Ellos mismos hacen la introducción. “Siempre es difícil mirar hacia atrás y ver que todo lo que has hecho es de tu gusto, y en el caso de nuestra discografía aún más. La Kinky Beat grabó su primer disco cuando apenas teníamos un año de vida y en aquel momento era el material del que disponíamos. Está claro que nunca vamos a renegar del trabajo que hemos hecho y que gracias a él hoy estamos aquí, pero es lógico que a lo largo de estos cinco años la banda haya evolucionado muchísimo y ahora puedo decir que estamos mucho más definidos y cómodos con lo que hacemos. Siempre estamos en una continua búsqueda y creo que eso es positivo. Eso es la evolución, ¿no?”
Julián Hernández lo
explica. Seguir haciendo discos como Sesión vermú es una diversión,
para ellos y para quien los siga. "Lo que queremos sobre todo es seguir
disfrutando y no ponernos límites, ni en la música ni en las letras. O sea,
eclecticismo total. Y Sesión vermú es un homenaje a las orquestas de
pueblo y ese aperitivo alcohólico-musical de antes de comer, que para ellos
es toda una putada: después de estar tocando toda la noche hasta las tantas,
tienen otra actuación a primera hora de la tarde. De todas formas, la
alusión no se entiende muy bien fuera de Galicia, porque no existe esa
tradición, e incluso en algunas ciudades gallegas no saben bien qué es la
sesión vermú".
¿Qué pasó con Cultura
popular? ¿Se representó en más sitios?
- La verdad es que no, ni
tampoco estaba pensado tampoco para más. El proyecto nació y se puede decir
que terminó en Santiago, y no pasó de ahí, ya que era un montaje costoso. A
veces recuperamos alguna de sus canciones, como hicimos no hace mucho en un
bar de Oviedo.
¿Qué ha tomado Siniestro
Total para tener un año tan productivo?
- Mucho ácido lisérgico.
No, fuera bromas, es un poco una casualidad que se haya editado todo este
año, pero no es que haya existido una mayor creatividad. Por ejemplo, lo de
Cultura popular estuvo preparándose durante dos años y el disco en
directo editado en Latinoamérica son canciones nuestras de siempre, y surgió
un poco para darnos a conocer allí.
¿Entienden la
profundidad de las letras en Sudamérica?
- Las palabras cambian
mucho de un lugar a otro y lo que en un sitio se entiende, en otro no se
entiende o tiene un siginificado distinto. Su forma de acercarse a las
letras es mucho más estudiantil, de curiosidad, están menos maleados. Con
los topónimos, aunque se imaginaban que se referían a lugares, no dejaban de
preguntar e interesarse por lo que eran.
¿Qué países tomasteis al
asalto?
- Estuvimos en Argentina,
tal vez el lugar con más tradición y mayor número de grupos rock. También en
Perú, que tienen un humor muy especial. En México, donde el humor es mucho
más sarcástico. En Chile, un país muy tranquilo porque en cada esquina hay
dos policías. Algunos de estos países viven bajo dictaduras encubiertas. Y
por último en los USA, en Miami y Nueva York, donde hay mayor comunidad
hispana".
¿Cómo circula allí el
disco en directo Así empiezan las peleas?
- Las tiradas son cortas,
para irnos introduciendo. Pero hay mucha receptividad e interés por el rock
en castellano. En algunos lugares circulan las casetes piratas, y en la
ciudad de México hay un mercadillo en el que te puedes encontrar de todo,
incluso los grupos más impensables como Desechables.
¿Y para cuándo un
Siniestro latino?
- Lo nuestro es más
nórdico. Lo del rock latino está bien en algunos grupos que tienen un
acercamiento muy sincero, como Los Fabulosos Cadillacs, que son muy buenos,
pero hay otros más falsos.
¿Qué queríais decir de
nuevo con Sesión Vermú?
- Sobre todo seguir
disfrutando y no ponernos límites, ni en la música ni en las letras. O sea,
eclecticismo total. Y también un homenaje a las orquestas de pueblo y ese
aperitivo alcohólico-musical de antes de comer, que para ellos es toda una
putada: después de estar tocando toda la noche hasta las tantas, tienen otra
actuación a primera hora de la tarde. De todas formas, la alusión no se
entiende muy bien fuera de Galicia, porque no existe esa tradición, e
incluso en algunas ciudades gallegas no saben qué es la sesión vermú".
¿Es "Chusma" el "Acción
mutante" del rock contra la gente guapa?
- Pues no eres el primero
que nos lo comenta. Nosotros no lo tuvimos en cuenta, pero hay una frase en
la canción que habla de darse pena, de darse asco, y en la novela de Álex de
la Iglesia de la que parte la película hay una palabra que es ‘penasco’, o
sea que algo debe de haber en esa casualidad.
¿Cómo conseguisteis la
colaboración de Robin y Batman para interpretar vuestras canciones?
- Nosotros queríamos a
Pedro J. y a Exuperancia para comentarlas, pero ya ves... Nos pareció mejor
llamar a Gothan City y pedirles a Robin y a Batman que nos ayudaran a
comentar las canciones, y la verdad es que no lo hacen del todo mal. ¡Quién
lo iba a decir!
¿Es "¿Quién vengo
siendo" la versión actualizada de "¿Quiénes somos, de dónde venimos, a dónde
vamos?"?
- Uf, ahí entramos en
cuestiones de filosofía trascendente y no sé yo... En aquélla había toda esa
serie de preguntas que todos se hacen y en ésta es algo más de
introspección, más concretamente de crisis de personalidad.
Javier Krahe con los
Teleñecos. ¿Cuál puede ser la próxima pareja en manos de Siniestro?
- Supongo que Pedro J. con
Exuperancia. Lo que se trata es de hacer canciones distintas, aunque imagino
que el intentarlo no es conseguirlo y que siempre acabamos mezclando a los
Kinks con el blues que tanto nos gusta.
¿Entenderá la monarquía
vuestras canciones?
- Personalmente creo que la
monarquía no entiende absolutamente nada. De todas formas la canción "Joder
Cristina" es bastante amable, me parece a mí.
¿Y si Aznar os escuchara
realmente en privado, sería el final de Siniestro?
- Eso fue en el momento en
que Aznar iba a ser nombrado Presidente del PP. Supongo que lo que paso es
que quiso quedar de moderno y le preguntó a sus asesores o estos le
aconsejaron que citara a algún grupo de entonces y le soplaron los nombres
de Mecano y Siniestro Total y los dejó caer cuando seguramente no sabe ni
quienes somos.
¿Influyen en los viejos
Siniestro los nuevos grupos gallegos?
- Todos tienen su lugar y
puede que sí, que el tema "Así a todo aínda menos mal" parezca una de las
más cañeras. Pero no es necesario recordar que estamos ahí. Y esta canción
en concreto habla de fútbol.
¿Cuántos grupos quedan
aún por piratear en el mundo de Siniestro?
- Unos cuantos, aunque volvemos a lo
de antes: por mucho que queramos abarcar, siempre acabamos en lo de siempre.
Aunque para dar algunas pistas ya contamos con las explicaciones de Robin,
más o menos acertadas según las canciones y las indicaciones que da.
¿En qué estilo os creéis
especialmente incapaces de hacer nada?
- Está claro que con el
jazz no podemos, aunque hicimos un pequeño intento en Policlínico
miserable, nuestro disco anterior. Que éste haya salido más ecléctico no
quiere decir que nos sintamos capacitados para todo.
¿Qué satisfacciones esperan
Siniestro de la música?
- Sobre todo, el divertirnos
nosotros mismos al ensayar y tocar y que haya una respuesta de la gente, una
receptividad que se transmita de vuelta al grupo. Y por ahí va nuestro próximo
disco, una idea que tenemos desde hace mucho tiempo, que es recuperar clásicos
del blues. Aunque al final será un disco mixto: mitad de canciones de
blues y mitad canciones nuestras.