Afincados en el Área de la Bahía de San Francisco, Rupa & the April Fishes componen música que desafía cualquier clasificación. Su álbum debut, eXtraOrdinary rendition, deja al descubierto influencias de la chanson francesa, el tango argentino, el swing gitano, el folk estadounidense, las cumbias latinas eincluso las ragas indias.
CAMPUS GALICIA MEJORES DISCOS DE LOS 90 NIRVANA NEVERMIND
Escrito por Administrator
CAMPUS GALICIA MEJORES DISCOS DE LOS 90 NIRVANA NEVERMIND
NIRVANA: Nevermind (Sub Pop/Geffen-BMG, 1991)
Hace poco en las noticias locales
comentaron un incendio en una casa de la vecindad. Parece que alguien había
dejado la espita del gas de la cocina abierta sin darse cuenta y que, cuando
volvió, encendió un cigarro y… Se había acumulado tanto gas y fue tan
grande la explosión que, cuando llegaron los bomberos para hacer su trabajo, no
quedaba mucho de la cocina ni de la casa.
Si uno lo piensa detenidamente, ese incidente puede recordarle el impacto
explosivo que tuvo el álbum Nevermind de
Nirvana cuando se editó allá por septiembre de 1991. Durante años la escena
rock americana había desaparecido prácticamente, y necesitaba desesperadamente
algo fresco que le diera nueva vida. El gas en la industria de la música había
quedado abierto demasiado tiempo y había demasiados buitres esperando el próximo
gran acontecimiento.
Por aquel entonces, Nirvana no era más que un desaliñado combo de tres tipos
con una considerable energía punk que nunca habían dedicado ni un minuto a
considerar la fama como una opción seria para una carrera en la vida.
Simplemente querían hacer el tipo de música que les hiciera felices y que los
mantuviera al margen de cualquier problema. Su primer disco, Bleach,
de 1989, exhibía algo prometedor y, también, alguna que otra bravuconada,
aunque no mucho más en proporción que muchas de las bandas independientes que
nacían en Seattle al mismo tiempo: Soundgarden, Pearl Jam, Mudhoney, Alice In
Chains, Mother Love Bone, Screaming Trees...
Pero cuando Nevermind se publicó
dos años después, esta vez en una multinacional, encendió, sin proponérselo,
la mecha que arrasó con todo a su alrededor. Era la perfecta combinación de
actitud punk, rock setentero y melodía pop, algo que casi no se había oído
con anterioridad, a no ser por los Pixies o en elementos de Hüsker Dü,
Dinosaur Jr. y los propios Sonic Youth. Con el apoyo de un poderoso equipo de
promoción detrás, el álbum se comió la escena, impulsado por “Smells Like
Teen Spirit”, el himno adolescente de los 90, y ayudado por canciones como
“Come As You Are”, “Lithium” o “In Bloom”.
Todos pudieron oler el gas entonces, pero nadie vio como llegaba la
explosión. De hecho, hubo muchas bajas con el éxito de Nirvana, entre ellas la
del mismísimo Kurt Cobain, desbordado por la fama, y de casi toda la escena
grunge, que desde ese instante iniciaría el previsible descenso. Ahora bien,
desde que Nirvana aterrizaron en la escena rock y salieron lanzados desde la
puerta en llamas de la industria musical, nada volvió a ser lo mismo.