Ana Fernández-Villaverde, conocida ya como La Bien Querida, aún estaba hace unos meses descargándose manuales para aprender a tocar la guitarra. Hoy encabeza el que puede sea el proyecto de más proyección de un artista sin contrato discográfico. No muchos la han escuchado, pero todos los que lo hemos hecho hemos caído rendidos a sus encantos. Y para comprobarlo no hay más que pasarse por http://www.myspace.com/labienquerida y descubrirla antes de que esté en boca de todos.
Después de los dos
discos de su hermano Enrique, compañero también durante 18 años en Los
Secretos, Álvaro Urquijo se ha decidido a editar su primer disco en
solitario, a la sombra de los cantautores eléctricos de la Costa Oeste
americana.
¿Cuándo
surgió la necesidad de dar rienda suelta a tus canciones?
- En octubre del 97,
coincidiendo con el final de la gira de Los Secretos, cuando nos dimos un
pequeño descanso. Mi hermano comenzó a grabar su disco en solitario y, como
tengo un pequeño estudio en casa, y ya que no tenía presión en cuanto a
fechas y compromisos, empecé a componer. Y, una vez que tuve un disco
compuesto, me propuse grabar las maquetas que había hecho, aunque el
resultado final no cambia en casi nada lo que había hecho en casa.
¿Cómo
se deciden qué canciones son para la banda y cuáles para tu aventura en
solitario?
- Con Los Secretos el
sistema de trabajo es otro. Aunque componga en casa, siempre hay un contacto
con el resto del grupo. El desarrollo de las canciones y la instrumentación,
aunque se pudieran firmar con un sólo nombre, se hace en base a un grupo. Lo
que he hecho ahora es más personal, de trabajo en solitario. Hasta ahora no
había tenido necesidad de hacer nada fuera del grupo, porque estaba
realizado musicalmente con Los Secretos.
¿Cómo
se beneficia Los Secretos de estas aventuras en solitario?
- Estaba claro que después
de 18 años seguidos, aun con altibajos, el grupo necesitaba un descanso.
Hasta ahora, siempre habíamos vivido muy a corto plazo, sin tiempo para
planificar las cosas. Y esto es bueno.
¿Lo
que más te interesa son los solistas eléctricos americanos?
- Sí, aunque escucho mucha
música, cosas antiguas, música vocal. Me gustan guitarristas como Mike
Campbell, de los Heartbreakers de Tom Petty, Roger McGuinn, de los Byrds,
Lindsay Buckingam, de Fleetwood Mac, y también aquellos guitarristas que
cantan y que con su voz imprimen un carácter muy particular.
¿No
hay ninguna influencia de los sonidos mexicanos en tu música?
- Mi hermano Enrique es un
enamorado de las rancheras y de las canciones de José Alfredo Jiménez, una
influencia muy española aunque centrada en México. Mi formación está más en
la música americana de la Costa Oeste. Con Los Secretos, y en solitario,
está claro que las influencias se quedan en algo meramente anecdótico y que
tenemos ya una forma de tocar, de interpretar y de componer.
¿Qué
bandas de los 90 te han llamado la atención?
- Sí, hay montones de
cosas, aunque ahora sólo me vienen a la cabeza grupos como Crowded House.
Tengo más aprecio por canciones que por la obra completa de un grupo y no
pueden ser de un estilo determinado. Me gustan desde Z Z Top hasta Marvin
Gaye, pasando por Chic. De los últimos tiempos, U 2, Pearl Jam o REM. Da
igual que las canciones las vistas de una u otra forma, siempre serán una
melodía y un texto.
Sigues colaborando con
José María Granados de Mamá.
- Él es un gran autor. Poca
gente sabe que hace unos años le ofrecí ser su colaborador en un disco suyo
e intentar hacer de puente para darle salida en directo y en los estudios.
Probablemente retomaremos la idea algún día. A una de sus letras le puse
música para mi disco y lo importante, siempre, es hacer las canciones un
poco tuyas.
También recuperas un
tema hecho con Sabina.
- La letra de "Por el bulevar
de los sueños rotos" nos la hizo llegar a mi hermano y a mí. Meses después nos
preguntó si habíamos hecho alguna música y le llevé un boceto, que fue la
melodía que acabó en su disco. Ésa fue la primera canción que yo había compuesto
sin haberla cantado o interpretado con Los Secretos y ahora tenía ganas de
recuperarla.
¿"Solo
para jugar" es una versión de quién?
- Es una canción titulada "Hold
On" de Ian Gromm, el guitarrista de la banda de Brinsley Schwarz y Nick Lowe,
allá por finales de los 70. Fueron los precursores del pop británico que a mí
más me ha gustado. Lo primero que escuchas es lo que más te marca, como la
primera novia. Esta canción la escuchaba en los bares a los que iba yo en
aquellos años, y me trae buenos recuerdos. Hice una versión porque tenía poco
texto. También tengo en mente hacer versiones de gente como Nick Lowe o Steve
Miller, aunque no es tan fácil adaptar del inglés al castellano.
¿Hasta
dónde tienen cuerda Los Secretos y esta aventura en solitario?
- Todo es positivo en este
momento. Lo de Los Secretos lo hemos dejado descansar en un buen momento y nunca
hemos hecho planes a largo plazo. Lo mejor es ir viviendo día a día. Todas las
puertas están abiertas y tanto mi hermano Enrique como yo tenemos intención de
continuar con nuestras carreras en solitario.