INTRO
Mucho ha llovido desde la publicación de aquel exitoso tema de
Andrés Do Barro
allá por los años sesenta.
Considerado como el primer artista Pop en cantar en galego –si exceptuamos a
las orquestas, a los grupos folclóricos y a los cantautores–, constituyó
todo un fenómeno musical a nivel nacional. Un nombre reivindicado por los
vigueses
Siniestro Total a comienzos de los años ochenta.
Dejando a un lado
la arqueología musical, nos centraremos en una época muy concreta del Pop
Español, su
Edad de Oro:
1978-1992.
Sin
consultar archivos o listados ajenos al que esto escribe, nos dejaremos
guiar por la memoria puesto que la selección final corresponde a lo que uno
conoce, posee y
ante todo le gusta. Además, la mayoría de los temas no dejan ver en su
título ningún aspecto ‘ferroviario’ que las delate. Conclusión: hay que
conocerlas, saber que
El Tren
está ahí, oculto en alguna estrofa.
Canciones que hablan
de despedidas que todos hemos vivido en un andén o de
un amor fugaz que se nos esfuma por la vía.
El Tren
como metáfora del amor que no volverá;
el Tren
como válvula de escape para una vida asfixiante y monótona. Esto es lo que
retrata el febril mundo del
Pop,
muy al contrario de lo que ocurre con la denominada
canción de autor.
El grupo
Mermelada
nos invitó a coger
El Tren de las tres y diez
mientras el ínclito
Sabina
nos paseaba por la Línea 1 del Metro madrileño:
“Tirso
de Molina-Sol, Gran Vía-Tribunal...”.
Los cantautores urbanos sufren el ahogo de la gran ciudad pero no huyen de
ella, su relación suele ser de amor-odio.
El Pop por el contrario detesta lo acomodaticio, se rebela y sueña con
escapar a paraísos cercanos, tiene la visión de la eterna adolescencia, a
veces truncada en seco por una sociedad demoledora en la que no cree.
El Tren
como metáfora del viaje por la vida, a veces sin retorno y en la mayoría de
los casos teñido de un romanticismo llevado al límite.
Esto es lo que refleja
esta selección de canciones personalísima en la que sin duda faltarán
muchas, pero las que están todavía me provocan una sensación que se
correspondería con la definición que alguien hizo de la nostalgia: un veneno
agridulce, irresistible pero letal.
¡Que el viaje os resulte placentero!

PARTE
I.
21 CANCIONES PERSONALES: 1978-1992
1)
“GALICIA EXPRESS”. Os Resentidos (Gasa-1988).
La que más elementos ferroviarios contiene. Cuando no existían las compañías
aéreas privadas, el viaje en Tren a Madrid era inexorable. Lo más
sorprendente del tema quizás sea la mezcla explosiva que hace entre nuestra
Rosalía de Castro
—“Castellanos de Castilla tratade ben ós galegos”
—

y el mejor
Dylan
‘revisitado’
—
“How does it feel like a complete unknown, like a rolling stone”
—
P
ara viajeros impenitentes que añoren las mantecadas de Astorga, los
Expresos Rías Bajas,
los núcleos ferroviarios y las largas paradas nocturnas en desiertas
estaciones donde se efectúan extrañas maniobras. Inspiradísimos Resentidos,
como en todo su Lp
‘Fracaso Tropical’.
Inspiradísimo
Antón Reixa.
2)
“EN LA ESTACIÓN”. Rico (Polydor-1992).
Superproducción sonora a cargo del indispensable productor
Jesús N. Gómez
emulando el majestuoso
Manchester
Sound, tan de moda a principios de los años noventa.
Nacho G. Vega
en su mejor momento. Nostalgia del viejo amigo en las siguientes estrofas
—“La
vida nos separó, yendo en el mismo viaje, en el mismo tren,
la distancia aumentó, pero el tren ralentizó, y poco a poco se paró.
En la estación, uno se bajó, pero el tren nunca se movió”
—
Combinación metafórica del paso del tiempo superpuesta
en un recorrido vial. Una de mis preferidas, muy aplaudida en su momento por
sus arreglos en forma de arpegios.
3)
“EL LARGO VIAJE”. Episodio (recopilatorio MR-1983).
Como tema recurrente, las despedidas o reencuentros en
las estaciones son irremplazables. Hasta que el uso masivo del automóvil
terminó con estas agonías
—“Me
quedé pensativo en la estación recordando aquella cara y su expresión.
Todo el mundo se marchó, extraña sensación de mí se apoderó.
Solo en la estación, nadie a mi alrededor, nadie más que yo”
—
Pero como en un cuento de hadas, en el fondo de la
estación el protagonista de la canción ve a su añorada caminando hacia su
encuentro. Entonces el cuento cambia sustancialmente
—“Todo el mundo se marchó, solos ella y yo,
quedamos en la estación...”
—
Normalmente esto no ocurre en la realidad, pero la
canción acaba bien; ojalá nos pasara a nosotros, pensamos... Pero las
despedidas en los andenes suelen ser la mar de tristes. La melancolía que
produce ver alejarse un tren que se lleva a tu ser querido nos produce una
tremenda desazón; se va y no puedes remediarlo, desaparece por la vía.
Como también desapareció del panorama musical el grupo
Episodio
dejando este tema con unas guitarras muy pero que muy
aceptables.
4)
“EL TREN DE LA COSTA”. Enemigos (Dro-1986).

Madrid, situémonos en el ocaso de La
Movida.
Una nueva hornada de grupos con un sonido más contundente hacía su
aparición. Los Enemigos animaron la escena durante años gracias a un público
entusiasta y fiel. De su primer Lp ‘Ferpectamente’
producido por Paco Trinidad son las siguientes estrofas
–“Me dirigía yo hacia la costa, en la estación, sentada allí,
con la mirada ya fija en mí, me gritó, que escuchara por favor:
< corre niña ves al tren o marchará >
[1]
ves al tren por favor, que no quiero verte más”
–
5)
“EL VIEJO CAMINO DE LA VÍA DEL TREN”. Duncan Dhu
(Gasa-1989).
Esto ya son palabras mayores. El sonido de este tema, recogido en su doble
Lp ‘Autobiografía’
(la obra maestra de los Duncan Dhu), recuerda mucho a las
Ronnetes de
Phil Spector. Tenemos una historia muy poética: una vía abandonada,
quizás cubierta de vegetación, lo que provoca cierta
nostalgia por cuanto por allí atajaban los estudiantes para ir a clase, y
quizás surgiese entre sus traviesas algún enamoramiento juvenil...
–“Hoy
al volver me la encontré, sin pensarlo recorrí, vi el camino viejo allí,
ya no es joven como tú. El hierro se oxidó en la vía de ese tren y ya no vi a nadie allí.
La gente ya no va a la Universidad por donde fue
el viejo tren;
aquel camino que ya no recorres hablando sin desayunar,
la gente al salir de clase de latín nunca va ya por allí”
–
Magnífica estampa romántica, de lo mejorcito de Duncan
Dhu.
6)
“A PARÍS”. Ciudad Jardín (Fonomusic-1985).
En plena efervescencia pop capitalina surgieron pero
nunca tuvieron excesiva fama fuera del ambiente ‘modernillo’ siempre ansioso
de novedades. El tren no es que salga mucho, pero sale lo justo
–“Subiendo al tren quise solicitar - pedir, que permitieras que no me
quisiera ir;
ya no suelo ir a París, ya no hay quien vaya allí, ya no se estila ir...”
–
París era un destino clave para ir en tren desde la
península. Aquellos inventos del
Chequetren o del
Eurobono joven para recorrer Europa hacían furor (todavía el coche
era minoritario). Este tema reniega de todo eso a contracorriente, como casi
todo lo que grababan
Ciudad Jardín.
De su primer disco ‘Falso’.
7) “CUATRO ROSAS ESTACIÓN”. La Frontera (Polydor-1985).
El Ayuntamiento de Madrid organizaba cada año un concurso para grupos
Pop-Rock. En una de sus ediciones triunfaron
La Frontera
con sus historias vaqueras sacadas de las
novelas de Estefanía; polvorientos retratos del
Viejo Oeste.
En esta ocasión imaginamos una estación de madera
testigo de una frustrada boda por culpa de un forastero que se lleva a la
novia. Parece mentira pero esto gustaba lo suyo en 1985.
Hoy no sé yo...
8)
“CALLAO”. Cardíacos (Dro-1987).
Versión del tema de The
Kinks
‘Victoria’.
Aquí abrimos un merecido apartado dedicado al Metro madrileño, al fin y al
cabo un tren urbano donde es posible el reencuentro, el enamoramiento fútil
—“En Callao te encontré, te apeabas en Sol;
vaya flash que me dio dentro de aquel vagón...”
—
La obsesión perdurable fuera del oscuro túnel llevará a una búsqueda
desesperada por toda la red
—“Desde entonces ya no duermo bien, me despierto dentro de aquel tren;
para verte compré un abono de un mes.
Gran Vía, Ciudad Lineal, viajando sin parar...”
—
Simpático tema del grupo leonés que nunca tuvo la
suerte que mereció. Pop ecléctico sin etiquetas, con buenos juegos de voces.
Curiosidad del Lp ‘Teloneros’.
9)
“VIVA EL METRO”. Kaka de Luxe (Chapa-1978).
Sin este grupo seminal nada hubiese sido lo mismo. Machacados por la crítica
y hasta por
su productor
–Mariscal Romero–
con aquello de
“no saben tocar...” tan sólo consiguieron publicar un EP de cuatro
canciones, santo grial para los coleccionistas de imposible consecución
–menos para un servidor que lo encontró ‘tirado’ por los suelos de A
Coruña–. Pero vayamos a lo que nos concierne; su letra sarcástica y
corrosiva destroza el mito y la visión que los poetas del
Rock Urbano tenían de
este transporte
—
“Qué ilusión que tengo, el subir al Metro,
qué felicidad que sea tan caro, el metro más feo de Europa.
De Portazgo a Plaza de Castilla, bajándome en cada estación,
Me gasté más de veinte duros, el metro es mi pasión.
Y he abandonado todos mis vicios, ni hachís, ni Whiski ni Bacarrá;
Ni muchachitos, ni muchachitas, el metro todo lo suplirá... —
10)
“HORA PUNTA EN EL METRO”. Mamá (Polydor-1981).
El Metro resulta todo un filón de historias, de
nostalgias empecinadas en volver, de pequeños ‘fuegos fatuos’. Tierna
juventud de calcetines blancos y coletas. Para todo esto y más da el metro.
El grupo MAMÁ
prometía mucho con temas como éste pero se disolvió como un azucarillo en un
café tras un desastroso e incomprensible segundo Lp. Luis Cobos, ¡nunca te
lo perdonaré! Analicemos esta gema impagable de su primer disco
–“Bajaba
el andén y me la crucé; llevaba prisa, ella también, hora punta en el
Metro.
Diez años atrás, junto a su portal, el primer beso a mi me dio,
quizás lo haya olvidado.
¿Me reconoció? ¿O tal vez no? Hora punta en el Metro.
Si alguien no se emociona con esta canción es que no
se emociona con ninguna.
11) “TRENES SIN DESTINO”. Los Limones (Dro-1990).
Estos ferrolanos no están para ternuras y nos lo dejan
claro reflejando como nadie la cruda realidad del subsuelo madrileño
–“Lejos del mar, del silencio, siempre es igual. Nada es cierto y todo es
real.
En trenes sin destino, se juntan los caminos que van al corazón”
–
Músicos que empiezan, gente con un futuro incierto
deambulando todo el día por las líneas del metro, en ese extraño mundo,
inhóspito pero más real que el que transcurre por encima, implacable y de un
olor imborrable a vida y a fracaso, donde el calor humano no existe. Sólo el
calor de la calefacción.
12) “LA PRÓXIMA ESTACIÓN”. Cristina Marcos (Rca-1982).
Sí, es la mismísima Cristina Marcos
que hoy triunfa en el Cine y en la TV. Por aquellos años todavía era una
chiquilla, la protagonista de la película de
Antonio Mercero de igual título que trata de unos
adolescentes que no aceptan la rígida intransigencia del seno familiar, en
una época de fuerte choque generacional –La Transición–, y que terminarán
fugándose temporalmente de casa. Esta es para mí
LA MEJOR canción de todas, otra joya de coleccionista. En un oscuro
horizonte, la estación semeja dar comienzo a una nueva vida
—“Siempre hay una próxima estación, siempre hay un lugar donde llegar,
escápate conmigo, que siempre hay una próxima estación.
Siempre hay un minuto donde pega el sol,
siempre quedará... la próxima estación.” —
También con mensaje para padres autoritarios
—“Al final sólo un billete, un adiós de andar por casa, un ‘qué tal’ un ‘qué te pasa’ un ‘no’;
un ‘te quiero’ que no quiere, o te escapas o te mueres,
tu razón no es nunca la razón”
—
Violines, orquestación auténtica... El
Fairlight acabó con estas producciones de lujo.
13)
“TREN DE MEDIANOCHE”. La Frontera (Polydor-1987).
Canción que da nombre a todo un Lp, constituye un
ejercicio memorable de sencillez y belleza; si obviamos la letra nos llega a
evocar un paisaje genuinamente americano
propio de una época donde se
generaron grandes esperanzas y grandes desilusiones, como las plasmadas en
papel por el gran escritor John Steinbeck.
La América de la Gran Depresión, del sueño californiano, la imagen de
cientos de infelices viajando en trenes de mercancías miles de kilómetros en
busca de una tierra de promisión con las estrellas como compañeras de
viaje...
14) “LA CAZADORA”. Los Pistones (Mr-1982).
¿Quién no ha ido a despedir a un ser querido? Uno
desearía que el tren se retrasara o que no saliese nunca. En esta canción
(otra de mis preferidas) él llega tarde a la estación, pero su añorada ya ha
partido, puntualmente
—“Sólo es llegar y preguntar, de que vía se va a marchar;
sólo es llegar y descubrir, que tu ilusión voló.
Y el tren se fue y nunca más la volverás a ver.
Se marchó, pasado ya un minuto en el reloj”
—El horario del tren es implacable. De
Los
Pistones
recordamos su éxito de 1984 ‘El
Pistolero’.
15) “EL PLAN”. Alaska y los Pegamoides (Hispavox-1982).
Nuevamente las escapadas juveniles casi siempre
frustradas como filón estilístico recurrente, reflejo de tiempos convulsos y
aunque parezca mentira, intransigentes
— “Tiene un plan para poder escapar, ella no aguanta más,
sabe que aunque grite nadie la escuchará. Se escapará, tiene su plan.
Él la espera cerca de la estación, cogerán el tren que va a Gijón;
creen que al escaparse todo se arreglará, se escaparán, tienen su plan...”
—
Hoy ya son muy pocos los que se escapan. Un hogar
protector con Internet, paga mensual, móvil propio, y si hace falta, la
Visa de papá, son
razones de peso que prevalecen sobre cualquier otro arrebato inconformista
de índole generacional.
16) “ÉL SE VA”. Dr. Livingstone supongo” (Dro-1990).
Grupo de efímera existencia, también incidió en las
escapadas hacia no se sabe dónde. Como siempre, alguien que se despide de
los amigos, de la familia, y se marcha con lo puesto (atención a la
‘vocecita’ de Ana Torroja)
— “Aún es de noche en la estación, él se va con el sol.
No llorará cuando salga el tren, empezará una nueva canción;
la tristeza se quedó en el andén”
—
Y su familia no entiende nada
—“¿Cómo ha podido hacernos esto? Si siempre le dimos lo mejor,
si nunca sacó los pies del tiesto. Era sólo un niño... o tal vez no”
—
17) “NO ME OLVIDO” Nacha Pop (Polydor-1985).
Aunque el tren salga de pasada este tema merece estar
aquí por méritos propios; con una letra infranqueable a descifrar por el
oyente, ¡ay! que recuerdos me trae...
—“Muñecos en la pared, el viejo que me mintió, el incendio en verano;
un rumor, el ritmo de la ciudad, la inquietud o la ansiedad,
la espera en una estación, ah! y tu andar.
Momentos que de pronto
vuelven,
nunca se pierden,
porque no, no me olvido.
Cosas que acaban, y para nada se apagan”
—
Magnífica píldora pop de
Nacho Gª. Vega, anclada para siempre en mis
tórridos veranos de playa y disco-pubs, parece que hayan pasado siglos desde
entonces. Buenas segundas voces de Antonio.
De su Lp
‘Dibujos animados’.
18) “EL TREN” Cómplices (Rca-1991).
Relaciones de pareja rotas, tristezas y desavenencias varias. Pero siempre
hay un lugar para la esperanza
—“Abre tu corazón y abrázate a mí, sabes que
sale un tren todos los días,
hacia el amor;
y por favor, no me dejes aquí”
—
De melancólica sonoridad y apariencia triste, la mención al tren como
metáfora del destino resucita el optimismo por lo venidero. Borrón y cuenta
nueva. Uno de los temas más sentidos del dúo
Cómplices, y uno de los más desconocidos (con letra de
David
Summers).
19) “NATALIA”. La Unión. (Wea-1988)
Erre que erre, el choque familiar de nuevo;
“Si te vas no vuelvas más”. Si es una hija, mucho peor (el
‘qué dirán’). Una convivencia enrarecida de la que conviene huir de
manera optimista
—“Hay al final de una triste canción una luz llena de esperanza;
la vida, el hogar, dentro de una maleta van.
Sentada en el andén esperando a que llegue el tren”
—
En otra ciudad es posible rehacer la vida y
enfrentarse a nuevos desafíos
—“Una nueva ciudad, un viejo sueño a realizar
allí has de encontrar una habitación que mire al mar”
—
Canción sencilla y bien resuelta incluida en ‘Al
este del edén’,
aunque la sección de viento sea un
‘sampling’.
20) “EN EL ANDÉN”. Duncan Dhu (Gasa-1989).
Ya los arreglos sugieren el traqueteo de una
locomotora de vapor. Diego Vasallo,
más impresionista y fotográfico que nunca, nos describe un paisaje
reconocible
—“Viejos que al correr persiguiendo el tren, van y se caen;
sentirán el sabor, áspero y cruel del sucio andén.
Hoy he vuelto allí, bajo tierra un vagón que se va, en la triste oscuridad;
hoy también bajarán hasta allí a las sombras del andén”
—
Si llevásemos una libreta y un bolígrafo a una
estación y nos sentásemos a esperar seguro que algún personaje pintoresco
nos sugeriría un relato o una canción tan aquilatada como ésta. Pero como
vamos de paso nunca nos fijamos en los detalles mundanos que ocurren en los
andenes. En la estación de A Coruña
se reúnen todos los días un nutrido grupo de personas mayores para observar
el tránsito de trenes y viajeros; no pierden detalle de todo cuanto acontece
y aprovechan para relacionarse unos con otros y para contarse sus vidas.
Todo un ejemplo de comunicación.
21) “CIGARRAS PANAMEÑAS”. Los Negativos
(Victoria-1986).
Bajo este extraño título se esconde una especie de
paraíso cercano accesible en tren
—“Hay un tren para ir allí, nunca va a su hora oficial,
depende de si el conductor
se ha comido un pez”
—
Psicodelia, alucinación? Sí,
Los Negativos recuperaron los
‘sesenta’ mas ácidos y caleidoscópicos. Procedentes de Barcelona,
desaparecieron pronto; la nueva psicodelia no cuajó, esto no era
Londres, no estábamos para tales lujos. Sin embargo tres años más tarde
llegaría la moda de las camisas de flores, las amebas estampadas y los
colores chillones. Estos chicos se adelantaron a su época y lo pagaron
caro.
PARTE II.
CONTINÚA
EL VIAJE.
HACIENDO MEMORIA.
Todavía hay que recurrir a la década de los ochenta
para encontrar en los grupos
españoles el ansia de libertad expresado como
metáfora en los trenes y en las estaciones. Metáfora que algunas veces se
transforma en sentimiento agrio por cuanto, en general, la mención al
Ferrocarril no trae nunca nada bueno: vidas frustrantes, amores
desagradecidos, ciudades inhabitables... Pero siempre hay la excepción: el
viaje de vuelta. Esto es lo que nos cuenta el clásico de
Andrés Do Barro ‘O TREN’
de finales de los sesenta. La vuelta al paraíso mitificado del ausente
obligado, el cuál supone que todo continúa igual desde su partida, y que el
único en cambiar ha sido él. La letra no tiene desperdicio
—"El
tren que me lleva por la orilla del Miño me lleva y me lleva por mi camino,
el tren va andando pasito a pasito, y me va llevando hacia mi destino.
Puede ser que alguien me espere en la estación, en la tierra de la
felicidad;
el tren que me lleva camina va echando humo, corre por la vía,
en el tren poco a poco vuelvo a mi Galicia.
Ha sido mucho tiempo lejos de aquí, fueron mil noches llenas de soledad."
—
No
lo tienen tal fácil los habitantes de las grandes ciudades, o mejor sería
decir urbes; no es de extrañar que en períodos estivales se produzca la
'gran evasión' de éstas hacia la montaña o la playa. Por un mes te hacen
creer que eres libre y huyes. Lejos. El grupo madrileño
Mermelada, uno de los
más desdichados y olvidados del panorama nacional por no practicar un sonido
comercial (reconozcámoslo ya, el Rock en este país no está valorado). Estos chicos deberían de
haber sido británicos y surgir a finales de los sesenta. Su canción más
recordada es de su primerísima época del sello Chapa, ‘COGE EL TREN’, y
contiene estrofas que bien podrían pertenecer a los cantautores o al llamado
Rock Urbano
—"Mucha
población, contaminación; esto es un follón,
coge las maletas, no pagues más letras; coge el tren,
coge el tren de las tres y diez."
—
¡QUE SE NOS CUELAN LOS TRANVÍAS!
En la década del
Hedonismo sin fin, el vendaval posmoderno cubría todas las tendencias
artísticas renegando de escuelas oficialistas como lo hicieran las
vanguardias de principios de siglo. En el ámbito que nos interesa, y aunque
algo tarde, se produjo un cambio en los gustos musicales de este país. Los
cantautores, una vez que su misión en La Transición concluyó, cayeron en el
ostracismo y esta década casi los sepultó definitivamente. Algunos se
reciclaron, otros se refugiaron en sus cuarteles de invierno a esperar
tiempos mejores, y de otros nada se ha vuelto a saber.
Víctor Manuel, por
ejemplo, desde su casa de discos, apoyó a muchos grupos nuevos.
Gabinete Caligari, una de las excelencias
musicales de la independencia madrileña, tocaron el cielo con su álbum
‘Camino Soria’, y hasta fueron nombrados hijos predilectos de esa ciudad. El
triunfo absoluto en 1987. Un año antes, desde su disco ‘Al Calor del Amor en
un Bar’ recordaban a los ‘progres’ que había otro tranvía al que subirse: el
de la modernidad
—"Una
vez que fueron todas las ‘estacas' arrancadas,
fueron haciendo cola en la parada.

¿A qué tranvía esperas tú?
No hay nada que esperar, por que ha pasado ya el último tranvía.
Y apenas han pasado unos cuantos años de esos días,
son malos tiempos para la rebeldía.
Y una vez que han comprendido que no 'tiene que llover' nada,
va creciendo la cola en la parada.
Se pierde tiempo en la cola,
por que ha pasado ya...
el último tranvía” —
En
la letra se alude a dos autores que lucharon por traer la paz a este país:
Lluis Llach y
Adolfo Celdrán. Y
otro que se nos cuela es el controvertido Joaquín Sabina. En su larga
discografía abundan las alusiones a los trenes y al Metro madrileño sobre
todo (“Yo me bajo en Atocha”, “Pongamos que hablo de Madrid”), pero en
ninguna derrocha tanta inspiración como en ‘CALLE MELANCOLÍA’
—“Ya el campo estará verde debe de ser
primavera.
Cruza por mi mirada un tren interminable.
El barrio donde habito no es ninguna pradera
desolado paisaje de antenas y de cables. Vivo
en el número siete, Calle Melancolía
quiero mudarme hace años, al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento
ha salido ya el tranvía;
en la escalera me siento a silbar mi melodía"—
CAMBIANDO DE
AIRES
Para desintoxicarnos de la
polución, el estrés y el agobio de la gran ciudad, nada mejor que cruzar el
charco y dirigirnos rumbo a la dorada
California, y concretamente a San Francisco.
Los leoneses Cardíacos
nos invitan a retroceder treinta y tantos años para revivir el 'Verano del
amor', el que tuvo lugar allí en 1967. Make Love, Not War era la
consigna. Irrepetible momento de paz y concordia juvenil, de flores en el
pelo que pretendían cambiar el mundo, de comunas y predicadores pro-LSD. El
último gran sueño dos años antes de que en Woodstock se diera el carpetazo a
esta época dorada. La canción ‘LA COSTA OESTE’, originaria de un Maxi-45,
posee una fuerza monstruosa apreciable únicamente en este formato (surco
amplio, graves fulminantes inalcanzables
para un CD, arreglos dignos de John Phillips...) que unida a la inspirada
letra conforman para mí el mejor tema del grupo
—"Si me voy alguna vez, no lo
dudes, búscame en La Costa Oeste.
Toma un avión, ven en el tren, practica Auto Stop,
no lo pienses , vente;
yo no vuelvo más,
San Francisco me pierde.
Recoger las flores marchitas, desertar en guerras perdidas...” —
Para los que preferís el otro extremo de la costa, os invitamos a callejear
por el Nueva York más céntrico, el de las grandes avenidas, los taxis
amarillos y los rascacielos. Los donostiarras
Puskarra formaban parte de la escudería del
recién creado sello Shanti Records, junto con
Mogollón y UHF,
que por cierto tampoco llegarían muy lejos. El cuarteto reflejó en plan
Lorca la grandiosidad de La Gran Manzana
—"Descubro el hormigueo, me tienta el acero,
es la gran escultura del hombre como lluvia.
Mil caras en el Metro, con humo en el aliento;
taxis esperan citas negocios en almuerzos.
Nueva York , jaula preciosa de
exageración"—
A VUELTAS CON EL METRO
Si el Consorcio de Transportes madrileño se animara a editar un disco con
todas canciones ambientadas en sus túneles, se encontrarían con la ingrata
tarea de seleccionarlas entre cientos o quizás miles de ellas. Porque si en
mi limitada colección aparecen tantas –sin coleccionarlas expresamente– no
me imagino lo que habrá registrado en la SGAE. Me topo para mi sorpresa con
un single de un tal Andrés y Punto
cuya Cara A se titula 'INDECISIÓN' y cuenta lo
siguiente
—"Quiero
concentrarme en este libro y no me deja leer,
puede ser coincidencia o una confusión,
pero desde que me senté estoy notando tu presión;
y no quisiera que este Metro se parara en tu
estación,
y así tener algo más de tiempo y vencer mi indecisión.
Ya no se como ponerme que postura tomar,
cada vez tengo más nervios casi no puedo controlar;
tengo que decidirme para ver la mejor ocasión,
aunque puede ser un corte... si no pretendes lo que yo.
Y no quisiera que este
Metro se parara en tu estación"—
En Barcelona nunca
ocultaron la envidia por todo lo que se cocía en Madrid. Nunca tuvieron
Movida, pero sí muchos grupos, de estilos distintos: Rockabilly,
Salsa-rumba, Fusión... y por supuesto, los Mods.
A éste último
movimiento pertenecían Telegrama.
En 1982
sacaron el
single 'CHICA DEL METRO'; cómo no, más oportunidades perdidas por no
atreverse a 'entrar'.
Volviendo a la
capital y al concurso del Ayuntamiento para nuevos grupos, tenemos a
Electroshock, ganadores
de una de las primeras ediciones. Con un sonido muy a lo Police, el tema
'SOÑADORA' retrata situaciones propias de quién está atrapado en las
telarañas de la ciudad deshumanizada
—"No puede desayunar ni
siquiera peinar su pelo,
se olvida del ascensor y baja la escalera al vuelo;
taxis no ve pasar, el autobús va lleno
ya no hay otra solución a mano que coger el Metro.
No la distraigas cuando comience a andar, ella echará a volar,
no la entretengas y déjala soñar, déjala soñar,
no la detengas y déjala volar.
Le gustaría viajar y conocer tierras lejanas
y se ha de conformar con ver el sol cada mañana"
—
Pero para historias
espeluznantes, la del grupo Los Coyotes.
De Tuy a Madrid, su líder, Víctor Aparicio
Abundancia, a la par gran pintor y dibujante de
Cómics, creyó ver un argumento de terror mientras recorría la línea azul del
suburbano. Su primer EP contenía este tema, 'LA ESTACIÓN FANTASMA’
—"Viajando en dirección
Iglesia miras por la ventana,
tú conocías ya aquella estación.
Pegado al cristal te devora el horror,
nada te puede salvar pero chillas;
algo raro había allí en esa estación.
Tus sospechas eran ciertas ahora lo sabes,
el terror surgió de pronto en la estación fantasma"—
Pensándolo bien no iban muy desencaminados. En
la Línea-1
del
metro madrileño
existió la estación de Chamberí, hoy desaparecida, pero que se conserva
intacta incluso con sus carteles publicitarios (ver la peli 'Barrio', de
Fernando León de Aranoa); por su aspecto macabro se
podría rodar una película terrorífica de Serie B, y para redondear el
misterio, justo encima hay un parque donde juegan felices los niños.
El suburbano conforma
un modo de vida y te lo rige. El hoy acomodado Ramoncín lo recorría en hora
punta leyendo un periódico chino y al revés para provocar (o eso dicen).
Otros músicos lo utilizan mientras llegaban la fama y el éxito. Es el caso
de MAMÁ, de cuyo
primer LP es el corte 'EL SHOW EMPIEZA’
—"Coge el Metro y de
nuevo a ensayar los nuevos temas;
el concierto la semana próxima, equipo no habrá.
Vete y compra seis cervezas en el bar mientras se afina la guitarra"—
SALIENDO A LA SUPERFICIE
Huyendo
de la claustrofobia nos dirigimos hacia
'La Movida Atlántica'
[2], que no es otra que
la que tuvo la ciudad de A Coruña. El grupo escogido nos viene que ni
pintado, ya que se
llamaba Metro. El tema de 1982, lleva por título 'NO QUIERO IRME'
—"Camino de la estación
donde me espera ese tren,
voy pensando que una vez si puedo volveré.
El tiempo escapa del reloj y
se para algunas veces,
mientras miro alrededor y me meto en el vagón"—
En Vigo existió el
grupo Trenvigo. En
Madrid, Estación Victoria
y Suburbano.
En Gijón, La Banda del Tren.
Del circuito catalán y del sello Edigsa salieron
Edison, compañeros de
escudería de otros pioneros del pop de los ochenta como Los Auténticos o
Liquid Car. Su primer single
contenía en la cara B 'NO ME RESULTA FÁCIL'
—"Paranoia en el andén, de pie en la estación,
mirando el tren que se lleva mi razón.
No me resulta fácil tenerte que olvidar"
—
Más recordada es la cara A del mencionado single: 'El Rock del Diario Hablado'.
DE
LEÓN A MADRID
Si varias veces hemos
mencionado a los Cardíacos
como grupo leonés, de la misma ciudad era
Deicidas, que intentaron traer el 'Far-west' a
la Maragatería. Influenciados por La Frontera, no pasaron de ser teloneros
de otros grupos más famosos. Si no fuera por que es de 1987, el tema
'CUATREROS' colaría como actual por los temas de índole ganadero que trata.
Del Lp ‘Teloneros’, la letra no tiene desperdicio
—"Hay mafia en la feria
de ganado, el precio de las vacas disparado;
un hábil forajido vende caro, lo que a otros tratantes ha robado.
Cuatreros de ganado en el
tren de Matallana,
ganadero revisor
salta por la ventana;
las reses mugen locas
mientras saltan del vagón.
ni Texas ni Arizona el Oeste está en León.
Billy el cafre se ríe a gusto en su guarida, de la FEVE el comisario y las
batidas,
mientras pica otro billete con maestría, y es que el tren de Matallana es su
vida"—
Dejamos atrás el
Oeste y bajamos hacia la capital. Allí nos esperan los cuatro últimos
grupos con sus historias sobre raíles. El primero es sin duda el más
triunfal y vendedor de la historia del Pop Español. Con todos Vds,
Mecano. Inquietantes
sombras se ciernen bajo la inocente letra del tema del tema 'LA ESTACIÓN'
—"Todos los recuerdos de mi habitación,
están escondidos al fondo de la estación.
Todos los momentos que pasé leyendo cuentos,
están solos... en el fondo de un vagón"—
A
Los Elegantes nunca les
ha sonreído demasiado la fortuna, como a sus colegas de Mermelada. Soul
potente se destila del tema de su disco de 1991
(‘A fuego Lento’) titulado
HAZLO, POR UNA VEZ’
‘
—"Sólo por una vez
intenta vivir como has soñado,
la suerte nunca llega al que no se la ha jugado.
Por que los años pasan sin
perdón, quieras tú o no,
la vida pasa como un tren que escapa en otra dirección"—
Remesas incesantes de
novedades invadían el mercado discográfico en forma de recopilatorios. Del
doble Lp ‘Madrid Pop’
salieron estos gamberretes, Lo Camuñas –sí, Lo– que también mencionan al tren, y ¡de qué
manera! (la letra me la reservo, es un poco fuerte).
Al que de nada le
valió buscar la escapada fue al desdichado
Enrique Urquijo, alma junto con su hermano
Álvaro de Los Secretos. En 1987,
fecha del siguiente tema, aún creía salvarse de la quema. No fue así, y tuvo
un triste final en un triste portal de Malasaña. Atrás quedaban sus Discos
de Oro, su prematura fama, sus extraordinarias canciones, como ésta,
'LA ESTACIÓN', perteneciente a su disco ‘Continuará’
—"Mirando en la estación
salir los trenes, quiero dejar mis problemas atrás.
Deme un billete hasta donde me llegue, huir es mi última oportunidad.
Por que sólo tengo deudas me buscan en la ciudad,
por que nunca me conformo con las cosas que me dan.
No quiero estar cogido en esta trampa, mañana quizás sea tarde ya;
por que creo que el problema está escondido en la ciudad,
cojo todo lo que ofrece pero siempre quiero más"—
Pero para terminar
como se merece, lo haremos con los Nacha Pop,
el más glorioso grupo que Madrid haya parido jamás, increíblemente olvidado
en los años ‘movidos’ (no tenían imagen, y eso en los ochenta era un
crimen). Todavía los puedo ver en la sala
Jácara despidiéndose –Oct-88–. De su primer LP
es el tema que lo cierra y que también cierra esta segunda parte, ‘MUJER DE
CRISTAL', donde por una estación cualquiera deambula esta peculiar... chica
—"Dicen que te vieron
rondando la estación,
pillando
nueve gambaspor