Buffalo Tom y los sueños rotos

Sus canciones de corte clásico, hechas de emociones que nacen del
rechazo, la insatisfacción o la obsesión, conforman una forma de expresión
vital, un estilo que ha ido construyendo una sólida base de seguidores desde que
Buffalo Tom publicara su primer álbum en 1.989 para el sello SST, Buffalo Tom.
Desde entonces, la banda ha actuado por todo el mundo y ha editado
tres discos más con la discográfica Beggars Banquet: Birdbrain, Let Me
Come Over y Big Red Letter Day. Todos ellos encuentran su inspiración
en el sentimiento de culpa y vienen espoleados por el desengaño y la alienación.
Lo que se cuenta en ellos no es lo que se ve en la superficie, sino lo que hay
en el interior, sus extraños secretos. En algo se tenía que notar su educación
católica.
Tom, Chris y Bill saben cuales son esos secretos. "Puede que vivas
en el mundo real, pero los sueños siguen siendo lo más importante. Por desgracia
los sueños, como las promesas, nacen para ser truncados. Ésa es la esencia del
asunto".

No debería de sorprendernos, pues, que Sleepy Eyed haya sido
grabado en los estudios Dreamland (Tierra de Sueños), situados en lo que en
tiempos fue un iglesia del siglo XIX. No hay mesas de billar, ni estrellas del
rock o actores famosos que se dejen caer por allí para participar de la fiesta.
Sólo amplificadores, micros, una mesa de mezclas en lugar de un altar, algunas
cristaleras y unas viejas puertas de madera de roble que mantienen el lugar
cálido.
"El chico católico que llevo dentro me hacía cuestionarme si no
sería un sacrilegio. Pero aquello iba más allá, era más que estar en una casa
ajena tocando con unos amigos", dice Bill. "Lo grabamos todo en directo, durante
catorce horas diarias a lo largo de tres semanas y con un único día de
descanso".
El resultado final es el asombroso quinto disco del grupo, que se
abre con tres canciones puramente pop, en la línea del mejor sonido de Boston -"Tangerine",
"Summer" y "Kitchen Door"- y que servirá para seguir cimentando una reputación
intachable por el momento.