Afincados en el Área de la Bahía de San Francisco, Rupa & the April Fishes componen música que desafía cualquier clasificación. Su álbum debut, eXtraOrdinary rendition, deja al descubierto influencias de la chanson francesa, el tango argentino, el swing gitano, el folk estadounidense, las cumbias latinas eincluso las ragas indias.
Después de años de sonidos
hip-hop, rap, house y derivados, empezaban a aflorar los resultados.
Sobre todo en aquellos rockeros que, tocados por las manos de la
música de baile, intentaban reconvertirse o evolucionar en su sonido.
Lo extraño es el proceso
inverso, pero ya tenemos ejemplos. El primero es Moby, con su nuevo disco,
imparable en el camino hacia los mejores del año. Y el más reciente Neneh
Cherry. Quien tuviera oportunidad de verla en el Doctor Music Festival sabrá
de qué hablamos. Salvo una pequeña introducción en la que recordó su antigua
pasión por los samplers y los sonidos más cercanos al hip-hop,
lo que Neneh Cherry hizo allí no fue más que un convencional concierto de
rock, con versiones de Jimi Hendrix y ¡Procol Harom! Eso sí, con una voz
que acaba con los recelos que uno pudiera tener y poniendo tanta pasión como
en sus anteriores actuaciones. Lo que pasa es que muchos no quisieron
aceptar esa reconversión o no lo supieron entender. ¡Vaya traición!
Neneh Cherry nació en
Estocolmo en 1.964 y creció en un internado cuya ciudad más cercana estaba a
tres horas en coche. Su conexión con la tradición musical negra le viene de
su padrastro, recientemente fallecido: el trompetista Don Cherry era un
influyente músico de jazz.
Después, vive en Nueva York
un buen puñado de años, donde se une a un grupo de punk llamado The
Nails. A los 16 años se traslada a Inglaterra y contacta con The Pop Group,
un extraño grupo de Bristol, y con The Slits, un grupo británico de chicas
que hacen su gira de 1.978 con Neneh Cherry. Durante más de un año se dedica
a recorrer Inglaterra con Ari Up, la cantante y líder de The Slits.
Arruinada, trabaja como
limpiadora en Nueva York, hasta que sus antiguos amigos de The Pop Group la
llaman para dar la cara al frente de su nuevo proyecto Rip Rig And Panic. Su
música, con muy distintas influencias -jazz, punk, funk e incluso
piezas de música clásica-, resulta bastante incomprendida, pero le sirve
para comprender que las reglas sólo están en la mente de cada uno. Después
de tres discos, la banda se reconvierte en Float Up CP, de vida bastante
corta, en la que Neneh Cherry también es la cantante.
Reaparece en 1.989 con la
bomba incendiaria bailable “Buffalo Stance”, un primer single que le
sirve para adelantar su disco de debut, Raw Like Sushi. “Manchild”,
con vídeo de Jean Baptiste Mondino, le permite llegar a otro público, aunque
la base es puro hip-hop. Más tarde participa en el proyecto antisida
Red, Hot & Blue, con la versión de Cole Porter “I've Got You Under My
Skin”, a ritmo de rap, en la que muchos ven sus tres minutos más
logrados. Aparece también en la banda sonora de la película Hasta el fin
del mundo de Win Wenders con una adaptación más corta y lenta del “Move
With Me” que incluiría en su segundo álbum.
Para su segundo disco,
Homebrew, cuenta con la colaboración de Michael Stipe, de R.E.M., el
rapper Guru, de Gang Starr, y los Twilight Firm de Bristol, todo con la
imagen de Mondino, y grabado en su casa de Suecia y en el internado en el
que comenzó su formación. Poco después reaparece colaborando con Youssou
N'Dour y, este año, con Tricky.
En los últimos tiempos, con
tres hijos, y ya establecida en Málaga, se dedica a componer su tercer
disco. La mayor sorpresa de Man ya se adelantó en aquel concierto en
directo de los Pirineos. Neneh Cherry se dirige, con un disco de rock
más convencional, hacia nuevos públicos. En él colabora Cameron McVey, su
marido, y cuenta con la producción de Johnny Dollar, habitual desde los
primeros tiempos.
“Woman”, el primer single,
es una respuesta al famoso “It's A Man's Man's Man's World” que hiciera James
Brown en los 60 en clave de reafirmación femenina, pero recordando que la mujer
también necesita al hombre. “Together Now” es la colaboración con Tricky que ya
había incluido éste en su proyecto de Nearly God. Y “Trouble Man”, una versión
de su admirado Marvin Gaye, ya aparecía en Inner City Blues, un homenaje
al soulman que se editó el año pasado.
También se recupera el mayor
éxito de Neneh Cherry, aquel “Seven Seconds” que compusiera a medias con Youssou
N'Dour, y que habla del racismo y las formas de mirar al color de la piel:
“Cuando un niño nace, no tiene la más mínima idea de cual es el color de su
piel”, cantaba en su estribillo.
En el mensaje Neneh va a lo que
le afecta directamente: el racismo, el amor, la educación sexual, la muerte, la
hipocresía..., alejándose poco a poco de la música de baile que la vio crecer en
sus dos primeros discos, y con una colección de tiempos medios más lentos. Puede
que consiga su propósito. Sus seguidores de siempre, mientras, esperan que se
vuelva a dejar tentar por los ritmos secuenciados.