Lila Downs (1968 en Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca, México) es una cantante mexicana. Compositora y cantante especializada en música mexicana y de pueblos indígenas mexicanos entre ellos el mixteco, zapoteco, maya y náhuatl además de las músicas regionales de México, en especial Oaxaca. Comenzó a cantar en clubes de Oaxaca, y en Filadelfia con el apoyo de Paul Cohen. Colaboró en la banda sonora de la película Frida. Algunas de sus canciones más exitosas han sido “Sueño y bendición”, “Estrella oscura” y “La Llorona”. Actualmente vive en Coyoacán, en la Ciudad de México.
De Lila Downs dijo la gran Chavela Vargas que era su sucesora. Casualidad que su último trabajo se llame La cantina (entre copa y copa'. Canta ella baladas rancheras contra el sufrimiento, la soledad y las pupitas del amor. Su música emociona.
La
historia de Manuel de la Calva y Ramón Arcusa como artistas es, sin duda,una historia fascinante y definitivamente atípica. Hijos de familias
humildes (de emigrantes vascos y aragoneses respectivamente), encontraron en su
Barcelona natal todo lo necesario para el éxito, que exportaron inmediatamente
a toda España y a Sudamérica. También como autores, productores o
arregladores,muchas de sus obras
han sido grandes éxitos por otros artistas desde Suecia a Australia, desde
Francia a Japón.
Esta
historia comienza en los años 50. Manolo es campeón de España junior de
natación,con un tiempo de 1'07”
en cien metros,y juega como
titular del equipo de waterpolo del Club Natación Barcelona. Al mismo tiempo
frecuenta el Club Hondo de la Ciudad Condal, de gran raigambre jazzística. Visitan ese club, con cierta frecuencia, Tete Montolíu,
Lionel Hampton, Ramón Farrán, Roda, y otros músicos de jazz que pasan por la
ciudad. Manolo canta en algunas ocasiones temas americanos, acompañado por esos
grandes músicos.
Ramón
ha estudiado música desde los nueve años y, por tradición familiar, canta
jotas en el Centro Aragonés de Barcelona, donde, siendo aún niño, gana varios
concursos de jotas. Su padre le enseña los primeros acordes de guitarra. También
dirige una pequeña coral en un grupo parroquial y forma parte de un trío
musical con un hermano mayor y otro amigo, que actúa en fiestas benéficas,
cantando canciones folklóricas, de Los Panchos, etc.
Manolo
y Ramón se conocen en la empresa Elizalde, S. A. en donde ambos han entrado a
trabajar. Coinciden teniendo dieciséis años cada uno, en la misma sección y
buscando su futuro: los dos quieren ser peritos industriales (hoy ingenieros) y
se ubican en el Departamento Técnico de diseño de fabricación de motores de
aviación.
Todo
va viento en popa, terminan sus estudios, y como pasatiempo se reúnen a veces
para cantar. Es en la fiesta de la empresa por Navidad donde cantan juntos por
primera vez: el “White Christmas” de Bing Crosby. El éxito obtenido les
anima a ensayar otras canciones de Paul Anka, de los Cinco Latinos, de Nat King
Cole, de Frank Sinatra, de los Everly Brothers, de Elvis Presley, o sea, los ídolos
de entonces, aunque tratarán ya desde esos primeros tiempos de añadir su sello
personal.
El
Dúo Dinámico nace como tal en Barcelona el 28 de diciembre de 1958. La primera
actuación ante público es en el programa
La comarca nos visita de Radio Barcelona. Ellos quieren llamarse The Dinamic
Boys pero el presentador del programa, Enrique Fernández, dice no saber inglés
y los presenta como Dúo Dinámico. Ellos aceptan el nombre y así queda. Ese día
firman los primeros autógrafos.
Después
de varias actuaciones en la radio, firman su primer contrato. Es para actuar en
el restaurante La Masía de Barcelona donde les pagarán 400 pesetas por cantar
tres tandas de canciones por noche. Eso es en el verano de 1959. De día siguen
trabajando en su empresa, que ahora se llama Enmasa. Duermen cuando pueden, pero
poco. Al final del verano deciden dejar su anterior empresa y dedicarse a la música.
Sus padres no lo ven claro de momento, pero ellos sí. También actuarán en
tardes de brassería con el trío de
Tete Montoliu cobrando por ello... ¡la merienda! Los chicos prometen.
Algunos
profesionales de compañías de discos les oyen cantar en una de las salas de
fiesta que ya les empiezan a contratar, y después de conversaciones y de varias
pruebas, graban su primer disco en el otoño de 1959. Cuatro canciones (“Little
Darling”, “Cowboy”, “Alone” y “Recordándote”) forman un EP que rápidamente
alcanza gran difusión en la radio y, casi inmediatamente, grandes ventas, las máximas
posibles, ya que en la España pobre de finales de los 50 casi no había
tocadiscos. En el segundo disco que graban, intentan la aventura de la composición:
su canción “Linda Muñeca” obtendrá el mismo éxito que otras canciones
del disco.
A
partir de entonces, los nombres de De la Calva/Arcusa, ya como autores, figurarán
en casi todos sus discos, tres años antes de que los famosos Beatles, Lennon y
McCartney, irrumpieran en el mundo musical. Definen así de una forma completa
con sus propias canciones el estilo único que los hace inconfundibles, imitados
y, a la vez, bandera musical de una juventud que empieza a despertar como
colectivo. El Dúo Dinámico tiene que luchar contra los ejecutivos de su compañía
discográfica para defender sus ideas, porque en su sello no quieren grabaciones
con grandes coros, grandes orquestas, ni un repertorio original que el Dúo
propone. El Dúo Dinámico vence y convence con sus ideas y su éxito.
El
fenómeno de las fans está entonces latente en todo el mundo. Elvis Presley y
Paul Anka en EEUU y Cliff Richard en el Reino Unido despiertan locuras entre las
chicas más jóvenes. El Dúo tiene también suerte en eso. Cantan un tipo de
canción con un estilo nuevo, casi revolucionario, dicen cosas para los jóvenes
por primera vez en este país, su vestuario es informal y los jóvenes se
identifican con ellos.
“Quince
años tiene mi amor” hace estragos. Todas las adolescentes del país tienen la
fotografía o un póster del Dúo Dinámico en sus habitaciones. Los clubes de
fans del Dúo Dinámico se forman de una manera espontánea por toda la geografía,
y allí por donde van a actuar desatan las emociones de las colegialas y las
iras de los padres, que no entienden lo que pasa. La mili, que también hacen
juntos en la Base Aérea de Zaragoza, les servirá para hacer planes y
prepararse para el futuro.
El
futuro se materializa en forma de más y más EPs de 4 canciones. Ocupan los
primeros lugares de las listas de éxito con cada canción que graban, hasta
conseguir 17 números 1. Salen en la portada de mas de 200 revistas. Una
editorial de Barcelona, Bruguera, lanza un cómic con el Dúo Dinámico de
protagonista que alcanza una tirada de casi 100.000 ejemplares semanales.
Comienzan entonces las giras por América. Y cuatro películas: Botón
de Ancla, Búsqueme a esa chica, Escala
en Tenerife y Una chica para dos.
El
Dúo se hace imprescindible también en los festivales de canción que se
prodigan por toda España. En varios de ellos consiguen premios, ganando el
Festival de la Canción del Mediterráneo en Barcelona con “Como ayer”,
cantada también por el trágicamente desaparecido Bruno Lomas; el Festival de
la Costa Verde con “Somos jóvenes”; y segundos premios en el Festival de
Benidorm con “Quisiera ser” y en otra edición con “Amor amargo”.
El
broche final lo consiguen como autores, ganando por primera vez para España el
Festival de Eurovisión en 1968, con “La la la”, cantada por Massiel. La anécdota
es que esta canción iba a ser cantada por Joan Manuel Serrat, amigo de Manolo y
Ramón por tener en aquel tiempo un manager común, José M ª Lasso de la Vega.
Serrat, al final, decidió ir solamente si la cantaba en catalán, creando un
problema político de cierta importancia en aquel tiempo.
Hacia
1972 el Dúo decide retirarse. El último disco grabado en Londres, con todos
los medios posibles y hasta con la colaboración del productor de los Beatles,
George Martin, como asesor, no tiene el éxito de ventas al que estaban
acostumbrados, y deciden marcharse sin grandes aspavientos. La música va por
otros derroteros. En España soplan los vientos de protesta, preludio natural de
un cambio político, y nacen por doquier cantantes de música folk, poetas de
temas sociales y de protesta. Admitiendo el cambio, y desplazada la música de
diversión de su sitio, el Dúo Dinámico se va. Se va para siempre.
Es
lo que pensaban, pero la vida se encargaría de demostrarles lo contrario. Como
muchos futbolistas cuando terminan su vida activa en el campo de fútbol y se
retiran, al Dúo se le ocurre continuar en la música, como “entrenadores”.
Aplicarán sus experiencias a otros artistas. Compondrán y producirán a nuevos
cantantes. Es un trabajo nuevo y duro. Ya no estarán delante del público, sino
tras las bambalinas del teatro, y saben que perderán poco a poco su gran
popularidad. No les asusta y acometen su nuevo trabajo con entusiasmo. Sendas
compañías de discos les ofrecen un cargo de dirección artística que ellos
aceptan de buen grado.
Para
entonces, ya España ha consolidado su democracia, y la gente vuelve a pensar en
divertirse. Varios empresarios quieren hacer volver a cantar al Dúo Dinámico.
Ellos se han retirado y dicen que no. Lo consigue, después de mucho intentarlo,
Antonio Asensio del Grupo Z, quien se empeña en que el Dúo cante en la
presentación de El Periódico en
Madrid y en Barcelona. Es a finales del año 1978. En ese tiempo, sus canciones,
incluidas en películas como El último
guateque y Asignatura pendiente o
en la serie de TVE Verano azul,
reverdecen los éxitos de antaño y preparan su retorno, casi a pesar suyo.
En
la Navidad de 1980, EMI, su discográfica de siempre, decide publicar un LP con
los 20 éxitos de Oro, las mejores
canciones de los sesenta del Dúo, y el disco se coloca en el número 1, como en
los viejos tiempos, vendiendo un millón de copia casi de golpe y porrazo.
Tenemos Dúo otra vez.
Lo
que menos podían esperar es que, después de 16 años sin grabar, en el año 86
Sony les ofrezca un contrato para grabar temas nuevos y popurrís de sus antiguos temas. Canciones como “Tu vacilándome”
o “Resistiré”, que es elegida por Pedro Almodóvar para su película Átame
con Victoria Abril y Antonio Banderas, obtienen otra vez el éxito.
En 1999 el Dúo
Dinámico recibe el Premio De Honor por la significativa labor de una vida como
autores y artistas en la gala de los Premios De La Música de ese año. Es un
nuevo hito en su trayectoria, y un merecido reconocimiento a su papel crucial en
el desarrollo de la música en España. Y así hasta ahora, con el Dúo que
sigue sin parar: conciertos por toda España con su eterno repertorio de superéxitos,
actuaciones en TV y los inviernos dedicados a composición, grabaciones y
producciones (Manolo en Madrid, Ramón en Miami y, a veces, juntos).