Sally Seltmann es prácticamente una desconocida en nuestro Estado. Sin embargo, su debut, The Last Beautiful Day, se editó por aquí. Esta australiana de Melbourne, relacionada con The Avalanches, podría estar jugando en la misma liga que Feist, a la que su música recuerda.
Ella es la gran estrella de la música negra de
fin de siglo, la que ha sobresalido en la regeneración del soul que ha llegado
con Erykah Badu o Missy Elliot.
“¡Hey, es mi disco! ¿Quién podría contar mi historia
mejor que yo?”, se pregunta Lauryn Hill, cantante, rapera, compositora, actriz y
madre. Está hablando de The Miseducation Of Lauryn Hill, su debut en
solitario y uno de los discos que ha impulsado a la nueva generación del soul.
Producido por la misma Lauryn, The Miseducation
Of Lauryn Hill es un álbum que se ocupa tanto de los sentimientos como de
materias sociopolíticas, siempre ante un telón de fondo sonoro que confirma el
indiscutible talento de esta nativa de South Orange, New Jersey.
El título, algo así como El desaprendizaje de
Lauryn Hill, no debe interpretarse literalmente, según explica esta
inteligente mujer de 23, que fue estudiante en la Universidad de Columbia. “El
concepto de desaprendizaje no es lo que parece: he tratado de cambiar la
terminología y, en este caso, se refiere a las cosas que aprendes fuera de la
escuela y de la universidad, más allá de lo que la sociedad considera correcto y
obligado. Respeto de verdad el academicismo, pero hay un montón de cosas que
aprender sobre la vida que no se pueden encontrar en ningún programa de
estudios. Éste es nuestro verdadero paso a la edad adulta, en el que dejamos ese
lugar de idealismo e ingenuidad”.
El esperadísimo debut de Lauryn ha tardado en
llegar. Antes había formado parte de The Fugees, junto a sus compañeros
Prakazrel “Pras” Michel y Wyclef Jean, convirtiéndose en el grupo de rap más
vendedor de todos los tiempos, sin llegar a ser un grupo banal o sin mensaje.
Lauryn Ha pasado buena parte de sus años de
formación en el candelero, primero como actriz, con papeles en As The World
Turns y Sister Act II, y ahora como artista de éxito que aún
encuentra tiempo para causas benéficas: es fundadora de la organización The
Refugee Camp Youth Project, que intenta devolver lo suyo a la comunidad y
mejorara la calidad de vida de los niños urbanos. Como ella misma dice, “quiero
que mi música toque a la gente de verdad. Yo aún trato de formarme a mí misma,
porque como casi todos, todavía vivo y aprendo”.
Esta joven mujer que Chuck D de Public Enemy definió
como ‘luz solar’ y ‘Bob Marley del siglo XXI’, ha documentado su gloriosa y
polifacética vida en su primer disco, que, como su autora y protagonista, es
fuerte, franco, combativo e inteligente, pero sin perder un ápice de delicadeza
y sensibilidad. “Todo parte del corazón. Sé que, a veces, es irónico y muestra
abiertamente su ira y dolor, pero nunca de forma amarga”.
Lauryn Hill tiene muchas experiencias que contar.
“Siempre que me hirieron, siempre que me sentí decepcionada, siempre que
aprendí, escribí canciones”, explica. “Pero la canción que más siento es la que
trata de mi hijo. “Joy Of My World Is In Zion” es para aquellos que pensaban que
yo era así, pero aquí muestro parte del dolor que estaba sufriendo, es mi lado
humano. Fue extraño para mí que esto acabase siendo un tema, pero lo que empezó
como algo oscuro acabó siendo lo más brillante e importante para mí”.
The Miseducation Of Lauryn Hill
va del territorio hip-hop de cortes como “Doo Wop” a los ritmos de inspiración
jamaicana de “Lost Ones”, y a lo largo de todo el disco es la deliciosa voz de
Lauryn lo que engancha y cautiva. Musicalmente aporta calidez y sensualidad, y
demuestra su enorme conocimiento del trabajo en el estudio como productora de su
sorprendente debut. “Los hombres se apuran cuando reciben órdenes de una mujer,
pero si estás pagando a alguien, le pagas para que trabaje bien. Las mujeres que
piden y consiguen lo que quieren serán llamadas putas y dirán que es difícil
trabajar con ellas, por eso no presto atención a esas cosas. La música es lo
importante para mí, la música y mi aprendizaje sobre ella. Soy, además,
perfeccionista y si tengo que repetir algo cien veces, lo repito cien veces”.
Y aunque la actitud de los hombres de la industria
para con las mujeres le repugna, sigue adelante; sabe evidenciar su seguridad y
su inteligencia para rodearse de artistas de talento y de técnicos
profesionales. Su habilidad como compositora prolífica le ha llevado a escribir
para artistas varios como CeCe Williams y, además de componer el impactante
corte que da título al reciente disco de Aretha Franklin, “A Rose Is Still A
Rose”, Lauryn también dirigió el vídeo.
“A los hombres les gusta cuando les cantas, pero
dudan cuando vas más allá y tratas de controlar tus asuntos. La industria es así
de sexista. Nunca califican de genio a una mujer, tan sólo la llaman diva y
piensan que es más que suficiente el cumplido. Es como si nuestro encanto y
vanidad fuesen puestos por delante de nuestras contribuciones musicales e
intelectuales”. Todo un genio, claro que sí.