Verdadees el nuevo álbum de la joven cantante de Cabo Verde Carmen Souza. Al igual que su predecesor Ess ê nha Cabo Verd, Verdade es elegante en cuanto a su acústica y sencillez en la instrumentación. El disco está interpretado por Carmen, a cargo de las guitarras, el piano Wurlitzer y las voces, Theo Pas’cal al bajo, contrabajo y percusión, además de algunos músicos invitados que tocan guitarras, teclados y demás percusiones adicionales. Los arreglos de Verdade, sin embargo, se complementan de tal forma que permiten que el mensaje de las canciones de Carmen llegue al oyente de forma clara y directa.
El
boxeo y la música han sido como la mano para el guante durante años, tal vez
porque comparten más de lo quequisieran: competición intensa, una industria que exprime al máximo el
talento y luego lo abandona, la posibilidad del éxito rápido y dinero fácil y
la casi seguridad de que a nadie le interesarás cuando estés abajo y tirado.
Boxeadores
que intentaron cantar
De
esa estrecha y particular relación, tal vez el momento más recordado sea “Hurricane”,
la canción que Bob Dylan compuso para apoyar la liberación del peso medio
Rubin Carter y que dio lugar, años después, a una película interpretada por
Denzel Washington. Aquel boxeador había sido encarcelado después de ser
dudosamente acusado de matar a tres hombres blancos en un bar, convirtiéndose
en uno de los casos judiciales más famosos por su haber derivado en una causa
racial.
El
boxeador más conocido de todos los tiempos, Cassius Clay -Muhammad Ali-
contribuyó a la causa subiéndose al escenario en la gira Rolling Thunder Revue
de Bob Dylan de 1975. Seguramente su aparición fue más celebrada que el único
disco que editó, I Am The Greatest -Soy el más grande-.
Joe
Frazier, uno de sus clásicos adversarios, también lo intentó, sin mucho éxito,
con una versión del “Knock On Wood” con un grupo que llamó Smokin’ Joe
And The Knockouts -Joe Fumador y los Noqueadores-. Más suerte tuvo el púgil
Joe Louis, con una decente carrera musical, en especial con “You Can Run But
You Can’t Hide”, una canción basada en una de sus recomendaciones a un
oponente, Billy Conn.
La
atracción de Ali
Bob
Dylan era un gran aficionado al boxeo y no perdió ocasión de recordarlo dedicándole
elogios a Ali en más de una ocasión. Además de “Hurricane”, también
compuso la canción “Who Killed Davey Moore?”, un acertado retrato del lado
más oscuro del boxeo.
Pero
Muhammad Ali tuvo más de un admirador en el mundo de la música. Aunque Frank
Sinatra era más amigo y seguidor de Rocky Marciano, y aunque compró una
participación en los negocios del boxeador Tony Mauriello, no desaprovechó la
oportunidad de acudir al Madison Square Garden en 1971 para fotografiar a Alien su pelea con Joe Frazier para la portada y un reportaje especial de la
revista Life.
Tampoco
Elvis Presley se resistió a los encantos de Muhammad Ali. En el 73 fue él el
presentador del boxeador en una de sus peleas, en la que éste se presentó con
un bata blanca que decía “El campeón de la gente”. A Elvis le gustaba el
mundo del ring, y así lo pudo demostrar en su película de 1962 Kid Galahad.
Músicos
que intentaron boxear
Ninguno
de los tres grandes de la música se lanzaron al cuadrilátero, pero otros músicos
sí. Bo Diddley se hizo un nombre en el circuito juvenil mientras que el capo
del sello Motown, Berry Gordy, peleó profesionalmente como peso mosca en 15
combates, antes de que su carrera se viera truncada por el Ejército. No iba mal
encaminado, ya que su entrenador se pasó luego a llevar la carrera del
recordado Joe Frazier.
Uno
de los sparring de Berry Gordy fue Jackie Wilson. Durante un tiempo peleó
como peso welter, ganando algún título, hasta que su madre, cansada de las
cicatrices, lo convenció de que se dedicase a la música. Curiosamente, fue su
reunión con Berry Gordy para componer “Reet Petite” lo que inició su
fulgurante carrera en el soul.
Marvin
Gaye, desencantado de la música a finales de los 60, se ofreció como jugador
profesional de fútbol a los Lions de Detroit cuando tenía 31 años, pero, al
ser rechazado, se decidió por el boxeo. Durante meses entrenó en el gimnasio
de su ciudad hasta que decidió grabar What’s Going On y abandonar los
guantes definitivamente.
James
Brown podía haberse convertido en el padrino del pugilismo, y no del soul, si
hubiese continuado con su carrera tras ganar las tres peleas en las que participó
como profesional. Al ver a Little Richard encima de un escenario todo cambió.
Irónicamente, cuando estaba casi olvidado, a principios de los 80, su canción
“Living In America” para la película Rocky IV le dio su mayor éxito
en 20 años.
En
Jamaica, el boxeo tuvo siempre una atracción similar al reggae, y muchos músicos
se sintieron atraídos por el ring, como, por ejemplo, el legendario Prince
Buster o el mítico productor Lee ‘Scratch’ Perry, quien en sus días de púgil
era conocido como ‘Little’ Perry.
Pero
no sólo los músicos de color se acercaron al boxeo. La afición fue más allá
de las portadas pugilísticas de músicos blancos como, por ejemplo, Let’s
Dance de David Bowie, Flamingo's de Enrique Bunbury o Peace &
Love de The Pogues. Billy Joel
dividió los primeros años de su carrera entre el piano y el ring. En su
momento admitió que lo que le había llamado la atención era la imagen varonil
del boxeo, aunque lo abandonó al descubrir que no tenía el instinto matador y
después de que le rompiesen la nariz en uno de sus 22 combates.
También
Chris Isaak comenzó como campeón juvenil del peso ligero, antes de aceptar una
beca para marchar a Japón un par de años y descubrir que lo que realmente
echaba de menos eran los primeros tiempos del rock’n’roll.
En
estos últimos años se ha establecido una curiosa relación entre el rap y el
mundo del boxeo. Public Enemy ya hablaban de uno de sus ídolos, Muhammad Ali,
en el “Timebomb” de su debut Yo! Bumrush The Show. Mike Tyson sirvió
de inspiración a “I’m Bad” de LL Cool J y a “I Think I Can Beat Mike
Tyson” de Jazzy Jeff and The Fresh Prince. Pero a Tyson el grupo que realmente
le gustaba era Public Enemy. En uno de sus mantos escribió el conocido
“Don’t Believe The Hype” de Public Enemy y en el 89 se negó a pelear si,
en lugar del himno nacional, no sonaba antes del combate el “Fight The Power”
del mismo grupo.