Afincados en el Área de la Bahía de San Francisco, Rupa & the April Fishes componen música que desafía cualquier clasificación. Su álbum debut, eXtraOrdinary rendition, deja al descubierto influencias de la chanson francesa, el tango argentino, el swing gitano, el folk estadounidense, las cumbias latinas eincluso las ragas indias.
CAMPUS GALICIA MEJORES DISCOS DE LOS 90 BRUCE SPRINGSTEEN THE GHOST OF
TOM JOAD
Escrito por Administrator
CAMPUS GALICIA MEJORES DISCOS DE LOS 90 BRUCE SPRINGSTEEN THE GHOST OF
TOM JOAD
BRUCE SPRINGSTEEN: The Ghost Of Tom Joad (Sony, 1995)
Después de cada golpe de éxito, Bruce Springsteen ha respondido siempre
con algo más personal y oscuro. Puede que cuando todo se vuelve demasiado
grande, lo que le apetece es girar y darle la espalda, o, más probablemente,
utilizar la libertad del éxito para relajar los músculos y hacer lo que
realmente le gusta, lo que en su caso significa trabajos menos comerciales pero
con mucha más sustancia. Después de Born
To Run vino Darkness On The Edge Of Town; tras The River vio la luz Nebraska;
a Born In The USA le siguió Tunnel
Of Love; y al Óscar de “Streets Of Philadelphia” respondió con The
Ghost Of Tom Joad, su único disco verdaderamente relevante de los 90, algo
así como lo que le ocurrió a Bob Dylan con su imprescindible Time Out Of Mind.
En este caso, el hermano gemelo de Nebraska
toma como punto de partida a Tom Joad, el personaje principal de Las
uvas de la ira, el reverenciado libro del ganador del Nobel John Steinbeck,
para acompañarlo por los caminos más difíciles del sueño americano, desde el
Sureste hasta California. Una gran parte de El
fantasma de Tom Joad sigue, también, la estela de Woody Guthrie, influencia
citada muchas veces por el propio Springsteen y que nunca encontró reflejo en
su obra como en este álbum: un nómada recorre los paisajes más desolados de
los Estados para pintar imágenes vívidas y resonantes de sus habitantes más
desahuciados, en este caso a través de canciones desnudas interpretadas a golpe
de una austera guitarra acústica y un mínimo y ocasional teclado.
Sí, el balance final de The Ghost
Of Tom Joad es ciertamente desolador: una docena de canciones, siete
muertos, dos guerras, un asesino en serie, un viudo, un asalto a un banco de
provincias por una pareja del estilo Bonnie & Clyde, una explosión en un
laboratorio ilegal, al menos tres cruces ilegales de la frontera y un trabajador
del acero que decide que, tras morir, prefiere ir al infierno que al cielo, ya
que se sentirá más cómodo entre el humo y el fuego. Y lo que le falta no es
algo fácilmente predecible: no hay estribillos épicos, no hay grandes frases
para corear ni nada que se parezca ni remotamente a un final feliz.
El fantasma que planea sobre estas canciones es el fantasma del cantante
protesta vagabundo, el cantante de los sindicatos de trabajadores, el contador
de las historias no contadas. Con este disco y su gemelo Nebraska,
Bruce Springsteen se sitúa en el mismo plano y nivel que Woody Guthrie y Bob
Dylan. Muy, muy pocas veces alguien ha escrito canciones de gente que nunca llegó
a conocer de una forma tan convincente.