Unos quince años, cinco discos de larga duración, un álbum de versiones, varios EPs, muchas giras por toda la Península… Y, sin embargo, en la primera división del pop estatal casi nunca se ha tenido en cuenta a Niños Mutantes, por elementos ajenos al grupo. Puede que todo cambie con su nuevo álbum, Todo es el momento, que, de nuevo, presentan en directo con una larga gira.
CAMPUS GALICIA ENTREVISTA RAGE AGAINST THE MACHINE
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CAMPUS GALICIA ENTREVISTA RAGE AGAINST THE MACHINE
Rage
Against The Machine, la amenaza continúa
Furia contra la máquina,
sí.Tom Morello, Brad Wilk, Timmy Commerford y, por supuesto,
Zack de la Rocha han sido hasta ahora Rage Against The Machine. Zack de la Rocha
ha anunciado que deja la banda, al no satisfacer todas sus ambiciones.
Así
que es Tom Morello, a la falta de un vocalista que de la cara, quien tiene que
defender su nuevo disco, Renegades, un álbum de versiones que van de
Public Enemy a Paul Weller, de The Clash a Bruce Springsteen, de Eric B &
Rakim a Afrika Bambaata, de MC5 a The Stooges, de Rolling Stones a Bob Dylan.
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¿Sabías que Zack iba a dejar el grupo?
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No, lo escuché directamente de él cuando me llamó, el mismo día que hizo pública
su declaración.
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¿Noes algo extraño un disco de
versiones y más en este instante?
- Sí. Aunque he de
decir que la banda no se ha separado. Tenemos que decidir qué vamos a hacer.
Zack había estado tomándose su tiempo para trabajar en otros proyectos. En lo
que respecta a nuestra vida diaria, no hay mucha diferencia.
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¿En algún momento pensasteis en dejarlo?
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Zack pensaba que su contribución no era reconocida por nosotros tres, cuando
había escrito la mitad de las canciones de discos anteriores. Sólo buscaba
reconocimiento, no dinero ni mayor protagonismo. Así que, en nuestro último
disco, nos centramos en la música y él en las letras. Al final fue un proceso
mucho más saludable que en el pasado. No veo ninguna razón para no continuar,
sobre todo porque hemos superado gran parte de las tensiones. No creo que en el
fondo de nuestros corazones quisiéramos destruir el don por el que hemos
luchado. Quiero decir que podíamos haber vendido dos o tres veces más que
nuestro primer disco, pero eso nos hubiera destruido. La tensión creativa es
parte fundamental de nuestra química y no la cambiaría por nada.
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¿Tiene algo que ver con la idea inicial de no hacer videos?
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Discutimos sobre si deberíamos hacer videos para que la gente asimilara
información. Al principio nos oponíamos, y creo que fue la decisión correcta.
¿Se percibirían nuestras acciones de la misma manera si hubiéramos vendido
siete millones de discos sin más? No lo creo. Ahí es donde Zack y yo no
coincidíamos. Tenemos una forma de pensar diferente sobre cómo dirigir
nuestras opiniones. Pero después estamos de acuerdo en casi todo lo demás. Al
final el enfrentamiento nos ha ayudado.
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¿Y la idea de no conceder entrevistas durante varios años?
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Una de las cosas que quería asegurar era la protección de la integridad del
grupo. Que hablábamos de lo que hablábamos en lugar de sólo hablar. Tratamos
con una monstruosa cultura pop que tiene una tendencia a domesticar y hacer todo
más digerible. Le ha pasado a tantas bandas en el pasado... Es importante que
los artistas de nuestra posición prediquen con el ejemplo de que hay una línea
muy fina entre la promoción de un producto y la promoción de una idea. Así
que para proteger nuestra integridad decidimos contenernos.
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Ya habéis creado escuela. Sin vosotros no existirían Korn, Limp Bizkit,
Molotov o grupos españoles como Superskunk.
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Da la casualidad de que hemos sido un grupo que hemos creado un espacio abierto
dentro de la música pop y que hemos intentando poner en marcha una nueva era en
la que más voces disidentes en la música comercial puedan formar parte de un
nuevo diálogo. De todas formas, por cada Nirvana hay 10 o 15 Bush o quién
quiera que sean y tras Rage Against The Machine han aparecido unos cuantos
grupos no tan buenos. Me sorprendo cuando pongo la radio y escucho clones
nuestros de sexta generación. Cuando empezamos éramos lo más radical. El
vocabulario físico de un líder ha sido definido por Zack.
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Siempre os ha rodeado el aura de ser una banda especial.
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Para nuestro primer concierto en 1991, después de ensayar durante tres meses,
decidimos fastidiar a las compañías y vender nuestras propias cintas. La
reacción del público fue tan intensa que se convirtió en una celebración de
la frustración y la rabia. Fue una sensación increíble. Me di cuenta de que
teníamos algo especial y que podíamos llevar las cosas más allá. No hay nada
igual. Pero no es que nos levantemos y rompamos el cartón de leche sólo porque
no conseguimos abrirlo. Aunque el hecho de que no somos el típico grupo crea
una mística alrededor de nosotros que es algo bueno. Siempre es más fácil
hablar de política que de ti mismo.
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¿Hay algo más que la gente no alcanza a ver?
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Aunque nuestro trabajo es siempre jodidamente serio, en el día a día puede
verse que lo hacemos divirtiéndonos. No siempre hay un sentimiento político
tan fuerte. Eso es lo que el público ve, justo lo opuesto a la banalidad de lo
que sucede en los camerinos.
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Aunque no tenéis que ver en ello, hay parte del público que sólo busca
diversión con vuestras canciones.
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Sí, pero nosotros no nos escondemos. No es que disculpe a esa gente, la que sólo
viene por la música. Sucede que en el mundo de la cultura hay mucho rock, y
dentro hay mucho rock misógino y mucho rock escapista. Y hay muy poco rock que
sea auténtica música de rebeldía. Así que creo que es necesario que esté ahí,
emitiendo por lo menos desde nuestros amplificadores.
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¿Y cómo os enfrentáis al hecho de que todos los periodistas tengan que
preguntaros por la contradicción entre vuestra rebeldía contra el sistema y la
utilización de una multinacional?
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Entiendo por qué lo preguntan, y creo que se debe a que destacamos por nuestra
posición política. Una pregunta mejor sería a los otros grupos que están en
multinacionales: “¿Por qué no hacéis algo con la gran exposición pública
que tenéis para lograr algún tipo de cambio?” Mejor eso que atacar a un
grupo que lo está haciendo para conseguir unos objetivos políticos. ¿Por qué
no dirigirse a quién no lo hace?