ENTREVISTAS
2007
Travolta: “La música sigue estando ahí, dentro, y es necesario dar salida a lo
que sientes”

Joaquín Pascual lleva la música en las venas. Estuvo en Surfin’ Bichos
desde sus inicios, montó Mercromina y editó discos antes de que apareciesen los
de Chucho. Hoy, cuando su antiguo compañero Fernando Alfaro se está pensando sus
nuevos pasos, y tras la reciente gira de Surfin’ Bichos, Joaquín ya tiene nuevo
grupo, Travolta, con los que acaba de editar su debut, El efecto amor.
¿Estáis satisfechos con vuestro inicio en esta nueva aventura?
- Sí, muy satisfechos. Hemos
grabado el disco que hemos querido, y nuestra compañía, Mushroom Pillow, nos
está apoyando en lo que necesitamos.
¿Cómo fue toda la parte final de Mercromina desde la publicación de Desde la
montaña más alta del mundo?
- Pues
hicimos una gira de despedida y lo dejamos en el momento que consideramos
oportuno, cuando aún nos queríamos y cuando la música seguía estando en el lugar
en el que siempre ha estado para nosotros.
¿Y la gira con Surfin' Bichos surgió por casualidad después del fin de
Mercromina o es algo que se había ido madurando con el tiempo?
- Era el
momento justo para hacer esa gira, entonces o nunca. Teníamos tiempo, tanto
nosotros como Fernando e Isa, y había interés por parte del público. Siempre
supimos que tarde o temprano nos volveríamos a juntar para hacer algunos
conciertos.
¿Qué
conclusiones sacasteis de esos conciertos?
- Lo
pasamos bien, volvimos a tocar esas canciones que forman parte de nuestra vida y
que hacía mucho que no tocábamos, y creo que el público disfrutó tanto o más que
nosotros. Nos reactivó como músicos también, nos hizo sentir bien.
¿Cuándo
empieza a cobrar vida el proyecto de Travolta?
- Después de
dejar un grupo se impone un periodo de reflexión, incluso de luto. Hay
que ver las cosas con algo de distancia, pero la música sigue estando ahí,
dentro, y es necesario dar salida a lo que sientes, y eso no descansa. En agosto
del 2006 hicimos el ultimo concierto de Mercromina, y Travolta comenzó a
formarse alrededor de enero de 2007.
¿Fue algo natural que sólo estéis ahí Joaquín y Carlos de los proyectos
anteriores? ¿No estaban interesados los demás?
- Empecé a
componer, llamé a Carlos para que escuchase mis canciones y decidimos seguir
juntos en esto. Creo que tampoco quería volver a tocar con la misma gente. Son
mis mejores amigos y los admiro como músicos, pero ellos también tenían
proyectos y yo necesitaba un cambio.
¿Y qué
nos podéis contar de los nuevos componentes?
- Ana Galletero
ya había colaborado con Mercromina en los directos y en las grabaciones. Es una
músico excelente: toca el piano, el violín, la guitarra, el bajo... y canta muy
bien. Paco tocaba con algunos grupos aquí en Albacete. No le conocíamos, pero
cuando le vimos tocar en un ensayo en el que le pedimos una colaboración, nos
encantó. Es un guitarrista de gran sensibilidad, y además también canta. Es
profesor de coro.
De
nuevo, trabajáis como nadie los ambientes, las atmósferas, ¿no?
- Este disco esta
grabado en directo. Una de las ideas más claras que tenía cuando llegué al
estudio era la de tocar todos juntos, la de trasladar al disco las canciones tal
y como nos sonaban en los ensayos, cuidando el ambiente y el sentido de la
canción.
Lo que yo veo es que sois unos maestros a la hora de sacar el mayor rendimiento
a lo que mejor sabéis hacer, jugando con los espacios, los silencios, la voz...
Para mí, ése es vuestro mayor mérito y donde se nota la experiencia. Supongo que
eso lo tenéis claro, que lo habláis entre vosotros.
- Bueno,
creo que es un disco con un gran trabajo de preproducción. No esta
superproducido ni tiene unas grandes mezclas, pero es increíblemente orgánico y
esta totalmente vivo. Todo la esencia de este disco está en las canciones, en lo
que quieren ser, y eso es lo que hemos respetado. Por supuesto que hablamos
mucho de lo que queremos conseguir, y ensayamos mucho también.
¿Cuál
era la intención con este nuevo álbum?
- Las intenciones
con los discos van cambiando conforme las canciones van apareciendo. En este
disco las canciones me han ido guiando totalmente. Yo sólo las he rescatado. De
alguna forma estaban ya ahí. Y el disco, a veces, tengo la sensación de que
estaba hecho desde hace mucho.
¿Queríais marcar distancias con los discos anteriores u os daba igual?
- Sé que
cada disco que haga será distinto al anterior. Es algo que siempre me pasa pero
que nunca me planteo.
¿Cómo se está tomando la gente el nuevo nombre? ¿Alguna reacción curiosa?
- Los
nombres sólo son letras y palabras. Creo que la música es la que da identidad a
los nombres. Es curioso, eso sí, pero nada más. Creo que hasta que se asocie a
nuestra música está vacío de contenido. Bueno, a la gente le parece muy bueno o
muy malo, no hay termino medio, pero la verdad es que a mí me gusta cada vez
más. Es muy elegante.
Me decíais con el último disco de Mercromina que la escena independiente no os
llamaba la atención, porque lo que veíais como relevo estaba más muerto que
vivo. ¿Seguís pensando igual?
-
Sólo te diré que creo que cada vez se apuesta más por lo seguro, por lo
inmediato, que muy poca gente se para a escuchar un disco de verdad, y la gente
que lo hace es la que a mí me “interesa” desde el punto de vista de alguien que
habla de lo que siente a través de sus canciones.
Casi al mismo tiempo, se edita el disco de Triángulo de Amor Bizarro, en el que
colabora Joaquín. Yo lo veo como los herederos más claros que nunca han tenido
Surfin'‚ Bichos, entre otras referencias, claro. ¿Os parece así?
- Me
gustan. Les vi el otro día aquí en Albacete y me parecieron muy buenos. Si es
verdad que tienen un punto muy Surfin', pero también tienen una personalidad muy
suya. Me llamaron para colaborar con ellos en una canción y lo hice encantado,
y, después de conocerles, más.
Les preguntaba a ellos recientemente si no les gustaría llegar a un sonido como
el vuestro, y me decían que ellos eran más brutos. Sin embargo, los inicios de
Surfin'‚ Bichos no fueron tan distintos. Reconocieron que sí, y que ya les
gustaría hacer lo que vosotros 20 años después. Supongo que es una de las
mejores cosas que se pueden escuchar de alguien, ¿no?
-
Bueno, yo se lo agradezco. Los conozco poco, pero no me extrañaría.