Sacred Spirit,
cantos y danzas de los indios americanos

“Para los indios, una canción representa el espíritu que consagra
el acto de la vida”, cuenta Natalie Curtis en El libro de los indios.
Cuando los colonos europeos se establecieron en el
continente americano, desplazando a sus legítimos habitantes, algunas razas
nuevas se perdieron. Y las que permanecieron se encuentran ahora, tras un siglo
de segregación en las reservas, en grave peligro de extinción.
“Lo importante no es que sólo quedemos 500.000 indios”,
explicaba en 1.971 Vine Deloria Junior. “Lo importante es que tenemos un modelo
de sociedad superior, una filosofía de la vida mucho más humana y un respeto por
la naturaleza del cual el hombre blanco debería tomar ejemplo”.
Hoy, la nación india sigue luchando por defender sus
derechos y recuperar el orgullo perdido. En un país que antes fue suyo, ya no
son más que una minoría racial. Sus opciones de futuro son escasas: integrarse o
morir. Pero el apego a la cultura de sus antepasados es grande y el concepto de
pueblo sobrevive a través de sus tradiciones seculares, su indumentaria
colorida, sus cantos y danzas ancestrales.
Sacred Spirit combina antiguos cantos rituales de
los nativos americanos con arreglos instrumentales modernos. Recupera la
herencia musical de un pueblo, adaptándola al gusto de hoy. Y traslada al oyente
un mundo lejano y misterioso, a través de once canciones que completan un ciclo
de celebración, sabiduría, veneración y renacimiento.
La música parte de auténticos cantos vocales,
interpretados por nativos americanos. Grabaciones históricas extraídas de una
añeja Antología de Música Americana, editada por New World Records, que
reproducen ceremoniales navajos, yuroks, tolowas, chetcos y de otras tribus
indígenas.
Cada tema describe un rito. “Ceremonia de invierno” y
“Celebración del arroz salvaje” rinden homenaje a las fuerzas de la naturaleza.
“Canción de cuna” y “Deseos de felicidad y prosperidad” acompañan momentos de la
vida cotidiana. “Advertencia a los jóvenes” y “Elevación” ilustran las
aspiraciones del hombre. Mientras, “Enterrando el hacha de guerra” llama a la
acción pacífica.
Asesorados por Jard Gorbohay -un nativo sin cuya
colaboración este proyecto habría sido inviable-, los productores The Fearsome
Brave han arropado estos cánticos ancestrales con arreglos de sintetizador,
cajas de ritmo, guitarra y violín, logrando un disco hipnótico y bello que
muestra, por fin, la otra cara de América.
“Más que en la música, hemos querido poner el énfasis en
la voz”, comenta uno de los implicados, Klaus Zundel. “Hemos tratado de hacer un
trabajo respetuoso, que refleje la historia de un pueblo. Por eso, desearíamos
desviar todo el interés de los medios hacia los verdaderos protagonistas del
disco, que son los indios”.
En este contexto, de ayuda humanitaria, se ha decidido
que una parte de los beneficios obtenidos por la venta del álbum vaya destinada
a la Native American Rights Fund y a Survival International, ambas
organizaciones no-gubernamentales de apoyo a los pueblos nativos.
En estos tiempos absurdos, de stress ciudadano y
preocupación ecológica, de insolidaridad con los pueblos oprimidos e interés por
culturas lejanas, Sacred Spirit ofrece una visión diferente de la vida y
de la historia.