Por fin se edita un álbum en directo de Dominique A, Sur Nos Forces Motrices, un disco que podemos considerar además un ‘grandes éxitos’, un disco con toda la energía descomunal que transmite su directo. Éste ha sido un proyecto largamente madurado que sólo ha podido llevarse a cabo después de quince años de carrera y en el que colaboran Olivier Mellano a las guitarras eléctricas; Jérôme Bensoussan a la trompeta, trombón, clarinete y baterías; David Euverte al teclado; y Daniel Paboeuf a los saxofones.
Se acabó el brit-pop,
aunque no tenga acta de defunción oficial, y ya hay quien está bien situado
como el mejor recambio. Six By Seven son una de esas buenas nuevas bandas.
Tengo entendido que
lleváis seis años juntos.
- Sí, seis años, pero sólo
dos o tres años como Six By Seven. Nos encontramos en la Universidad. No
éramos una banda que venía del fracaso de otras. Cuando acabamos en la
Universidad, decidimos continuar con el grupo. Hace como unos dos años
sentimos que había algo especial que nos daba un objetivo, un sentido a lo
que hacíamos, y que para nosotros significaba algo tocar y componer.
Grabáis para la compañía
Beggar's Banquet.
- Lo que sucedió es que la
persona que se encargaba de fichar a las bandas nos llevaba siguiendo como
unos ocho meses, viendo todos y cada uno de nuestros conciertos y, al final,
acabó por ofrecernos un contrato.
¿Sentisteis pánico ante
la reacción a vuestros primeros singles?
- No, al contrario: la
reacción a nuestro primer single "European Me" fue la de sentir que por fin
se hacía justicia. Era una canción tan poderosa que pensábamos que lo
merecíamos. Cuando tuvimos la versión definitiva por primera vez en nuestras
manos, pensamos que no podíamos esperar ni un minuto. Y con esa canción todo
el mundo pudo conocernos y leer sobre nosotros.
¿Qué ecos del pasado se
pueden reconocer en vuestra música?
- Supongo que podemos
retrotraernos a grupos como Spacemen 3 o Mercury Rev, pero no hay una lista
tan larga de grupos que podamos citar como influencia. De final de los 80,
principios de los 90, pero también de los 60 como los Beatles. Nos gustan
tanto como a Oasis, pero está claro que lo nuestro no es una copia al pie de
la letra de lo que ellos hacían. Es como nuestra interpretación de esa
historia. Nosotros solíamos tocar en grupos blues o country, pero está claro
que esto es diferente.
¿Os sentís cercanos a
bandas como Mogwai, Spiritualized, Stereolab o Radiohead?
- Sí, viajamos en el mismo
barco que Mogwai, pero estructuramos nuestras canciones de forma diferente.
Lo nuestro tiene más que ver con las letras, y tenemos saxo y órgano Hammond.
Spiritualized son una gran influencia. Radiohead no tanto. Y en cuanto a
Stereolab, nos gustan, pero la relación viene de grupos que nos gustan a
ambos, como Can y otros grupos alemanes de los 70, sobre todo.
¿Pensáis que vuestras
canciones están hechas para el directo?
- Por supuesto. La gente
escucha el disco y, cuando viene a vernos, sienten que ése es el auténtico
propósito de las canciones, porque suenan con potencia y se convierten en
algo dinámico. Somos una banda de directo, de intérpretes. La gente suele
estar enfrente de nosotros sorprendidos, con la boca abierta.
¿Habéis tocado en algún
festival de verano este año?
- Hemos tocado en
Glastonbury y tuvimos como tres veces la gente que suele venir a vernos.
Tocamos la primera noche, la del viernes, y estuvo lloviendo todo el día y
toda la noche. Parece ser que incluso fue peor este año, con lluvia mucho
más intensa y temperaturas muy bajas. Fue alucinante tocar así, con toda esa
gente delante.
¿Cómo son vuestras
relaciones con la prensa británica?
- Son buenas. Cuando
editamos "European Me" todos querían hablar con nosotros y, desde entonces,
están escribiendo cosas positivas.
¿Creéis que tienen un
gran poder para apoyar o hundir a una banda?
- No, no tienen ningún poder.
No pueden vender discos. Lo único que tiene poder es la radio: si consigues
estar en la radio o en la televisión, llegas a millones de personas; en caso
contrario, estás en otros circuitos. Las revistas se dirigen a un público más
selecto, pero también hay que tener en cuenta que han escrito cosas muy buenas
de bandas que eran realmente malas.
¿Creéis que es más fácil
estos días para los grupos que hacen música de baile?
- Sí, ya que puedes comprar un
equipo de grabación por muy poco dinero y sólo necesitas una o dos personas;
además, pones los discos en la calle por muy poco dinero, con lo que las
compañías ganan más. También, su música se escucha en las discotecas, y puedes
intentar hacer un cruce de músicas, como hacen Prodigy.
¿Habéis escrito ya nuevas
canciones?
- Sí, hemos regrabado "For You"
para editar como single y tres canciones nuevas, además de una versión de los
Rolling Stones, "No Expectations", del álbum Beggar's Banquet. No la
reconocerás. Bueno, sí, sólo que se trata de una canción de los Rolling Stones
hecha por Six By Seven. Las canciones del álbum tienen ya tres años. Estamos
cansados de escucharlas en disco, pero no de tocarlas en directo. Las nuevas
canciones no sabemos muy bien cómo serán; aún no nos lo hemos planeado, suenan
un poco más fuertes.
¿Tenéis suerte por tener un
contrato ahora que muchas compañías despiden a sus grupos?
- Sí. No sé si los medios
ayudan a esto. Unas semanas apoyan a unos grupos, otras los tiran... También se
quejan a veces de que la música está acabada o se inventan un nuevo estilo. Sólo
se trata de vender revistas. ¡Si hasta han puesto a las malditas Spice Girls en
las portadas! Tal vez deberían de empezar por intentar algo más ellos mismos. No
saben lo que sucede desde que el brit-pop está en horas bajas. Bandas
como nosotros o Mogwai, que deberíamos ser ahora lo más importante, no tenemos
tampoco sitio porque no sonamos en las radios y así no venden. No sé lo que
sucede, todo es muy difícil.