"Disculpe, se le ha caido un pedacito de horror". Celso: voz y guitarra; Xosé: guitarra; Juan: teclado; Toño: coros y bajo; Guillermo: percusión y batería. Desde Pontevedra, Instructor Mundial, esperando su oportunidad.
El rap
va encontrando por fin su normalidad en este Estado. Las propuestas van
desde Def Con Dos hasta Missión Hispana, pasando por El Club de los Poetas
Violentos, Frank T, Los Verdaderos Kreyentes del Hip-Hop, Alma Vacía, Siete
Notas Siete Colores, La Puta Opepé, Eat Meat, Parafünk... Y Latino Diablo,
que cubren, con sus instrumentos tradicionales, uno de los espectros más
amplios. Se les nota la experiencia de los que llevan trabajando varios
años. Javier y Mario nos lo cuentan.
Por el
sonido conseguido en vuestro debut, parece que lleváis un tiempo en esto.
¿Cuáles fueron los comienzos de Latino Diablo y vuestros grupos anteriores?
- Viene de
hace tiempo, cuando Mario y Javier empezamos a trabajar juntos con la
intención de hacer algo en común propio y personal, formando, ya de una vez,
nuestra propia banda. Hace año y medio apareció Manolo, y ahí surgió Latino
Diablo como banda. Hasta entonces habíamos estado en grupos de barrio y
tocando contratados para otros músicos. Lo que pasa es que cada uno como
instrumentista lleva tocando bastante tiempo y eso ayuda cuando tienes un
concepto y una banda, y supongo que se nota en la calidad musical.
¿Quién de
vosotros se encarga de cada instrumento y cómo surgió el contacto con la
discográfica?
- Latino
Diablo es un grupo y, desde ese punto de vista, da igual quién toca cada
instrumento; no es nada importante, y hasta a nosotros se nos olvida.
Coincide que Mario toca la batería, Manolo el bajo y Javier la guitarra,
rapeamos los tres y en cuestión de composición surge de diferentes
ideas, aunque Mario trabaja más las letras. Las ideas aparecen de cualquier
lado: una frase, un riff del bajo o algo que surge en el local. Con
la compañía contactamos un poco por amistad. Conocíamos a Ramón Martín y a
Juan antes de que se iniciara la historia de la compañía Zero y, mientras
nosotros íbamos componiendo, ellos empezaban con el sello. Había una maqueta
previa que movimos por ahí e incluso nos presentamos al concurso Imagina
Rock.
Si hay
algo que sorprenda en vuestro disco El mundo no es de la gente humilde
es el tema "Bajo una misma bandera". En esa canción la producción puede
acercarse a las canciones de Tricky ¿Conocéis algo similar que se haga en el
Estado y qué os parecen las producciones de Suso Sáiz para el último disco
de Esclarecidos?
- No conozco
ninguna banda que haga lo que hacemos nosotros en cuanto al concepto. Más
que por una moda, nosotros apostamos por un concepto original, tanto en lo
musical como en lo lírico y no es que se trate de un único tema en concreto.
Es curioso lo de Tricky, ya que eso es lo que dice la gente, y ninguno de
los tres tenemos un disco de él. El concepto era más Wu-Tang Clan en esa
canción, y lo del trip-hop, aunque mucha gente lo ve, nosotros no lo
tenemos nada claro. En otros casos, con una palabra lo defines todo, pero en
nuestro caso hay mucho más. Suso Sáiz es amigo nuestro, pero el disco de
Esclarecidos lo hemos escuchado después de grabar el nuestro. Tampoco
conocemos la trayectoria de Suso.
¿De qué
estáis más contentos en cuanto a la producción?
- Lo mejor es
que realmente suena como hemos querido, siempre contando con los medios que
teníamos: se ha grabado en nueve días y otros nueve de mezclas, muy rápido.
Ha sido duro para nosotros ya que hemos encarado todo el trabajo y el
resultado es lo que es Latino Diablo, aunque el directo sea más salvaje.
¿Quién te va a producir a ti un primer disco? Tienes que dejar claro quién
eres y, sobre todo, de cara a que podamos hacer un segundo disco, para que
quien venga de fuera se pueda remitir a una base. Claro que es preferible no
hacerlo en tan poco tiempo y eso dependerá en un futuro del resultado de
este disco.
Los
mensajes no son excesivamente directos; sin embargo hay un tema, "Animales",
en el que queda todo bien claro y, tal vez, por ese contraste con el resto
de las canciones, llega mucho más.
- Es algo que
compartimos. En cuanto a las letras contra el sistema estaba todo tan
mascado y lo decían de una forma tan obvia que nadie tiene que pensar ya
nada. Es todo demasiado fácil, aunque está bien porque lo importante es
luchar contra el sistema con las armas que tienes. Nosotros hemos buscado
que la gente piense un poco y es toda una aventura, porque nadie propone eso
aquí. En "Animales" queríamos un ataque frontal, había que conseguir que la
gente se sensibilizara con ese tema y no cabían rodeos. Por eso comienza
diciendo aquello de "Latino Diablo contra la ironía".
Supongo
que vuestro abanico de influencias es muy amplio.
- La verdad
es que venimos de diferentes mundos y nos gustan muchas cosas, especialmente
el funk de los 70, cuando ya se utilizaban máquinas, cosas como
George Clinton, que eran grupos muy abiertos. Y de ahora cosas como el Wu-Tang
Clan, Arrested Development, Snoop Dodgy Dog, Speech... grupos que utilizan
esas bases hip-hop con las raíces de color: el soul, el
funk, la música que escuchábamos cuando éramos pequeños, y que prestan
importancia al mensaje.
Además de
vosotros grabando con Zero, existen tres sellos especializados en rap,
como son Yo Gano, No More y Zona Bruta.
- Todo lo que
sea apoyar este tipo de música es bueno, y no hay que cerrarse a los demás.
No puede ser que, siendo tan pocos, nos dediquemos a criticarnos los unos a
los otros. No tiene lógica. Importa lo que se diga, si lo expresas en la
manera en que verdaderamente lo sientes, y no la forma. Se trata de ser
abiertos y aceptar todas las propuestas.
¿Tiene eso
que ver con el uso que hacéis de los instrumentos tradicionales?
- Por supuesto. A
nosotros el cuerpo nos pide eso: expresarnos con guitarra, bajo y batería, pero
eso no quiere decir que sea distinto, ya que lo que decimos lo expresamos como
lo entendemos. Y no está bien que esto se convierta en un coto cerrado en el que
quien no utiliza las máquinas, los platos, los samplers y los disc-jockeys
no tenga cabida. No se reduce a una cuestión de imagen, de envoltorio y de
forma. Decimos en una frase que "Puedo hablar más alto, pero no más claro" y ahí
dejamos bien claro que lo que se dice es más importante que la forma.
Aún empleando
instrumentos convencionales, metéis samplers en vuestras canciones.
- El 90% de los
samplers son nuestros. Puede que quede muy pobre, pero así es. Lo hacemos más
que nada para que vaya con el espíritu de la canción. Está el de "Animales", que
es de una cantante latinoamericana que no conocemos, unas cuerdas que utilizamos
de un disco muy antiguo de un saxofonista americano y la introducción de
"Latino" es un texto del Ché, con algo de eco.