Ya van para tres décadas, desde que empezaran en Glasgow en 1982. En su haber, discos como Screamadelica, Vanishing Point o XTMTR. Otros no han estado a esa altura, pero al menos ellos aseguran que intentan evitar repetirse. Ahora llega Beautiful Future, su noveno disco, se supone que su disco pop, conel que intentan llegar finalmente a todos los públicos, aunque ellos mismos intentan evitar esa definición.
Blue Sky On
Mars es otra muestra
apabullante del talento que Matthew Sweet ha ido perfeccionando a lo largo
de estos años. Conciso, personal y contagioso, el tema "Back To You"
prácticamente define el arte del single. Podría decirse lo mismo de
"Come To California", "Over lt", "Make Believe" o "Where You Get Love",
pequeñas piezas épicas de pura energía pop. Y en "Into Your Drug"
acaba por descubrir su verdadera obsesión: "Cómo voy a entregarte el mundo,
pintado sobre una perla, cuando ni la perla ni el mundo son lo
suficientemente grandes. Todo cabe, menos el tamaño de mi amor".
Guitarras deslumbrantes,
voces que rebosan corazón, ingenio y anhelo, canciones pegadizas y
gratamente difíciles de olvidar. Eso es Blue Sky On Mars -Cielo
azul sobre Marte-, el nuevo disco de Matthew Sweet, con el que culmina
una carrera llena de intenso power-pop. "Siempre he querido hacer un
disco que realmente defendiera al pop", comenta el cantante, guitarrista y
compositor, "algo que tuviera melodía y fuerza a la vez. En este disco no
destaca tanto la guitarra solista; puede que sea mi disco más sencillo hasta
el momento. He tratado de hacer algo un poco diferente a mis últimos discos,
algo con un rollo tipo cósmico. Y aunque contiene partes melancólicas y
canciones que hablan sobre corazones rotos, quería que el resultado final
fuese un poco más animado, más alegre".
El resultado, de hecho, es
puro placer pop. Sweet, un intérprete increíblemente cautivador, irrumpió en
un sello de los grandes en 1991 con Girlfriend, que se ha convertido
en casi un clásico del buen hacer popcon sentimiento; sus
extraordinarios Inside (1986) y Earth (1989) habían preparado
el terreno para la llegada de un talento creador de melodías y letras que
abarcaban una atrevida variedad de sentimientos. Altered Beast (1993)
-y el EP que le siguió, Son Of Altered Beast (1994)-, tomaron un
camino más tumultuoso; en 100% Fun (1995) volvió a destacar una
guitarra deslumbrante y unas armonías igual de brillantes.
Con Brendan O'Brien como co-productor,
quien también ha producido a Pearl Jam, Bob Dylan o Soundgarden, el álbum se
grabó sin Richard Lloyd -Television- ni Robert Quine -Lou Reed-, sus
impresionantes compañeros guitarristas de sus últimos discos. "Claro que me
encanta su manera de tocar", dice con entusiasmo, "pero había llegado el
momento de hacer algo distinto".
La variedad de enfoque es
una de las estrategias de Sweet. En estos momentos no sólo está componiendo
canciones con guitarra, sino también con piano y órgano Hammond.Pero
su pasión por la melodía ha sido siempre una constante: "Recuerdo que cuando
estaba en el colegio un día tuve que quedarme en casa porque estaba enfermo.
Me puse a recordar temas muy melódicos pero tristes, como la sintonía de
MASH", dice sonriendo.
A los veinte años, se mudó
a Georgia desde su Nebraska natal, y empezó a frecuentar los locales de
Athens, la ciudad de R.E.M. Su sello de aquella época le animó a tocar en
solitario y a grabar un disco con su nombre. "Fue maravilloso", recuerda.
"Mi principal motivación era conseguir más guitarras y más equipo. Fue
entonces cuando empecé a concentrarme a fondo en componer canciones sinceras
con mi propia voz".
"Escribo mucho acerca de
las relaciones. Algunas veces las canciones cuentan mi vida y otras tratan
sobre un alter ego; algunas hablan de la felicidad, otras de la
desesperación. Pero todas hablan de la vida: de cómo comprenderla,
tolerarla, cambiarla. Pienso que estas nuevas canciones dan más una
sensación de respuesta que las anteriores. En estos temas, bien hablen de
exponerse a parecer un idiota o bien de tratar de encontrar una respuesta,
existe más intención. Con el título y el ambiente del disco, lo cósmico se
convierte en una metáfora para el viaje que estás emprendiendo, en el que
tienes que enfrentarte con tu vida y tratar de sacarle el mayor provecho
posible".
Después de disfrutar de un
descanso poco usual en él, Sweet se está preparando para su próxima gira. Hace
cuatro años, se mudó a Los Ángeles, de la que dice: "Me encanta porque es donde
surgió gran parte de la cultura pop, y adoro las películas antiguas, la
ciencia ficción, el cine de terror y, por supuesto, a los Fleetwood Mac de la
época de Peter Green y Lindsay Buckingham y a los Beach Boys de Brian Wilson".
Sweet ha convertido una de las
habitaciones de su casa en un estudio. Ahora se enfrenta de nuevo a los
escenarios. "Trato de ser sincero con la gente que conozco cuando estoy de gira,
y eso te puede agotar un poco. Además, me cansa toda la atención que me prestan,
todo está enfocado hacia mí. Pero sigue siendo alucinante, y es un gran cumplido
cuando me encuentro con gente que dice haber llorado con una de mis canciones, o
que una canción les ha animado para poder afrontar el día con otros ojos. Así
tengo presente que la música realmente puede significar algo". Blue Sky On
Mars es ese tipo de música, rica en sus múltiples significados, unidos por
el talento y el corazón.