Lila Downs (1968 en Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca, México) es una cantante mexicana. Compositora y cantante especializada en música mexicana y de pueblos indígenas mexicanos entre ellos el mixteco, zapoteco, maya y náhuatl además de las músicas regionales de México, en especial Oaxaca. Comenzó a cantar en clubes de Oaxaca, y en Filadelfia con el apoyo de Paul Cohen. Colaboró en la banda sonora de la película Frida. Algunas de sus canciones más exitosas han sido “Sueño y bendición”, “Estrella oscura” y “La Llorona”. Actualmente vive en Coyoacán, en la Ciudad de México.
De Lila Downs dijo la gran Chavela Vargas que era su sucesora. Casualidad que su último trabajo se llame La cantina (entre copa y copa'. Canta ella baladas rancheras contra el sufrimiento, la soledad y las pupitas del amor. Su música emociona.
Hubo un tiempo en que
todo era favorable para la irrupción de nuevos grupos en el panorama pop. A
principios de los 80 Madrid era un hervidero de actividad en la que Los
Secretos y Mamá abrieron camino a muchos otros grupos. Lo que pasó fue que
estos últimos dieron casi todos los pasos equivocados que son necesarios
para acabar con una trayectoria con futuro. Y así sucedió. Tres años
duraron, aunque dejaron una inmaculada colección de canciones detrás. Ahora,
en el 97, y después de una colección de sus temas, reaparecen con un
increíble disco en directo que es el que deberían haber grabado hace quince
años. Pero no se trata de una reunión al uso. José María Granados, curtido
por los avatares de la industria, no cree en su continuidad.
Para empezar, me parece
que la grabación de Nada más es toda una lección para los grupos de
hoy en día, una de las mejores grabaciones en directo que se han hecho en
nuestro Estado. ¿Os
sentís satisfechos?
- Sí. Estamos muy
contentos, aunque para llegar aquí ha tenido que pasar mucho tiempo. Tampoco
el sistema que utilizamos en la Sala Sol para la grabación era el mejor, ya
que como es una sala para 300 personas siempre se colaba el sonido de algún
tío que gritaba. Pero eso es lo único retocado. Nunca habíamos hecho un
disco en directo y esto es lo único que podíamos hacer como Mamá, porque
tras la reedición de los antiguos discos que sonaban tan mal, y que pasarán
a la historia precisamente por eso, tampoco nos apetecía demasiado otra
cosa.
Aunque hasta ahora no
había prueba sonora, siempre os habéis manifestado muy seguros de lo que era
el directo de Mamá.
- De lo que había sido en
su tiempo. Tanto a Manolo Mené como a mí, en todas las cosas que hemos
hecho, siempre se nos ha dado mejor el directo. Si Mamá tuvo algún éxito en
Madrid en sus comienzos fue por sus conciertos en directo, ya que cuando
grabamos fue cuando todo se vino abajo.
¿Y
no os parece ésta la mejor respuesta para las hornadas irritantes que
en su día, aunque sólo fuera para llamar la atención, pretendieron incluiros
en los grupos babosos?
- Siempre hubo una relación
con ellos. Yo mismo acabo de presentar recientemente el disco de La Banda
del Otro Lado, grabado en el 88, hace casi diez años y que se edita ahora,
pero en el que estaban gente de aquellos grupos como Patacho de Glutamato
Ye-Yé. Lo que pasa es que nacimos un poco antes y siempre se nos relacionó
con Los Brincos o Los Secretos, y puede que hubiera algo más de relación
musical, pero en lo personal no teníamos nada que ver. Sí es cierto que Mamá
era un grupo de pop, lo que no quiere decir que a nosotros no nos gusten
otras cosas como la psicodelia o el rock'n'roll más garajero.
¿Puede
ser que incluso sea más contundente ahora el sonido de la banda que
entonces?
- Sí. Lo que pasa es que
han cambiado los medios, los amplificadores. Ahora tocamos con Marshall,
antes tocábamos con Malboro... El sonido cambia y también cuenta todo lo que
hemos aprendido en estos años. Además hemos ido tomando un poco de los
grupos de power-pop que han salido después, que ha sido un poco
también la reivindicación. Hace años no hubiera tenido sentido grabar un
disco en directo, ya que grupos de nuestra generación como Gabinete Caligari
aún estaban por ahí, y ahora estamos más relacionados con las nuevas bandas
y los sellos independientes.
¿Se
han endurecido algunas canciones respecto a como las interpretabais en su
día?
- Sí. Realmente nosotros
sólo recuperamos el repertorio para un concierto que hicimos cuando se
reeditó un compacto con nuestras canciones. Todo el mundo hablaba de nuestro
EP, aunque allí sólo iba "Chicas de colegio", y Mamá para nosotros siempre
pesaba como una losa. Así que cuando nos decidimos a retomarlas lo hicimos
con el sonido del directo y con toda la experiencia de estos años.
Lo que si queda claro
son cambios en el ritmo, como "El número equivocado", el principio de
"Escóndete" o el acento de "Ligarse a Vicky".
- Cuando nos pusimos ante
todo el repertorio para saber qué canciones íbamos a grabar, algunas -como
"Buscándote a ti"- no nos convencían. Otras que habíamos tocado menos, sobre
todo del segundo disco que no salió, sí las cogimos con más fuerza, y sólo
tocamos las que nos salían y otras que no habíamos tocado nunca como
"Juguetes rotos" y "Despeinada".
Supongo que Manolo y
José María os habréis quitado un peso de encima con esta grabación, ¿no?
- Todo el mundo nos hablaba
del grupo y está claro que sólo nos podían conocer por los discos, de los
que no estamos nada contentos. Hace un tiempo yo empecé a hacer acústicos
por Madrid y me pedían canciones de Mamá, y ahí empezó un poco todo. Era un
poco reacio y al final hubo que hacerlo, con lo que ya nos lo hemos quitado
de encima.
Da gusto encontrarse con
"Nada más" o "A callejear". ¿Había
una deuda con ciertas canciones?
- Sí. "Nada más" es del
primer EP y "A callejear" formaba parte del proyecto del segundo disco. Las
dos canciones luego las recuperaron Los Secretos. Durante estos años Enrique
Urquijo me ha pedido canciones y vamos a tocar juntos próximamente en
Valencia, así que aprovecharé para llevarle una cinta con otras nuevas
cuatro canciones.
¿Y
se han hecho versiones de alguna de vuestras canciones en estos años?
- Un grupo llegó a hacer
una versión de "Mi perdido amor", que nosotros no volvimos a tocar nunca, y
Los Limones de Ferrol también hicieron una adaptación de "Vete". Y, más
tarde, varios artistas han grabado canciones nuestras, no de las de Mamá,
sino de las que hemos hecho después.
¿Cuándo
surgieron las nuevas canciones "Despeinada"y "Juguetes rotos"?
- "Juguetes rotos" es una
canción de Manolo y Carlos de mediados de los 80, con una cierta estructura
de Mamá. "Despeinada" es más reciente, y la hacía yo en mis conciertos
acústicos recientes o acompañado de Manolo. Tiene una onda más cercana a lo
que sería Mamá ahora.
¿No
pensasteis en invitar a J. de Los Planetas -por cierto, si tengo que
imaginarme a J. dentro de unos años, sólo se me ocurre pensar en ti-?
- Sí, fue una de las
primeras personas en las que pensamos a la hora de los invitados del
concierto. Él nos había dicho que tenía nuestro primer LP y el EP, lo que
pasa es que tenía un concierto en Mallorca el día de nuestra grabación. A
cambio yo sí fui al Actual de Logroño e hice con ellos el "Escóndete" y el
"Himno Generacional #83". Él era casi el único que se había pronunciado y
más que en el sonido, que en ellos hay una considerable muralla de
guitarras, en las melodías es donde se aprecia más la relación con lo que
hacíamos nosotros.
¿Cómo
surgió el contacto con Jaime -de Sexy Sadie- y Cristina -de Dover-?
- El contacto con Jaime
surgió a través de Subterfuge. A Cristina de Dover la conocíamos hace mucho
tiempo; de hecho, en el primer disco de Dover ya aparece Manolo. Habíamos
pensado también en Jorge de Dr. Explosion, pero quería aparecer disfrazado
de colegiala cantando "Chicas de colegio" y era demasiado show, más
aún si no pensábamos incluirla. Nuestra idea era tener a gente de ahora y no
como Loquillo, que sólo invitó a gente de su quinta en su disco. De ahí
también la inclusión de la versión del "Like A Rolling Stone" de Bob Dylan
para que pareciera más intemporal. Algunos nos miraban con mala cara por
esta canción, pero ya llevamos demasiado tiempo en esto como para andarnos
con etiquetas.
O sea, que tenéis
bastante relación con sellos como Subterfute.
- De ahí viene la relación
con grupos de ahora, sobre todo con Dover. En sitios como el Festimad o el
Doctor Music los conocemos a todos. Yo soy muy amigo de la gente de
Mercromina o El Niño Gusano. Estuvimos tres días en el Actual de Logroño y
uno de ellos reconoció que había sido del grupo de fans de Mamá en su día,
aunque no sé si estaría muy borracho cuando lo dijo. Últimamente nos hemos
movido en el rollo de los festivales independientes y a mí me parece que hay
mejor ambiente que cuando Gabinete hacía aquello del cha-cha-chá. Nosotros,
como ya nos habíamos retirado, no tuvimos que llegar a esas cosas, por
suerte. Mi último proyecto es grabar mis canciones de ahora con bandas
independientes.
¿Qué
os parece que el EP de "Chicas de colegio" se cotice tanto entre los
coleccionistas?
- En su día se sacaron 5000
copias numeradas y se cotizaban porque no se había sacado nada de Mamá. Al
final se reeditaron las grabaciones sin tener nada en cuenta. Iban el EP y
los dos Lps de corrido, salvo las dos últimas canciones del segundo disco
porque no había sitio, así, sin comerse el tarro. Yo lo hubiera cuidado un
poco, con libreto, cuidando la remasterización, y quizá esto del directo no
hubiera sido tan necesario.
¿Quedan
más canciones no recuperadas de lo que iba a ser el 21
LP?
- Sí, pero no son muy allá
y no tienen una gran respuesta popular. Cuando preparamos el segundo disco
estábamos muy influenciados por XTC, que es un grupo que siempre nos gustó a
los cuatro. Para mí gusto Andy Partridge es uno de los mejores compositores
que ha habido. Lo que queríamos era dar un paso adelante y no fue el
momento, y menos con la producción del Luis Cobos. Ahora hemos recuperado
las que tenían más relación con el primer disco.
¿Qué
tal la experiencia del reencuentro para grabar "Alta tensión" en el homenaje
a Antonio Vega, vuestra única grabación en quince años?
- Antonio Vega siempre nos
había gustado mucho. A nosotros nos llamó Paco Martín para grabar como Mamá
y ni se nos había pasado por la cabeza esa posibilidad. Lo curioso de ese
homenaje de hace tres o cuatro años fue que nos llamó poderosamente la
atención que teníamos un sonido de banda, que no nos habíamos juntado los
cuatro desde hacía mucho. Ése fue el primer acicate y el segundo llegó
cuando se editó el disco recopilatorio y nos ofrecieron un disco en directo
en una pequeña sala. Así que nos decidimos por El Sol y por grabar un disco
autogestionado. Pero como había que pedir permiso para las canciones a
Polygram, cuatro días antes la compañía decidió participar en el proyecto.
¿Y
que hay de la poca suerte con los diferentes grupos con los que lo habéis
intentado durante estos años?
- Cuando estuve con Los Restos
llegamos al final del Villa de Madrid y parece que iba para adelante, pero la
industria no lo entendió, y ahí quedé bastante desencantado. Luego vino la
experiencia de Los Frenillos en el que sólo grabé una maqueta y se metió una
casa de discos que lo vio claro al lanzar singles que no eran míos ni nada, y lo
dejé rápido. Luego grabamos el disco de La Banda del Otro Lado, que sale ahora,
ocho años después. Y, más tarde, Buenas Vibraciones, una banda psicodélica con
Iñaki Altolaguierre y Patacho, que editó un disco que ahora vamos a reeditar con
Subterfuge.
¿Ese
"FIN" que aparece al final de la carpeta de vuestro compacto es realmente así,
punto y final?
- Lo que vamos a hacer este
verano es tocar por ahí, que el disco no se vende solo, y después tenemos
proyectos por separado. Y si nos proponen algo como Mamá, lo hacemos, pero mucho
me temo que no va a pasar nada.