Es un disco extraño, sí, más que nada por su concepción. Jairo Zavala se ha aliado con unos ilustres habitantes de Tucson, Arizona, en concreto Calexico, y ha grabado con ellos su debut como Depedro, de título homónimo. Como era de esperar en un disco en el que han intervenido los antiguos componentes de Giant Sand, la música que hace Depedro bebe de las fuentes de la raíz latina, mestiza, fronteriza, canalla, la canción de autor, la rumba, el son, la música africana, el reggae, el blues, la salsa...
Hay quien hace del ruido y su conjugación su razón de ser -Sonic Youth-
y hay quien hace lo propio con el silencio. Hay quien se hace acompañar por más
de 20 músicos para llenar el escenario -The Polyphonic Spree- y hay quien
utiliza una docena de músicos en estudio -o siete en el escenario- para acompañar
el silencio.
Hay
quien intenta devolver a la vida a Gram Parsons una y otra vez -todos en el
nuevo country- y hay quien quiere revivir a Curtis Mayfield en Nashville. Hay
quien enardece a las masas constantemente -Suede- y hay quien muestra
agradecimiento por haber sido el público más respetuoso de la gira española.
Hay quien ignora sistemáticamente a sus teloneros -Rolling Stones- y hay
quien menciona hasta tres veces lo tremendos que han estado -Niza son los
afortunados y, la verdad, no era para tanto, ni tan siquiera con su versión de
New Order-. Hay quien cierra sus conciertos con el éxito que todos quieren oír
y hay quien se despide con una canción protesta -¿Lo es “The Man Who
Loved Beer”? ¿Quién dijo que no tenían sentido del humor?-
Hay quien se preocupa en exceso por la imagen -Scissor Sisters sólo son
los últimos de una larga lista- y hay quien sigue vistiendo como el carpintero
que fue y mostrando su apego a las gorras de béisbol. Hay quien se preocupa si
sus videos no salen en la MTV -¿de verdad Beck la MTV te hacía fumar crack?- y
hay quien manda a tomar por culo a la presentadora que le pregunta de qué va su
último single -un gran lío para él la noche anterior, dijo con sorna Kurt
Wagner-.
Hay dos mitades. Si has ignorado sistemáticamente la segunda, revisa
inmediatamente tu orden de prioridades. Lambchop estuvieron en Pontevedra y te
perdiste una actuación distinta y excepcional.