Lila Downs (1968 en Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca, México) es una cantante mexicana. Compositora y cantante especializada en música mexicana y de pueblos indígenas mexicanos entre ellos el mixteco, zapoteco, maya y náhuatl además de las músicas regionales de México, en especial Oaxaca. Comenzó a cantar en clubes de Oaxaca, y en Filadelfia con el apoyo de Paul Cohen. Colaboró en la banda sonora de la película Frida. Algunas de sus canciones más exitosas han sido “Sueño y bendición”, “Estrella oscura” y “La Llorona”. Actualmente vive en Coyoacán, en la Ciudad de México.
De Lila Downs dijo la gran Chavela Vargas que era su sucesora. Casualidad que su último trabajo se llame La cantina (entre copa y copa'. Canta ella baladas rancheras contra el sufrimiento, la soledad y las pupitas del amor. Su música emociona.
Por razones que no
vienen al caso, Radio Futura reaparecen este año. Aunque no es una reunión
en toda regla: simplemente se edita un disco, Memoria del Porvenir,
que recoge sus grandes canciones, páginas de oro imprescindibles en la
historia del rock en castellano, cinco de ellas regrabadas para la ocasión.
Santiago Auserón, Luis Auserón y Enrique Sierra nos cuentan las anécdotas de
esa historia.
- Escuela de calor
- La regrabamos de nuevo
enteramente. Queríamos ver qué pasaba al juntarnos los tres con músicos de
20 años, como los de la banda de Luis Auserón. Se reemplazó el riff
que todo el mundo conoce, tocando el tema al doble de tiempo y cambiando la
melodía de la voz.
- Semilla negra
‑ Sí, otra versión de
“Semilla negra”, pero ésta parece la definitiva. Creemos que las anteriores
no estaban del todo bien resueltas, sobre todo rítmicamente. La experiencia
de tocar con cubanos en la banda de Juan Perro ha servido, curiosamente,
para integrar el corazón latino del tema con las maneras de tocar de
Enrique, de Luis y de su grupo.
- Han caído los dos
‑ Tiene un cierto aire
hispano, con métrica de bolero, por no hablar de la temática pasional. Pero
está llevada a terrenos metálicos en el sonido y en la producción. Aunque
data de 1985, se parece mucho a la manera en que algunos grupos de hoy
arreglan sus temas.
- El tonto Simón
‑ En De un país en
llamas este tema simbolizaba nuestra voluntad de extraer contenidos de
la España profunda. La que se recoge ahora es la versión de Tierra para
bailar, que conserva la voz de la primera grabación pero con la
estructura modificada y los metales de Aswad, convertida en una de las
tímbricas más resultonas de la carrera del grupo.
- No tocarte
‑ La idea original era
tocarla en ritmo de pasodoble, pero se metió un riff guitarrero al
estilo Moratalaz y quedó así. Puede leerse también como un retrato de la
España en la que nosotros crecimos, un país exuberante pero intocable, al
que era difícil meterle mano.
- A cara o cruz
‑ La inspiración proviene
de un día en que fuimos a tocar a Molina de Aragón, contratados por una peña
de amigos en una plaza de toros diminuta. Llovía muchísimo, pero un paisano
con la boina hasta las cejas y un pito en los labios insistía en que no
llovería más. Es el personaje al que llamamos Don Rufio Datura en la letra,
que, curiosamente, está escrita con la estética de carretera de la
literatura estadounidense.
- La negra flor. Paseo
con la negra flor
‑ Radio Futura tuvo una
relación fuerte con Barcelona desde el principio. Nos quedábamos en hoteles
muy exóticos, por el Barrio Chino, y pasamos temporadas muy divertidas.
Imaginamos la historia de un currante, un chavalillo que se está quedando
con una señorita que se gana el pan con desconocidos. ¿Lo de regrabarla? La
cinta se caía a cachos, literalmente. Así que aprovechamos para hacer una
versión con más punch, quitando arreglos superficiales, pero buscando
dar más consistencia a la dicción y al ritmo.
- 37 grados
‑ Es un pastiche
enloquecido de estilos que finalmente son extrañamente coherentes entre si.
La letra es una especie de delirium tremens carnal que, curiosamente,
conectó con la gente. De hecho, no aparecía en la primera selección, por
cuestiones de duración, pero finalmente hubo tantas peticiones de la calle
que aquí está.
- Annabel Lee
- Es la toma en directo de
las sesiones grabadas en el Arena de Valencia. Suena como nos gusta, un poco
tensa y dramática. La gente que ha seguido a Radio Futura sabe que en noches
de buena temperatura podíamos sonar como una banda extranjera de nivel.
- El canto del gallo
‑ Otra vez la España rural,
pensada para pueblos concretos y personas concretas. Aunque podrían suceder en,
digamos, La Mancha, como en un pueblo de Méjico o Colombia. Es un lenguaje
válido para toda la raza, como se dice por allí. Quizás es el tema al que
le tenemos más cariño de todos: ni se nos ocurriría remezclarlo o rehacerlo.
- Veneno en la piel
‑ Una advertencia contra la
toxicidad de la imagen, sobre todo cuando tiene cuerpo femenino y capacidad de
seducción. Aquí quisimos hacer un homenaje a Ollie Halsall, que era uno de
nuestros guitarristas míticos incluso antes de tocar con nosotros: el solo que
hay en la canción es el que él había hecho en la versión instrumental antes de
morir.
- Corazón de tiza
‑ Parte de un amorío infantil.
Tarde de principios de verano, en un barrio pobre de Zaragoza, jugando con unas
niñas. Estas tonterías de críos luego se convierten en enigmas cuando te haces
mayor. Musicalmente buscamos esa especie de inocencia de un tema ligero pero con
garra. Ésta es la versión de Tierra para bailar, mejor resuelta
rítmicamente, con el órgano que tocó Joe Dworniak al final que echa candela y el
rap que hicimos para el maxi.
- El puente azul
- Era el nombre del bar de
Dimitri, un amigo de Londres, en el barrio de Candem. Improvisamos y salió esto:
se empezó a trabajar una noche sin letra y se terminó a la siguiente. De vez en
cuando da resultado intentar aproximaciones tan descaradas y sin preparación.
- La estatua del jardín
botánico
- Con este tema se inició
realmente la carrera consciente de Radio Futura como banda de rock experimental,
dejando atrás un pasado de currantes y estudiantes que firmaron un mal contrato
allá por el 81 que nos llevaba por terrenos no deseados. De repente, decidimos
lanzarnos a un art-rock en castellano que era muy raro para la época, con
final instrumental casi psicodélico. En la versión actual hay varias
generaciones de guitarristas. Al final, este intercambio de ideas musicales
justifica la preocupación de volver a pensar en estos temas.