ARTÍCULOS 1996
k. d. lang, a corazón abierto

“El concepto con el que he creado este álbum es
completamente distinto a todo lo que he hecho antes... es más ambiental,
más etéreo. Me he trasladado al exterior de las canciones, abriéndome camino
hacia su interior hasta llegar a su centro, allí donde las letras y la
música se convierten en algo muy directo”.
Ésa es la definición que da k. d. lang de su inmenso
último disco, All You Can Eat. “El motivo de volver al estudio fue,
en parte, quitarme de encima las expectativas que se crearon con Ingenue”,
explica, un disco más que premiado y que hubiera sido suficiente para
satisfacer a cualquier artista que no tenga el ansia de k.d. lang por crecer
y cambiar.
“Quería hacer algo más pop. Era una huida
intencionada de los aspectos más tradicionales de Ingenue. He estado
escuchando un montón de grupos pop como Elastica, Blur, Radiohead y Oasis, y
también a gente como P J Harvey o Björk y descubrí que me gustaba mucho las
direcciones que estaban tomando”.
Sin embargo, a pesar de su ecléctica formación, lo
último que buscaba era subirse al tren de lo alternativo. “Lo alternativo
es un género por sí mismo”, afirma. “Yo no quiero pertenecer a ningún estilo
musical. Aunque he estado escuchando mucho pop y mucho rock, sé que la voz
que tengo no va con ese estilo. Tenía que encontrar una forma de hacerlo
mío”.
Esa forma empezó a surgir lentamente mientras
colaboraba con su socio y productor Ben Mink, acercándose a la mejor
combinación de sonidos para expresar ese impulso que la movía y su condición
de lesbiana sin complejos, recientemente declarada. “Estábamos entrando en
un campo completamente nuevo, más cerca del dance y los ritmos sensuales,
inspirándonos en Marvin Gaye y Al Green. Las letras fueron lo último que
hicimos en All You Can Eat y cuando nos pusimos a ello parecía como
si salieran de mi interior, de algún lugar del subconsciente. Antes siempre
había utilizado metáforas románticas. Esta vez he sido mucho más directa y
sexual. Realmente he dicho lo que quería decir”.
Y lo que ella quiere decir queda evidente en temas
como “Acquiesce” y “Sexuality”, donde sinuosas melodías y emociones
explícitas se combinan para crear una mezcla musical honesta y excitante.
“Esta vez sí que me he soltado el pelo. Hay un sentimiendo más relajado en
la voz y un impacto más directo en las letras. La verdad es que no sé
exactamente cómo hemos llegado hasta allí, pero me parece que es lo que
debíamos hacer”. Totalmente de acuerdo.