Dos rupturas: con su grupo y con su novia. Una cabaña en las montañas. La posibilidad de escapar. Meses sin más contacto con personas que con su padre, esporádicamente. Cazando ciervos. Tocando con su guitarra. Al final, un primer álbum en solitario para Justin Vernon bajo el nombre de Bon Iver (algo así como Buen Invierno en francés). Su título: For Enma, Forever Ago (Par Enma, Hace para siempre). Folk crudo, en esencia. ¿Y cómo lo hizo?
A finales
de los 80, Michael Jackson era el artista más vendedor y Prince el que más
credibilidad y creatividad unía. Sus 18 años con el sello Warner son los que
recogen todas sus grabaciones clásicas, aquellas por las que será recordado, las
que le convirtieron en quien mejor supo fundir rock, soul, pop, funk y rhythm &
blues. En una nueva colección de aquella época, llamada Ulltimate, se
recogen 17 de sus mayores éxitos, con, cómo no, “Kiss”, “Purple Rain”, “When
Doves Cry”, “Let’s Go Crazy”, “Sing Of The Times”, “Alphabet Street”, “My Name
Is Prince”… Se echan de menos muchas otras, como “Sexy MF” o “Pop Life”, pero no
había sitio para más. En el segundo compacto se recogen 11 rarezas que sólo
estaban disponibles como caras B, remezclas o en ediciones limitadas, de ésas
que hasta ahora cambiaban de manos por bastante dinero.