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SHOTTA

Shotta, hecho, es fácil

 

Comenzó con su hermano Tote King en un disco acreditado a ambos cuando casi no alcanzaba la mayoría de edad. Después, en el 2004 llegaría su debut, La selva, al que seguiría una época de inestabilidad. Ahora, perfectamente asentado como una de las mayores realidades del hip hop en castellano, llega su segundo disco, Sangre.

 

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CAMPUS GALICIA MEJORES DISCOS DE LOS 90 THE STONE ROSES

ULTRASÓNICA

MEJORES DISCOS DE LOS 90


THE STONE ROSES: The Stone Roses (Silverstone-Universal, 1989)

 

         Sí, no hay dato equivocado en el encabezamiento. The Stone Roses, el debut del grupo del mismo nombre fue editado a finales de 1989 aunque, al igual que le ocurriera a London Calling de The Clash, disco editado a finales de 1979, su influencia y su repercusión fue mucho mayor en la década siguiente. Por esa única razón está aquí, entre lo mejor de los 90. Y es que sólo algunos discos tienen el poder de cambiar el mundo de la música, y éste lo cambió a principios de los 90. 

            La extravagancia psicodélica y bailable que era The Stone Roses nació en la época del auge de Mad-chester (la locura de Manchester), los pantalones de campana, el club Hacienda y el éxtasis. Ya desde la magnífica apertura del álbum con “I Wanna Be Adored” –donde, por una vez, la arrogancia no era una exageración- hasta el final de “I Am The Resurrection”, cada nota estaba en su lugar y valía su peso en oro. El  trabajo a la guitarra de John Squire era algo mágico, la labor de un nuevo héroe para una nueva generación, mientras que Ian Brown, un vocalista ciertamente limitado, nunca cantó con la misma pasión, acompañado por una sección de ritmo a cargo de Mani y Reni que había prestado mucha atención a todo lo que el –segundo- verano del amor tenía que aportar. 

         Comenzaron convertidos en los dioses de los pantalones de cuero de Manchester, aunque su nombre siempre pareció muy poco apropiado para unos líderes de la generación química. Acabaron, después de un parón de cinco años, en una espiral de desacuerdos, acusaciones y la humillante revelación de que su cantante no podía entonar una melodía decentemente. Pero durante el tiempo que medió entre ambos, The Stone Roses fueron los reyes del mundo. 

         Su primer disco, al que únicamente le faltó incluir “Fools Gold” para ser glorioso, permanece como una de las más curiosas historias del pop reciente. O sea, cómo cuatro tíos más que habían crecido al amparo de bandas tan poco relevantes como Spear Of Destiny y el indie-pop sin pretensiones se enamoraron de la música de baile y de su ambiente y consiguieron elevarse y hacer funk-rock fantástico. ¿Puede haber sido tan fácil? 

         Sí, y diez años después de su edición, The Stone Roses todavía suena tremendo. Aquellas canciones febriles y espectrales han envejecido muy bien. A partir de ahí vinieron recopilatorios, rarezas, vídeos e incluso un segundo disco, además de diversas aventuras en solitario de cada miembro, pero es aquel primer disco el que todavía fascina. The Stone Roses no podían esperar superar su debut y, por supuesto, nunca lo consiguieron. Mirando hacia atrás diez años queda claro que aquí había un grupo –y un disco- entre un millón.   

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Xavier Valiño