Después de más de dos años de gira ininterrumpida desde el lanzamiento de su anterior disco, la banda ourensana escogió esta vez los estudios de Casa de Tolos y el sello PAI-Música para retirarse a darle forma a su nuevo trabajo discográfico, Paraugas universal, un refugio donde bailar las alegrías, disfrutar los amores, cantar, sonreír... En sus 15 canciones cuentan con las colaboraciones musicales de Guadi Galego, Uxía oPaulo Borges, entre otros. Hablamos con el cantante -y actor- Sergio Zearreta, también conocido como ‘Trosma’.
En su día, la grabación del mejor álbum de The
Waterboys, Fisherman’s Blues,
se alargó durante tres años. Sólo se publicaron una mínima parte de sus
sesiones. Too Close To Heaven
recupera, en el 2001, los mejores momentos aún no editados. Mike Scott nos
presenta sus canciones, una por una.
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“On My Way To Heaven (Don’t You Wanna Go?)”
- Aprendí mucho leyendo viejos textos de gospel. Tuvo muchos títulos
distintos, entre ellos “The Gospel Train Is Coming”, y en un principio incluía
varios versos más. Tuve que cortar la letra, y le añadí un par de versos míos
y un ritmo de blues con toques de country. Recuerdo que la primera vez que la
toqué debió ser hacia finales de 1986. Fue la canción que utilizamos durante
dos o tres años para iniciar nuestras actuaciones. Esta versión surgió a la
segunda o la tercera toma, y cuenta con un ritmo muy especial a cargo de Noel
Bridgeman.
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“Higher In Time”
- Cuando empezamos a preparar el álbum Fisherman’s Blues, ésta
era una de las canciones que siempre estaban a nuestro alrededor. Estuvimos dándole
vueltas a distintas posibilidades antes de grabarla, y de repente se me ocurrió
que, teniendo en cuenta que Anto Thiswhistle había compuesto la música, sería
interesante que él tocara el bajo en la grabación, porque eso le daba una
nueva energía. La grabamos en la primera toma en la que participó él en
febrero de 1987. Steve Wickam y yo hicimos una especie de dueto con el fiddle y
el piano.
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“The Ladder”
- La escribimos en 1985, mientras estábamos grabando This Is The Sea.
No llegamos a grabarla para aquel álbum, pero me la guardé, y un buen día se
la enseñé a los demás. Steve, Anto y Trevor no la habían escuchado nunca, lo
cual no impidió que al interpretarla lo hicieran con una enorme espontaneidad.
Dave Ruffy, que tocaba la batería, pensó que la canción no necesitaba contar
con ningún tipo de batería y decidió quedarse callado, sin hacer nada,
mientras grabábamos. Creo que acertó de lleno.
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“Too Close To Heaven”
- Todo el grupo, excepto el batería Kevin Wilkinson, había tocado esta
canción anteriormente, en dos versiones muy distintas entre sí. Creo que
acababa de escribir la letra cuando grabamos esta versión final, y ahora cuando
la escucho puedo sentir la emoción tan especial que había en el estudio
durante la grabación. Steve y Anto tuvieron que improvisar, sin saber muy bien
qué dirección llevaría el ritmo un par de estrofas más tarde. El resultado
es una auténtica demostración de compenetración musical, algo que para todos
aquellos músicos era algo natural que surgía casi a diario.
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“Good Man Gone”
- Así es como me sentía a finales de 1987, cuando la compuse:
confundido, fatigado y viendo cómo mis relaciones se iban desintegrando poco a
poco. “Good Man Gone” no consiguió formar parte de las sesiones de grabación
que hicimos a finales de 1988, aunque seguimos tocándola en directo. Ésta es
la versión que finalmente grabé en 1991, con algunos arreglos nuevos.
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“Blues For Your Baby”
- Estaba componiendo “Blues For Your Baby” cuando viajamos a
California. Es mi homenaje personal para Anto, el saxofonista del grupo, y también
me sirvió para expresar en aquel momento la pasión que siempre he sentido por
el blues. Jim Keltner añadió un poco de ritmo al tema y nos pasamos veinte o
treinta minutos tocando. Yo sólo cantaba los dos versos que había escrito,
pero lo hacía una y otra voz. Cuando volví a grabarla catorce años después,
la edité y finalmente le añadí el tercer verso que incluye ahora la letra.
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“Custer’s Blues”
- Surgió en forma de maqueta durante la grabación de This Is The Sea
a principios de 1985, aunque nunca llegamos a grabarla para aquel disco. La
verdad es que no sé muy bien por qué, ya que siempre ha sido una de mis
canciones favoritas. En 1987, en una grabación, empecé a tocarla justo cuando
terminé de cantar otro tema. En aquel momento, Steve estaba tocando la
mandolina eléctrica, y Anto, por alguna extraña razón, se puso a tocar el
piano. Peter McKinney incluyó el sonido de pequeñas explosiones, como si
fueran disparos de escopeta. Cuando llegamos al final del tercer verso, la canción
dio paso a una auténtica recreación musical de la famosa batalla de Little Big
Horn en la que murieron el general Custer y todos sus soldados.
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“A Home In The Meadow”
- Había estado viendo la película La conquista del Oeste, con
James Stewart, que incluye esta canción en su banda sonora. Me aprendí la
letra (la música ya la conocía), y la guardé durante algún tiempo. Un día
que estábamos muy ocupados grabando, me metí en el estudio después de cenar y
empecé a tocarla. Poco después llegó el grupo. Steve debía estar aún tomándose
el postre, porque no apareció por allí. La parte instrumental del final
procede de una grabación que hicimos un año antes, en la que sí participó
Steve con una especie de cántico típico de Irlanda.
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“Tenderfootin”
- Estábamos en una sesión
nocturna. Trevor empezó a tocar una pequeña melodía de blues, y Kevin
Wilkinson se incorporó en la batería. Yo encontré un piano eléctrico. La
parte con más sonido de cuerda fue surgiendo de modo espontáneo, a medida que
íbamos tocando. En cuanto al título, le había dado vueltas desde hacia
tiempo, y cuando intentaba decidirme, siempre surgía la misma expresión en mi
mente: “Eres una novata, nena”. Después se me ocurrió el segundo verso, y
antes de darme cuenta, había compuesto el tema completo.
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“Lonesome Old Wind”
- La sesión en que la grabamos fue una de las más increíbles que
recuerdo. El productor nos hacía cantar con un tono cada vez más agudo, así
que coda vez que tocábamos para él elegíamos un tono bastante alto. Bob trajo
a Jim y a un joven bajista llamado John Patitucci. Fue mi primera canción de
las nuevas, y la versión de más de veinte minutos que grabamos representaba en
aquel momento para mí la mejor música que fuimos capaces de crear aquel año.
En cambio, mi voz sonaba demasiado primitiva, por decirlo así, y la letra
estaba sin terminar cuando grabamos Fisherman’s Blues. Ahora, en el
2001, la he vuelto a montar y la he cantado como es debido con la letra
totalmente terminada.