Sí, Thunder, Lightning, Strike (2004), fue uno de los discos más excitantes que ha visto el pop en años. Hecho en la cocina de su auténtico líder e instigador, Ian Parton, para su presentación tuvo que armar un grupo de seis componentes. Ahora, asimilado el estallido colorista de su debut, llega su segundo álbum, Proof Of Youth, en este caso arropados por una iconoclasta lista de voces invitadas: los niños de Rapper’s Delight Club, Marina de Bonde Do Role, Solex, Check D de Public Enemy… Ian Parton, quien nos presenta el disco, sigue igual de apasionado con su proyecto que el primer día.
OK
Computer puede ser considerado ya como el disco más influyente de los 90 en
las nuevas generaciones. Darle continuidad no era fácil, y la banda de Tom
Yorke, después de un bloqueo creativo y de sufrir por primera vez la angustia
existencial, se han decidido por sonidos atmosféricos, sin melodías concretas
y con textos nada apegados a los sentimientos. De cualquier forma, para quien
eche de menos a los Radiohead de antes, ya hay prometido disco inmediato tras
este Kid A.
-
La primera sorpresa de Kid A es que no
tiene canciones rock...
- Parece que la música ha llegado a
un punto en el que todo el mundo tiene el derecho a encaminarse hacia donde
quiera. Y no hablo de una carrera o de un disco, sino también de una canción o
incluso diez segundos. Así es como escucho música ahora. Ya no quiero ser
parte de un grupo de rock.
- ¿Fue
distinto el proceso de grabación esta vez?
-
No se trataba de querer progresar, sino de que no teníamos conexión alguna con
lo que habíamos hecho antes. Lo que escuchamos en nuestras cabezas es algo
fragmentado, como un paisaje. Bueno, más bien me refiero al trabajo artístico,
para que no parezca algo de rock progresivo. No se trata de hablar de personas,
sino de objetos a los que no te sientes unido emocionalmente. Considero que es
un disco insensible. No trata de atraerte y las voces son como una gramática de
ruidos.
- Es
interesante escuchar que no tiene relación con lo de antes. Suena como si
Radiohead se hubiesen liberado de todas sus ataduras e intentaran comenzar una
nueva...
-
... ¿fase? Incluso pensé en cambiar el nombre del grupo. ¡De verdad!No quería que respondiese a nuestro anterior trabajo. Emocionalmente,
tuve más que suficiente. Quería ponerle punto y final. Pero más tarde pensé
que sería muy cómodo. Me preocupa que la gente piense que se trata de un paso
adelante. No, lo que se trata es de representar lo que escuchas cuando te
acuestas, cuando te levantas, cuando conduces, cuando caminas. Después viene
una larga y frustrante batalla para reproducirlo y que la gente lo pueda oír.
Lo que intentamos es empezar de nuevo, no tener que vivir con el mito de qué y
quién eres.
-
También suena como la nada, lo que queda después de que todo ha
desaparecido...
-
Es como caminar durante mucho tiempo, y en un momento dado tu cerebro se queda
vacío.
- ¿Qué
opinarías si te digo que es un disco para vivir dentro?
-
Exactamente. Es la mejor definición que he escuchado.
-
¿Por qué, si ahora renegáis de ellas, siguen siendo las guitarras el
principal instrumento en directo?
-
Era un reto excitante, de alguna manera. Cuando empezamos a grabar pensábamos
que, hiciéramos lo que hiciéramos, tendríamos que reescribirlo para tocarlo
en directo. Así que iniciamos la gira sin saber qué hacer. Tuvimos que
averiguarlo,y ésa es la razón
para usar guitarras.
- Se habla
ya de la inminente edición de otro disco.
- A muchas de las otras canciones compuestas les tenemos un gran afecto y
nos gusta la idea de que parece que, por su sonido, vienen de otra esfera, lo
que es extraño. Fueron en dos direcciones distintas y tuvimos que elegir. Así
que nos reservamos nuestro juicio y no sé si será un disco completo.
- Kid
A es muy coherente musicalmente. ¿Dirías lo mismo de los textos?
-
Mucho menos que antes, pero yo no soy el mejor para decirlo. Esta vez tuve una
relación diferente con las letras. Son como pequeños trozos de un espejo,
trozos rotos, a los que no me siento próximo... Tenían sentido cuando
aparecieron y cuando las canto en directo. Pero no estoy intentando decir nada
concreto.
-
De todas formas, canciones como “In Limbo”, “Optimistic” o
“Idioteque” parecen influenciadas por eventos atroces.
-
Si soy honesto, ésa es la razón por la que estuve bloqueado durante dos años:
pensaba que no podía escribir sobre esas cosas y hacerles justicia.
-
Tenéis más independencia creativa que nunca...
-
¡Mejor será que sea cierto!
-
¿Te sientes en paz contigo mismo?
-
¿En paz? Sí, ya no me odio tanto como solía, lo que es algo extra, de verdad.
Porque aquello no podía durar mucho sin que acabara por destruirme.
-
¿Crees que el rock está todavía en sus primeros pasos?
- Espero que ésta sea la última vez
en que a músicos de rock se les permita comportarse como imbéciles y salir
indemnes. Deberían irse a casa, buscarse una vida y escuchar algo distinto.
Aunque tal vez no sea justo, ya que paso de los 30. Cuando acabé OK
Computer no sentía ninguna conexión más con aquella clase de rabia
emocional. No tuve ninguna clase de sentimientos durante un largo tiempo. La
emoción más pura en esos tres años y medio fue, probablemente, que había
acabado el disco, el logro, la felicidad. Todo lo demás había sido un lío y
era como poner los trozos juntos de nuevo. Para Kid
A sentía el miedo de la posibilidad de morir, de saber que no soy inmortal,
algo a lo que llegas a mi edad. Tengo una casa en la costa y solía pasarme el día
caminando y no sentía nada. Es algo muy raro, aunque cuando te sientas y hablas
de ello suena como una solemne estupidez.