Donostia se mueve

No es que en San Sebastián haya un único sonido. Ahí
están para desmentirlo grupos tan interesantes como Family -su Soplo
en el corazón es, sin duda, el disco del 94- o Parafunk -el rap más melódico
del Estado-.
Sucede que hay varios grupos, formados todos ellos
por amigos, que se empeñan en escribir las canciones pop más delicadas e
inocentes que se hayan escrito en castellano. Por ejemplo, La Buena Vida,
con un sonido tan esquemático como hermoso. Sus frágiles canciones tienen una
instrumentación mínima a la que se le saca el máximo rendimiento y unas voces
exquisitas a cargo de Irantzu Valencia. En sus dos discos editados por Siesta
Records, ambos sin título, hay cortes tan breves como intensos. "Bar-comedor" y
"Los mejores momentos" son el mejor ejemplo.

Le Mans,
antiguos componentes de Aventuras de Kirlian, son buenos amigos. Tanto en Le
Mans como en Entresemana (Elefant Records) colocan al lado de
canciones más intimistas tímidos acercamientos a la bossa nova, el jazz o
intentos de baile. En este caso, la voz cantante la lleva Teresa Iturrioz. Su
última aventura son unas remezclas de baile de dos de sus canciones más
celebradas, "Un rayo de sol" y "Cervina".
Daily Planet es la vía de escape de Ibon
Errazkin, componente de Le Mans y seguidor de los ritmos bailables, para sus
composiciones instrumentales. Junto a amigos de los dos grupos citados antes, ha
publicado para Siesta dos singles y un primer disco de diez pulgadas con doce
canciones llamado Calypso. Una ración más de pop engañosamente etéreo,
sólo que sin voces.
Quedan para el final El Joven Bryan Superstar,
la aventura del batería de Le Mans y el guitarrista de La Buena Vida. Después de
una corta aventura en inglés, se atreven con su primer disco en castellano para
Siesta de unos escasos treinta minutos y aciertos como "El vuelo largo". Nada
que no hayan hecho antes, salvo que esta vez quedan olvidadas las voces
femeninas.