ENTREVISTAS
2007
Sondre Lerche, el pop pluscuamperfecto

Insultante lo de este chaval. 24 años y
cuatro discos en su haber que ya quisieran muchos. Además, llegando a todo el
mundo desde Noruega. Lo tenía todo en contra -pop sencillo, país fuera de los
circuitos, demasiada juventud, alergia a los EEUU- pero ha acabado imponiéndose
lo que cuenta: sus grandes canciones. Como las que tiene su cuarto álbum,
Phantom Punch.
Creo que vienes de una gira americana. ¿Cómo es
allí la reacción a tu música?
- Ha ido todo muy bien, con conciertos en los que
tanto nosotros como el público hemos disfrutado. También fue algo estupendo
poder tener a mi grupo, The Faces Down, a mi lado. Y también hacía mucho tiempo
que no hacíamos una gira como es debido por los EEUU. Al principio me costaba
mucho venir a este país... Es increíble la cantidad de cosas a las que se puede
acostumbrar uno.
Parece que el nuevo disco, Phantom Punch,
es más el trabajo de un grupo.
- Sí.
Quería hacer un disco con un grupo pequeño de gente, al menos con menor cantidad
de músicos que en ocasiones anteriores, en las que conté con muchos músicos
diferentes, productores y muchas ideas que necesitaban de otro tipo de banda.
Por un lado, había hecho demasiados conciertos en solitario y, por otro, quería
recuperar la energía del directo con una banda al grabar en el estudio.
Hiciste canciones en una sola toma.
- No
todas, ya que nos llevó bastante tiempo conseguir el sonido que buscábamos. Sin
embargo, con otras, las más cortas y energéticas, como “Face The Blood” o “She’s
Fantastic” sí que lo logramos en la primera toma, así que tuvimos suerte con
ellas, porque puede que de otra forma nunca lo hubiésemos conseguido.
Tienen más ritmo de lo habitual en ti.
- Estoy muy contento con todos mis discos,
pero en este álbum quería capturar una vertiente más física de la música.
También quería que las canciones fuesen rápidas, no lentas. Ahora, incluso,
cuando toco canciones de mis otros discos en directo las hago el doble de
rápidas. Así que quizá deba empezar a hacer justo lo contrario: tocar las
canciones nuevas de una forma más lenta.
Este disco me recuerda a algunas de las grandes
bandas escocesas de los 80, como Aztec Camera, Prefab Sprout, Orange Juice…
- Por supuesto, son las grandes influencias
en este disco, en especial los primeros discos de cada uno de esos tres grupos.
Por un lado tenían la influencia del punk, de la new wave, y por otro una
ambición mayor en la composición. Fue una época única en la música británica, la
de ese pop de principios de los 80.
No sé si sabes que Prefab Sprout acaba de
reeditar su segundo álbum, Steve McQueen, con ocho canciones extra en
acústico.
- Curiosamente, fui a la tienda de discos ayer mismo
para comprarlo... ¡y no lo tenían! Realmente estoy desesperado por hacerme con
una copia.
¿Y qué me dice de Elvis Costello?
- Es
otra de mis grandes influencias, en concreto todos sus discos rock, incluso los
que hizo en los 90 como Brutal Youth o el último que hizo en esta onda
hace un par de años, The Delivery Man, en el que utiliza al grupo para
hacer rock. Creo que esa influencia ha sido ahora importante, pero de una forma
distinta a cómo me influyó en mis discos anteriores.
A mi entender, tienes un don increíble para
componer canciones pop. Y todavía tienes 24 años...
-
Gracias. ¡Me parece un grandísimo cumplido! De verdad que lo aprecio.
¿Por qué crees que la gente aprecia más las
canciones tristes y los discos difíciles, cuando una buena canción pop es tan
difícil de escribir?
- Sí, exactamente, es así. Es una noción
muy extendida. Y la verdad es que una canción pop puede ser muchas cosas. Creo
que en mis discos hay muchos retos distintos y atmósferas distintas. Para mí se
trata de variaciones distintas de la música pop.
¿Alguien más que veas trabajando en esta
dirección?
- Creo que gente como Rufus Wainwright es
un gran compositor. También me gustan Phoenix, el grupo francés.
¿Compartes la opinión de que en Suecia y Noruega
se hace mejor pop hoy en día?
- Tal vez. Es difícil decirlo viniendo de
Noruega. Hay mucha buena música que sale de allí y de Suecia. Puede que no nos
preocupemos tanto lo que sucede en Nueva York o Londres o lo que puedan pensar
los medios. En las grandes capitales todo está mucho más profesionalizado en lo
que respecta a la cultura pop.
¿Cómo encuentras tu inspiración para
componer? ¿Dónde eres más creativo?
- Intento componer todo el tiempo, para que
no desparezca la inspiración. Lo que hago es ir mucho al cine, escuchar mucha
música nueva y, después, dejar todo marinar durante un tiempo. Si me pongo
después con la guitarra y una grabadora, eso ayuda a que me ponga en una
situación creativa.
¿Cuál era tu relación con la música en tu
adolescencia? Tengo entendido que ya tocabas en directo a los 14 años.
- La música era la única cosa que quería
hacer. Escuchaba discos y quería tocar la guitarra, cantaba continuamente. Era
mi única motivación, al igual que a otros les da por jugar al fútbol
continuamente. Creo que surgió en mí de forma gradual, pero recuerdo que al
escuchar “Take On Me” de A-Ha el interés creció.
¿Cómo ves ahora tus dos primeros discos?
- Me siento muy orgulloso de ellos y creo
que entiendo perfectamente por qué son como son. Ha sido una progresión natural
y gradual. Cuando los escucho hoy me siento orgulloso de aquel tipo que los
grabó y me gusta tocar en directo aquellas canciones, como, por ejemplo, “Track
You Down”. De todas formas, tenía que progresar y grabar otras cosas. Espero
también que me sorprenda más adelante con las cosas que estoy haciendo hoy en
día. Veremos.
¿Y cómo llegaste a editar un disco como The
Dupper Sessions?
- Queríamos grabar Phantom Punch
antes, pero tuvimos problemas con la agenda del productor, así que mientras
tanto grabamos The Dupper Sessions porque tenía las canciones preparadas.
No tenía intención de publicarlo en aquel momento, pero cuando se lo enseñé a mi
discográfica quisieron editarlo inmediatamente. Fue interesante para mí pasar de
grabar un disco como aquel a Phantom Punch a continuación. Aunque no lo
parezca por lo distintos que son, para mí también hay un nexo de unión entre
ambos discos.
Vives entre Nueva York y Bergen y viajas mucho.
¿Cómo lo llevas?
- A veces siento algo de stress, pero no me
quejo porque puedo viajar por el mundo y tocar mis propias canciones
¿Cómo te va con tu blog, Punch Lines? Ya llevas
cinco años con él…
- Todavía estoy con ello. Me gusta
mantenerme en contacto con quien esté interesado en mi música. Lo mejor de todo
es que gente de partes muy distintas del mundo que me sigue se están haciendo
amigos, así que ahora es como una familia.
Te vi en directo hace un par de años en el
Festival Primavera Sound y fue fantástico. ¿Qué recuerdas de aquel concierto?
- Gracias, de verdad. Fue un concierto
increíble. Normalmente en un festival no te puedes permitir lujos así, pero allí
pudimos llevar cuatro músicos para la sección de cuerda y cuatro para la sección
de viento, además de toda la banda. Fue, tal vez, el mejor momento de aquel
verano y, además, un gran festival.