Tarik y la Fábrica de Colores, después de la niebla
Primero fueron los Yacentes. Desde Córdoba, Álvaro Muñoz comandó componiendo y tocando la guitarra en aquel grupo que editó un mini-LP con la discográfica DRO antes incluso de que Los Planetas hubieran imaginado tener un grupo. En 1990 apareció su primer disco con su nuevo proyecto, Tarik y la Fábrica de Colores. Tras una larga etapa en Londres, Tarik (nombre que utilizaba su abuelo para escribir crónicas taurinas) volvió a su tierra y grabó un segundo disco ocho años después. En 2005, tras otro periodo de tiempo igual, reaparece con su tercer disco, Sequentialee, el primero de esta nueva trayectoria. Ahora edita El hueso y la carne, tan sólo dos años después.
Quien los haya visto en directo -bueno, también vale casi cualquiera de sus fotos- sabe que estos tipos parecen recién licenciados de la Facultad de Matemáticas -aunque estén lejos, por ejemplo, del maths-rock de Battles-, una tropa que no importaría nada llevar a casa de los padres de uno. Aun así, esas pintas sólo las podamos asociar a alguno de ellos, porque ni siquiera dan la impresión, por su apariencia, de compartir nada en común.
JESSE MALIN: On Your Sleeve (One Little Indian-Popstock!)
El último bardo del rock hace un alto en su carrera y echa la vista atrás hacia una buena parte de los músicos y las canciones que le empujaron a ser lo que hoy es. Amigo de Springsteen y nacido en el punk con su grupo D Generation, entre esos dos parámetros se ha movido siempre Jesse Malin.
Al principio uno se teme lo peor, porque el documental musical Made In Jamaica comienza con mucho dancehall o cómo se llame la variante en concreto que se ve en el film que, en algunos casos -no todos, por suerte- tiene que ver bastante con las hazañas sexuales de sus autores. Pero, poco a poco, la cosa fue ganando. Más que nada porque apareció el reggae. Y porque también asomó la isla, sus calles, sus gentes... Nada tocado en profundidad, porque la música es la que domina, pero todo guiado por las letras de las canciones.
Diez años han tardado. Más incluso de lo que le llevó a The Beatles grabar toda su discografía. Pero aquí está por fin el tercer y esperadísimo disco de Portishead. Si de algo querían renegar era de la etiqueta del trip-hop y de convertirse en música sencilla para sonar de fondo en cualquier momento. Y lo han logrado con un disco más radical en su sonido, uno de los grandes álbumes de este principio de siglo. El tercer disco del trío de Bristol se llama, sencillamente, Tercero (Third). Hablamos con ellos, con excepción de Beth Gibbons, su cantante, que nunca hace declaraciones, alargando su misterio.
Después de que la música de sus anteriores discos protagonizara unas cuantas campañas publicitarias, de que Pedro Almodóvar dijera de ellas que “todas sus canciones son joyas”, y que “son como dos gatas cantando en plan Billie Holiday, raras y maravillosas”, de haber desquiciado a la crítica que se debate entre rendirse a sus pies o criticarlas sin piedad, CocoRosie editaban recientemente su disco The Adventures of Ghosthorse and Stillborn. Se trata de una nueva vuelta de tuerca a su disparatadamente deliciosa propuesta que esta noche presentan en Pontevedra.
Antes de nada, conviene señalar el lujo que significa contar en el Noroeste ibérico con un Festival que se permite ofrecer como nombres más atractivos grupos que en otros lugares vestirían con letras menores. Además, en el recinto ferial de Vilagarcía todo se toma con más calma y nunca se siente la sensación de aglomeración. Año tras año, tan sólo se necesita que la meteorología acompañe, porque con lo demás no hay problema.