: dejémosles, por lo tanto, tener una digna vejez.