Después de que la música de sus anteriores discos protagonizara unas cuantas campañas publicitarias, de que Pedro Almodóvar dijera de ellas que “todas sus canciones son joyas”, y que “son como dos gatas cantando en plan Billie Holiday, raras y maravillosas”, de haber desquiciado a la crítica que se debate entre rendirse a sus pies o criticarlas sin piedad, CocoRosie editaban recientemente su disco The Adventures of Ghosthorse and Stillborn. Se trata de una nueva vuelta de tuerca a su disparatadamente deliciosa propuesta que esta noche presentan en Pontevedra.
Son los vigueses más conocidos
en todo el Estado. Siniestro Total celebra su veinte aniversario intentando dar
respuesta en un triple compacto a la pregunta que ellos mismos se formularon
hace tiempo: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? Julián
Hernández nos demuestra que lo que le mueve son los números romanos.
¿De quién
fue la idea de este disco para celebrar vuestro veinte aniversario?
-
Nuestra. No pensamos celebrar aniversarios que no contengan la X en números
romanos o tengan V o I. Por consiguiente, el próximo aniversario a celebrar es
el XXX. Manías pornográficas que tenemos desde hace tiempo. El proyecto empezó
en 2000 y ha costado Dios y ayuda, pero todo llega en esta vida. ¡Yupiiiiii!
¿Y para
explicar de dónde venís no era suficiente "No somos de Monforte" o
"Miña terra galega"?
-
Ni siquiera nosotros nos habíamos enterado exactamente de las explicaciones que
nos dábamos. Evidentemente, las claves estaban dadas, pero en este caso la
perspectiva es más musical que lo vital que contábamos en "Somos
Siniestro Total". Los incapaces éramos nosotros porque la gente nos había
calado hacía ya mucho tiempo.
¿Dónde se
encuentra la solución a dónde vais en el tercer disco?
- Lo
que está claro es que aún no hemos (ni nos hemos) explicado de dónde venimos.
Las preguntas siguen en el aire. ¿Las respuestas? En el próximo capítulo. Por
lo pronto, y dado que parece ser que el eslabón perdido ha aparecido por fin,
nos agarramos a nuestros ancestros y nuestros contemporáneos, de Robert Johnson
a Fun Lovin’ Criminals, de los Kinks a Javier Krahe, de Can a los Damned, de
la ceca a la meca... Lo dicho, que si hacemos preguntas es porque no sabemos las
respuestas. En todo caso, como anticipación de lo que va a ocurrir lo mejor es
apostar a 1X2 y así ganas seguro. En este disco hay pop, rock, funk, flamenco,
tecno, cumbias, boleros y canción de autor. Así, fijo que no fallamos.
¿Qué
recuperación de los temas antiguos os hace más ilusión?
-
No escogimos unos temas determinados porque nos hiciera más ilusión revisarlos
-que no recuperarlos-. Somos bastante más fríos y deshumanizados y escogimos
el material en base a que hubiera ideas concretas sobre cómo tratarlo.
¿Qué
reinterpretación de vuestras canciones os ha sorprendido más?
-
En realidad, todas y ninguna. Me explico: todas son sorprendentes por lo
distantes que están de la versión original,pero también sabíamos con quién nos la estábamos jugando y no esperábamos
menos de unos, digamos, freaks tan cercanos y admirados como todos
ellos/as.
¿De qué
versión de las que habéis hecho estáis más satisfechos?
-
Siniestro Total es más bien un proyecto y no sólo una colección de canciones
o de discos, que también, pero es inútil preguntar por las partes de nuestro
trabajo que más nos gustan.Y sabemos perfectamente cuando queda algo bien o cuando queda
mal aunque, querido amigo, no te vamos a desvelar tan preciado secreto, je, je.
En realidad es como los hijos: se les quiere a todos por igual incluso si se
hacen futbolistas del Opus Dei.
¿Qué
versiones os gustaría incluir en próximos discos?
Empecemos:
"Mi rollo es el rock" de Barón Rojo, "Bellotero Pop" del
gran Fernando Esteso, la sintonía del "Supermartes" con la colaboración
de Superpiñeiro in person, "Highway Star" de Deep Purple,
"Yo sólo lo hago en mi moto" de Obús, "Las flechas del
amor" de Karina en clara alusión a la Falange y el peligroso ascenso de la
ultraderecha en Europa...
¿Cómo
veis ahora todos los recopilatorios vuestros que se han editado durante los años?
-
Bien, en realidad, nosotros diseñamos sólo un recopilatorio -Grandes Éxitos,
en 1986- y todo lo demás está hecho sin nuestro control. Asumimos que eso va a
pasar siempre y no queda más remedio que aceptarlo pero no podemos en ningún
caso responsabilizarnos de los resultados artísticos. Algunos recopilatorios
son mejores que otros, pero al no haber sido un trabajo nuestro, los
consideramos al margen de nuestra discografía, que lo sepas.
¿Y no os
pareció suficiente editar tres discos en 1997 como para ahora volver con un
triple?
-
En 1997 publicamos Cultura Popular, un directo sacado de un proyecto
audiovisual con versiones de grupos españoles, Sesión Vermú, con
canciones originales, y Así empiezan las peleas, un directo para México
y Argentina. Como ves son tres discos distintos: ahora sacamos uno que es triple
pero es uno, como Dios y la Santísima Trinidad.
¿A
que héroes del rock sinfónico pretendéis imitar con esta hazaña?
-
Hombre, pues a Emerson, Lake & Palmer, Yes y demás gentuza de los setenta.
Otra gente, que no eran sinfónicos, también sacaron discos triples: George
Harrison, Frank Zappa, The Clash... Como ves, hay de todo en el mundo del triple
álbum pero hay que tener en cuenta que eran vinilos que no pasaban de cuarenta
minutos cada uno y esto son compactos que tienen más capacidad, aunque hemos
procurado no pasarnos para no ser pesados.
Después
de tanto tiempo ¿Aún no habéis escarmentado de la industria musical o es que
os encontráis con ellos como en casa?
-
¿Qué podemos hacer sin la industria? Si sacáramos nosotros solos los discos,
en algún momento habría que distribuirlos y dependeríamos de ellos. Parece
que estamos condenados, como en una relación tormentosa de pareja, al “ni
contigo, ni sin ti”. Lo que sí está claro es que, en lo artístico, hacemos
lo que nos da la gana y en lo industrial ellos están ahora más perdidos que un
pulpo en un garaje. Los próximos años serán cruciales para saber qué va a
pasar a lo largo del siglo XXI pero, claro, ahora las ciencias adelantan que es
una barbaridad y es posible que no se estabilice esto ya nunca más como en la
segunda mitad del siglo XX. Se admiten apuestas...
¿No
pagan lo suficiente como para andaros con proyectos paralelos? Por cierto ¿como
andan esos proyectos paralelos?
-
No son proyectos paralelos sino para lelos, como bien sabes. En realidad,
Siniestro Total es un proyecto más de los que nos ha tocado sufrir pero, como
funciona mejor, parece ser el pivote central. A lo largo de toda la historia del
grupo hemos formado y deshecho bandas a saco y participado en proyectos ajenos y
propios por todas partes. En los últimos tiempos parece un poco desatado el
tema porque Beltrán, Soto y Ángel tocaban con Doctor Cotomondongo y sus
Metales Preciosos, Óscar, el nuevo bajista, siempre está revoloteando por ahí
haciendo bandas sonoras y tocando con los amigos, y Hernández se dedica al
complejo mundo del dúo con Rómulo Sanjurjo, acordeonista de Os Diplomáticos
de Montealto, en Transportes Hernández y Sanjurjo. Ah, y Soto últimamente
también está tocando con los Frangos, el grupo de Sergio Castro. ¡Uf,
demasiado para unos pobres músicos de provincias!
Después
de grabar vuestro disco de blues ¿que sueño queda sin cumplir para Siniestro
Total?
-
La verdad es que no tenemos sueños sino proyectos. Y tenemos, como Aznar, un
cuaderno azul con ideas, anotaciones, chorradas y demás pero al final siempre
acaba surgiendo algo que toma forma y nos sumergimos de lleno en ello. En
realidad, nuestro sueño es tener más dinero para poder emprender proyectos sin
necesidad de mendigar por los despachos de ejecutivos, políticos o empresarios
pero, al paso que vamos, nos damos con un canto en los dientes si conseguimos
sacar algo para unos tetrabriks de vino barato.
Para
acabar ¿a por otros veinte años y a celebrar los cuarenta como los Rolling?
-
¡Quién sabe! Como te decíamos más arriba, celebraremos sólo los
aniversarios llenos de X y eso significa que el siguiente será el XXX y me temo
que debería ser el último porque cuarenta se escribe XL en números romanos y
de ahí seguro que no pasamos que se nos viene encima la jubilación.