ENTREVISTAS
2007
Tim Finn, como su tierra y su aire

Tim Finn ilumina la estancia. Su trayectoria pasa
por un buen momento. Música nueva que mana de él a una velocidad de nudos.
Canciones potentes, canciones que encienden los sentidos, aparecen saliendo del
éter y Finn ha luchado para traerlas a tierra. Finn es un clasicista, más
interesado en la repetición que en el eclecticismo. En el corazón mismo de sus
composiciones siempre se encuentra una guitarra acústica o un piano vertical.
“Veo la canción de tres minutos como una vasija
china, una forma clásica”, explica. “Hay mucha diversidad por descubrir dentro
de su aparentemente simple estructura. Además, sobre todo, están las palabras.
Las paseo en mi cabeza durante semanas, aunque sólo sea para, al final, cambiar
un ‘un’ por un ‘el’. Es puro placer. Ése es mi ‘reino imaginario’ (Imaginary
Kingdom), el lugar en el que trabajo. ¡Sólo que no estoy seguro de si soy yo
o la canción quien lleva las riendas!”
Imaginary Kingdom
es el nuevo disco de la carrera en solitario de Tim. Hay algo en las
composiciones que le pone al disco el sello de clásico moderno. Canciones como
“Astounding Moon” (“Asombrosa luna”), “Couldn’t Be Done” (“No se podía hacer”) y
“Show Yourself” (“Muéstrate”) se arraigan en tu cráneo y permanecen ahí durante
días.
Al teléfono, Finn menciona ‘magia y geografía’. Las
canciones fueron ideadas en Nueva Zelanda y grabadas en Nashville con el
productor Bobby Huff. Luego se pasaron las mezclas en mp3 para que Finn las
pudiera escuchar conduciendo su coche por carreteras iluminadas por la luz de la
luna. Crepitando a través de los altavoces, la tesitura del nuevo material habla
por sí misma y lo dice todo. Las letras se aventuran hacia el realismo mágico,
Finn invita al oyente a entrar en un mundo privado, su propio Reino
Imaginario. Las melodías son afiladas y pegadizas, la instrumentación está
al servicio de las canciones, mientras que las exuberantes cuerdas añaden
ocasionalmente una calidad seductora.
En el pasado Finn lideró Split Enz, fue miembro de
Crowded House y disfrutó de una exitosa carrera en solitario. Su catálogo es
rico. “Poor Boy”, “I Hope I Never”, “I See Red”, “6 Mths In A Leaky Boat” fueron
algunos de los éxitos de Split Enz. Como miembro de Crowded House, Tim
coescribió “Weather With You”, “It”s Only Natural” y “Four Seasons In One Day”.
Como artista en solitario están “How I’m Gonna Sleep”, “Not Even Close”,
“Persuasion”, “Fraction Too Much Friction” y “Many’s The Time”.
En cuanto al aquí y ahora, el renacimiento artístico
vuelve al buen momento que Tim ha conseguido aprovechar en los últimos tiempos.
Cómo concentrar esa energía le ha llevado a grabar el extraordinario
Imaginary Kingdom. Hace dos años, Tim se reunió con su hermano Neil para
grabar y llevar de gira Everyone Is Here.
La pareja encandiló al público por todo lo ancho y
largo del globo. En Londres tocaron tres noches en el Royal Albert Hall. En los
campos detrás de Byron Bay tocaron en el festival Splendour In The Grass
Festival y dejaron atrás a todo el resto de las bandas del cartel. En el
concierto benéfico de ayuda a los damnificados por el tsunami en el estadio
Cricket Ground de Sydney, la actuación de Finn consiguió convertir a una
multitud de 50.000 fornidos asistentes en una masa pacífica cantando alrededor
de un fuego. Siguieron más éxitos en salas y escenarios de toda América y Europa
agotando entradas. Luego vino una gira de Split Enz por Australia en la que las
salas más grandes e importantes del país colgaron el cartel de todo vendido
durante varias noches. El público incluía una armada de jóvenes fans, muchos de
los cuales veían a la banda por primera vez.
Todo el tiempo, Tim estuvo trabajando en material
nuevo. Sobre Nueva Zelanda llegó a cantar en algún momento que ‘reluce como una
perla, en el fondo del mundo’. Estas canciones nuevas están repletas de
referencias a las cualidades etéreas de la luna, la estrellas, el mar y el
cálido sol del Pacífico. “También hay tristeza en este lugar. Mucha sangre en la
tierra. Pero todo el que vive aquí conoce el sentimiento de estar en la playa,
mirando al mar, y estás justo al borde del mapa. Más allá del horizonte. Podía
haber cualquier cosa... Fue allí, en mi tierra en Nueva Zelanda, donde la magia
empezó a surgir una y otra vez”.
“Cada vez que nos tomábamos un descanso de actuar y
girar”, explica, “me encontraba a mí mismo escribiendo otra canción. Cuando das
muchos conciertos, eso retroalimenta las composiciones. Te nutre en cierto modo.
Para mí, así es como funciona. Hay una cierta franqueza en este álbum, no hay
mucha distancia entre el oyente y yo”.
“Winter Light” (“Luz de invierno”), que apareció en
la película Las Crónicas de Narnia, estaba inspirada en una
instantánea de invierno que el fotógrafo tomó cuando hablaba sobre la forma en
la que la luz parecía rebotar desde el suelo. Finn se acordaba de un incidente
ocurrido en Londres 15 años atrás, cuando alguien había sugerido que escribiese
una canción sobre la luz. “A veces hace falta que pase tanto tiempo para que dos
cosas conecten”, explica Finn. “Couldn’t Be Done” (“No se podía hacer”) ostenta
esa imagen impresionante de la sombra moviéndose sobre el globo. “Astounding
Moon” (“Asombrosa luna”) se remonta al artista siendo un chico en Te Awamutu
armado con un telescopio.
“Midnight Coma” (Coma de medianoche) llegó ‘en un
sueño’. Dormido, Tim estaba ‘observando’ a la banda de su sobrino, Betchadupa,
interpretando la canción. Al despertarse, Finn garabateó el título y la melodía
y se puso a trabajar. Más tarde, su amiga Penelope Tree expresó la necesidad de
‘meterse detrás de la catarata’. La metáfora le sirvió a Finn como impulso para
terminar la canción.
Las historias continúan. “Unsinkable” (No-hundible)
está inspirada en el hijo de 8 años de Tim, Harper, que se enamoró de un libro
sobre el Titanic. Su inocente emoción saturó el muy documentado cuento de su
padre. “Le llevé a ver la película Fantasmas del abismo y al salir me
dijo que esperaba que pudiésemos ir todos (al abismo) juntos”.
“En el plazo de una semana ya habíamos hecho todas
las voces principales, estábamos en vena”, cuenta Finn con entusiasmo sobre el
proceso de grabación. “Te das cuenta de que es la propia canción la que te llama
y tira de ti, siempre está ahí para ti y es parte de la narrativa de tu vida”.
“Gertrude Stein declaraba ‘La gente es como es su
tierra y su aire’. Descubrí que volver a vivir en Nueva Zelanda enriqueció e
intensificó mi relación con el país. Si canto sobre el invierno, un río o la luz
del horizonte sé exactamente de lo que hablo y puedo relacionarlo con mi
entorno. Es una relación tan filosófica como sensual. No es ninguna sorpresa que
las últimas películas épico-fantásticas hayan sido rodadas en los paisajes
vírgenes y místicos que abundan por aquí. Me he dado cuenta de que cuando le
cuentas a la gente en Europa o en Estados Unidos o donde sea que vienes de Nueva
Zelanda, sus caras adquieren una expresión distante…”
“La propia Nueva Zelanda es para mucha gente un
Imaginary Kingdom (Reino imaginario). Se puede encontrar una pista
del trabajo de cualquiera pensando en la tierra de la que proceden. Nueva
Zelanda ofrece una enorme variedad de formas dentro de un pequeño territorio.
Con el mar siempre cerca. Mis canciones forman parte de eso”.
Con Imaginary Kingdom podemos añadir otra
buena dosis de clásicos al repertorio de Finn. Hay toda una energía en la
composición e interpretación de Tim que marca Imaginary Kingdom como un
disco especial, un álbum que nació de la habilidad de Finn para las canciones
pop. A algunos les gustaría equiparar el material incluido aquí al mismo nivel
que los trabajos de Ray Davies, Elvis Costello, los trabajos en solitario de
Lennon y McCartney y cualquier otro artista que haya conseguido llegar a tu
corazón con un puñado de acordes y una precisión artística por la belleza. “Si
el poeta Robert Graves hablaba sobre una época emergente de magia psicológica,
aquí tenemos un disco para nuestros tiempos”.