ENTREVISTAS
2006
Outkast, el rap y las raíces

Con su álbum Southernplayalisticadillacmuzik,
Outkast, el grupo formado por Andre ‘Dre’ Benjamín, que entonces tenía sólo 18
años, y Antwan ‘Big Boi’ Patton, se presentaron en sociedad, revelando el
interés por el S.W.A.T.S. (siglas de ‘Southwest Atlanta Too Strong’). Outkast
siempre ha sido un grupo capaz de asumir proyectos muy originales e innovadores,
como ya ocurrió cuando Dre, con su pelo teñido de color rubio platino, participó
en la última gira de Lauryn Hill. Sin duda, esa capacidad de innovación ha
funcionado siempre muy bien, y con frecuencia los críticos han mostrado su
entusiasmo en un buen número de medios de comunicación.
Por ejemplo, Aquemini fue muy bien acogido
por la capacidad de innovación que mostraron en él, siendo definido por una
publicación como “un disco que posee una mezcla explosiva de belleza sonora,
letras punzantes y una espiritualidad impactante”. Centrando sus canciones en
temas como la emancipación, la adicción a las drogas y las relaciones con
problemas, Outkast suelen explorar el lado más desolado de las relaciones
humanas, animando al público a echar un vistazo a sus propias vidas para
intentar solucionar los conflictos personales.
Sin embargo, palabras como ‘diferente’ y ‘original’
no siempre son sinónimo de éxito comercial, aunque en este caso, Outkast también
han sido una excepción, y han conseguido triunfar también ese terreno,
obteniendo uno de sus mayores éxitos con el álbum Stankonia, éxito que se
repitió con Speakerboxxx/The Love Below, y que ahora pretenden reeditar
con su nuevo álbum Idlewild.
“Estamos probando continuamente cosas nuevas, como
desarrollar ritmos distintos que se salen de lo habitual y probar nuevos
‘tempos’ musicales, todo ello para ofrecer un reflejo de lo que está ocurriendo
en el mundo”, asegura Dre. “Siento como si la gente se mantuviera siempre a la
espera para ver qué va a ocurrir inmediatamente después. Nuestra música ofrece
una sensación de urgencia, haciendo que la gente que la escucha haga y sienta
algo especial”.
Uno de sus mayores éxitos hasta ahora del grupo fue
el single “Bombs Over Baghdad”, un tema lleno de hip-hop que arrasaba con todo
lo que habíamos escuchado hasta el momento dentro de ese estilo. “Estábamos de
viaje cuando se nos ocurrió la idea de la que surgió esa canción, en un momento
en el que estaba a punto de estallar una guerra”, recuerda Big Boi, “y resultó
que lo que estábamos bombardeando eran fábricas de leche y un montón de cosas
que en realidad no eran objetivos militares. Recuerdo que pensamos: ‘No saquéis
las armas hasta que realmente estéis decididos a hacer algo’. Ésa fue la idea
que dio forma a la canción”.
“Musicalmente, ese tema refleja el caos que en aquel
momento se estaba produciendo en mi vida y también en la de Big Boi”, añade Dre.
“Todo estaba ocurriendo demasiado deprisa. Acabábamos de publicar Aquemini,
cada uno de nosotros había tenido un hijo recientemente, y la gente nos decía
cosas como: ‘Andre, ¿porqué este chico tiene esa pinta, por qué se viste así,
por qué habla así?’, ‘¿Estos tíos hacen pop?’, ‘¿Se van a separar?’. Con ese
montón de preguntas era como si también nosotros estuviéramos siendo víctimas de
un bombardeo, aunque de otra manera. Teníamos que contraatacar”.
“Siempre estamos intentando mejorar, como músicos y
también como compositores”, afirma Big Boi, cuyo objetivo en los últimos tiempos
ha sido perfeccionar su estilo como pianista clásico, algo que le lleva hasta su
reciente álbum, Idlewild, banda sonora también de una película de época.
En otro de sus grandes éxitos, “Miss Jackson”, Dre
hablaba de su relación con la madre de la que entonces era su mujer, Erykah Badu.
“Parece que muchos jóvenes de color pensaban: ‘Tío, mi suegra me odia’”, afirma
Dre. “Y no quiere decir que nunca nos tomamos en serio las relaciones, no
abandonamos a las chicas a propósito, lo que pasa es que las cosas no siempre
salen como nos gustaría que salieran. Queríamos hablar de esas cosas en una de
nuestras canciones”.
“Pienso que el hip-hop como un todo aún es algo
bastante bueno, pero ahora la gente crea canciones hip-hop con demasiada
facilidad”, añade Dre. “Es muy sencillo conseguir el equipo necesario, un
teclado y ya está, te pones a duplicar muchas de las cosas que ya están en el
mercado, lo que se vende. No tienes que esforzarte mucho para conseguirlo, pero
cuando tanta gente hace exactamente las mismas cosas, la experiencia deja de ser
divertida. Por eso queríamos hacer algo distinto, algo que se saliera de lo
habitual. Teníamos que hacerlo. No somos cantantes, pero en este álbum puedes
encontrar muchas melodías. Es como si hubiéramos llevado el hip-hop a la época
que había antes de esta explosión que vivimos ahora, como si nos hubiéramos
trasladado a la época en la que se escuchaban las músicas que el rap sampleó”.