ARTÍCULOS 1996
Sex Museum, como un
perro

Hay más de uno que no tiene
especial predilección por los discos de los 70, pero está como loco con Sex
Museum. ¿Qué les dan entonces estos tíos para llegar tanto a sus seguidores?
Una de las más potentes puestas en escena que se pueda ver en un escenario
estatal, con tal energía que es imposible no caer rendidos ante su entrega.
Y para comprobarlo los tenemos con nosotros el miércoles 13 en directo, en
el pub Dos de Copas, a partir de las 11 de la noche.
Ahí estará la banda al
completo, trayendo a Lugo la comuna que comparten desde hace diez años.
Cuando aparecieron, cubrieron el hueco que había dejado la movida,
apostando por el rock'n'roll más inmediato y visceral, cantando en
inglés y actuando en pequeños garitos, de forma que fueron unos adelantados
a toda la escena de los grupos independientes que vinieron detrás.
Estamos en el año 85, y Sex
Museum se erigen como los pioneros del sonido garaje junto a bandas
como Los Negativos de Barcelona o The Nativos de Madrid. Reivindicando la
explosión británica y americana de los 60, y con una actitud próxima al
punk del 77, publican Fuzz Face en el 87, hoy toda una pieza de
coleccionista. Un año más tarde comparten con otro grupo el disco Sex
Museum vs Los Macana, con un sonido más endurecido y más cercano a los
70. Motörhead, Alice Cooper y, sobre todo, Deep Purple, están en su punto de
mira.
Independence
y Nature's Way confirman su evolución y su atención a sonidos tan
dispares como la psicodelia, la nueva ola británica -The Stranglers han sido
siempre un punto de referencia imprescindible-, los ecos pantanosos de
Creedence Clearwater Revival, los de la costa oeste americana o a
formaciones más actuales como Red Hot Chili Peppers o Henry Rollins. The
Fabulous & Furry Sex Museum se graba en directo en la sala Revolver, con
público y a puerta cerrada, combinando la pasión del directo con las nuevas
creaciones en estudio de la banda. A mediados del 94 llega el punto de
inflexión en su carrera: acompañan a sus adorados Deep Purple por algunas
ciudades del Estado, ampliando su público considerablemente.
Después de colaborar en
numerosos recopilatorios y E.Ps., aparece su sexto disco Sparks, con
mayor éxito que los anteriores. Cuando Sum se publica, en el 96, Sex
Museum son ya toda una institución labrada a base de recorrer en la
furgoneta toda la geografía de la península y parte del extranjero.
¿Y qué hay en su nuevo
disco que vienen a presentar? Pues desde la introducción densa que es “Sum”
hasta la sorpresa final, que la hay, podemos encontrar momentos
auténticamente frenéticos como “Come To Me” o “Moment To Lie Down”, melodías
más pegadizas como “Like A Dog”, “Strange Ways” o “Start To Move” y otras
más envolventes como “Fishbone” o “In This Our Life”.
Su clásico tobogán sónico
atronará en ese escenario lucense, con los órganos ácidos de Marta Ruiz, las
guitarras encendidas de Fernando Pardo y ritmos más demoledores que varias
noches de marcha, con Pablo Rodas al bajo y Kiki Tornado a la batería. Falta
algo: el director de orquesta Miguel Pardo, desgañitándose en el escenario y
conduciendo con su voz el caballo desbocado que es Sex Museum.