ENTREVISTAS
2006
Sparklehorse: “Perdí el
interés por todo, incluido la música”

Se podría pensar
que Mark Linkous no tiene ganas de descubrirse ante un desconocido, que no tiene
ganas de hablar. Se podría pensar que Mark Linkous es un genio esquivo y reacio
a las entrevistas. Se podría pensar que (casi) todo lo que Mark Linkous tiene
que decir está en sus canciones, y no andaríamos muy descaminados -la mejor
prueba, su última entrega, Dreamt For Light Years In The Belly Of A Mountain-.
Sin embargo, la realidad nos dice que dejemos de elucubrar, que
todo tiene una explicación más racional -y en este enrevesado mundo del rock,
hay que reconocerlo, con algo más de encanto-. En la actualidad, Mark Linkous
vive perdido como un ermitaño en el medio de un bosque al Norte de California,
sin teléfono. Por lo tanto, sólo acepta entrevistas por correo electrónico. Y su
mánager (sí, de un gremio tantas veces denostado) es el que se encarga de
imprimir las preguntas, llevárselas hasta su retiro, hacerle la entrevista
personalmente, anotar las respuestas y posteriormente, ya en casa, teclearlas
en su ordenador para que los demás podamos saber algo de lo que piensa Mark
Linkous.
Además, para
mostrársenos un poco menos lejano, su grupo Sparklehorse comienza en estos días
su primera gira por España: el
domingo 26 de noviembre está en Santiago, en La Nasa, el
martes 28 en Mallorca, en el Teatre Lloseta, el miércoles 29 en Madrid, en Joy
Eslava, el jueves 30 en Valencia, en Loco Club, y el viernes 1 de diciembre en
Barcelona, dentro del Festival Primavera Club.
El motivo de su
primera gira española es la presentación de su cuarto disco, Dreamt For Light
Years In The Belly Of A Mountain, publicado cinco años después de su
anterior álbum, It’s A Wonderful Life. Parece que tanto tiempo entre
ambos le debe mucho a que durante tres años estuvo sumido en una profunda
depresión. “Dejé de trabajar durante tres años en los que perdí el interés por
todo, incluido la música. No tuve ganas de grabar nada. Y hacer este disco me
llevó otros dos años”.
Aunque no dejó de
componer, el interés por grabar de nuevo le vino gracias a su colaboración con
Danger Mouse, el productor de tanto éxito este año con su proyecto Gnarls
Barkley, y que colaboró decisivamente en el álbum. “Me ayudó a hacer efectivos
algunos sonidos que tenía en mi cabeza y que sólo se podían conseguir con un
ordenador (en canciones como “Don’t Take My Sunshine Away”, “Mountains” y
“Getting It All Wrong”).
En estos cinco años, además de
trabajar con Fennesz, Mark Linkous produjo el disco Fear Yourself de
Daniel Johnston en el 2003 -“no, aún no he visto el documental sobre su vida”-
y, una vez más, volvió a encontrarse con The Flaming Lips -“nunca me he parado a
pensar que ellos tienen el éxito que yo podía haber tenido”, asegura- al contar
con Steven Drozd y gente de su entorno como el productor Dave Fridmann en su
nuevo álbum.
A pesar de tener
distintos colaboradores, Mark Linkous asegura que “todo el disco tiene un sonido
definido, y no se trata de un grupo de canciones que tenía y que he juntado”.
Puede que ayude a descubrir ese sonido saber que hace cuatro años afirmó que
esta vez habría menos canciones lentas y que serían canciones influidas por el
pop que se escuchaba en la radio en los 70. “Sí, ésa era la idea y no cambió.
Este disco tiene más canciones pop que mis dos últimos discos”.
Uno de esos
colaboradores es Tom Waits, que contribuye con su presencia en “Morning Hollow”,
una vieja canción de Mark Linkous que nunca había grabado. “Había mucha gente
que no la conocía y pensé que era demasiado buena para permanecer inédita”. Sin
embargo, a pesar de las diferentes colaboraciones, lo que da unidad al disco es
que gran parte lo ha grabado él mismo, usando su voz como otro instrumento. “Sí,
ésa era justo la idea”, reconoce.

Conociendo lo que le
cuesta grabar sus discos, se puede pensar que le resulta difícil reproducir las
ideas que tiene antes de entrar a un estudio. “Las canciones se escriben de una
forma convencional, con una guitarra acústica y melodía. Después, a partir de
ahí, evolucionan hasta tener su propia personalidad. La canción que le da título
al álbum (que está al final del disco y es instrumental) es la que más se acerca
a lo que tenía en mi cabeza antes de grabarla”.
Tampoco en el proceso
de composición las cosas le resultan fáciles. “Normalmente es un proceso muy
laborioso y me lleva mucho tiempo acabarlas”. Tal vez lo único que ayude sea
grabarlas en su estudio casero, lo que asegura que es producto de su
aislamiento, y que le permite trabajar mucho en ellas. “Sí, fue una buena idea
grabar el disco en casa, porque quería atraer a los seguidores de mis primeros
discos, que fueron hechos precisamente de esa manera”.
Sparklehorse
debutaron en 1995 con
Vivadixiesubmarinetransmissionplot. Al año
siguiente, tras un concierto en Londres, Mark
Linkous estuvo 14 horas en coma tras
mezclar Valium con unos antidepresivos que le habían recetado. Durante todo ese
tiempo, sus piernas estuvieron atrapadas debajo del resto de su cuerpo, por lo
que la falta de circulación de la sangre casi le deja paralítico. Esos hechos y
la posterior convalecencia que le hizo pasar varias veces por el quirófano y
andar en silla de ruedas inspiraron su segundo disco, Good Morning Spider,
en 1998. Gracias a la música salió adelante.
“La música es la única forma de arte en la que me puedo expresar
totalmente. Además de la música, sólo me interesan las motos antiguas”.
Después de tanto
tiempo en activo, algunos descubren ya la influencia de su obra en algunos
artistas nuevos. “No escucho mucha música nueva, así que no estoy al tanto de
grupos que haya por ahí que puedan estar influidos por mí”. Aun así, cita a dos
descubrimientos recientes entre sus favoritos. “Sí, Boards Of Canada y Stars Of
The Lid”.
En unos días,
Mark Linkous dejará su retiro rural para iniciar una gira por España, algo que
parece llevar mejor ahora que hace unos años, aunque pretenda desmentirlo. “No,
se trata simplemente de algo que es parte de todo el trabajo”. ¿Y cómo será esta
gira por España? “Seremos un cuarteto, con Johnny
Hott en la batería, Paula Jean Brown al bajo (quien solía tocar con Giant Sand),
y Chris Michaels al teclado y la guitarra”.