The Amps, distinto collar

Imagínate que no quieres limitarte a un paro forzoso
dada la estancia de tu hermana en una clínica de desintoxicación por la historia
de siempre. Que estuviste como bajista en la banda rock más influyente del
último cambio de década, los Pixies. Que luego formaste un grupo llamado The
Breeders con el que editaste dos discos, Pod y Last Splash. Que,
después de haber pasado años en un agradecido anonimato, una canción tuya
llamada “Cannonball” te coloca en el primer plano de la actualidad, a la cabeza
de los nuevos grupos independientes. Y que intentan presentarte como
representante de las nuevas generaciones, a tus treinta años.
Pues bien, una de dos: o estás soñando o te llamas
Kim Deal. Y en este último caso lo mejor es desaparecer o empezar de nuevo. Con
un nuevo nombre, por si no fuera suficiente para pasar desapercibida. Tammy
Ampersand no está nada mal. Empiezas a componer otra vez y piensas que lo mejor
es editar un disco en solitario. Pero los amigos empiezan a colaborar en el
proyecto: Nate Farley en las guitarras, Luis Lerma al bajo y Jim MacPherson en
la batería, el mismo que estaba en The Breeders. Siguen apareciendo por el
estudio y se acaba convirtiendo en un grupo sólido.
Para empezar, un primer single, “Tipp City”, y una
gira por Inglaterra, teloneando a Guided By Voices. El anonimato como fin.
Aunque los comentarios no se hacen esperar -del tipo “¡Me encantan estos tíos!
¿Dónde está mi copa?”- y los más avispados empiezan a conocer quién se encuentra
bajo la identidad de Tammy Ampersand.
Más tarde, el asalto definitivo. Pacer, ya
bajo el nombre de The Amps. Un disco fiel a la tradición de la baja fidelidad
que tanto se lleva ahora en Dayton, Ohio. Por algo son de allí Smog o Guided By
Voices. Aunque donde en verdad hay que buscar los antecedentes es en el primer
disco de The Breeders. Canciones de enormes posibilidades y parcas en
intenciones, crudas pero necesarias.
Eso no quiere decir que The Breeders se hayan
disuelto. Simplemente están descansando mientras sus miembros arreglan sus
asuntillos y se toman un respiro después de una temporada de giras que dejó al
cuarteto extenuado. Aunque si coincide que tu nombre es Kim Deal tu próximo paso
puede ser igual de imprevisible. Por si acaso, tennos avisados.