KING CHANGÓ:
King Changó

David Byrne es un tipo bien
despierto. También él devora y utiliza parte de los sonidos del Tercer Mundo
para seguir haciendo de su música algo vivo, pero hay algo en su actitud que
permite concederle el beneficio de la duda. Su sello Luaka Bop, distribuido por
una multinacional, es su mejor baza. Hasta ahora sólo sus recopilatorios podían
demostrar que Byrne sabe bucear en el mundo discográfico para encontrar y
descubrirnos músicos que valen la pena.
Su nuevo lanzamiento tiene una
referencia muy clara. Empecemos por las pistas: ocho tipos de apellidos latinos;
una banda que coloca un balón de fútbol en la portada; un grupo que canta
indistintamente en inglés y castellano; un colectivo que citan a Maldita
Vecindad, Fabulosos Cadillacs, Tijuana No, Café Tacuba, Paralamas, Todos tus
muertos, Madnees, The Specials y Selecter entre sus influencias; unos amiguetes
que toman su nombre del dios del trueno africano... Sólo su origen puede
despistar: el Spanish Harlem de Nueva York. El resto nos conduce,
inevitablemente, a Mano Negra.
Y lo más importante: una fusión
compacta de ska, salsa, rock, reggae, samba, dub,
cumbia... Ellos lo llaman simplemente latin ska. Simple pachanga latina
de alto contenido contagioso. Definitivamente, Manu Chao ha creado escuela y el
que sigue al de Villalba sabe ya a estas alturas que éste es, también, su disco.